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La Fundación Cibervoluntarios: tecnología al servicio de las personas en la ONU

Hace veinte años, en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI) se sentaron las bases para aprovechar las tecnologías digitales en beneficio de toda la sociedad. Dos décadas después, la Fundación Cibervoluntarios, pionera en el voluntariado tecnológico en España, tomó la voz de la sociedad civil en Naciones Unidas para recordar que la tecnología debe estar siempre al servicio de las personas.

Voluntariado tecnológico: una apuesta por la inclusión digital

La Fundación Cibervoluntarios nace con un objetivo claro: fomentar la inclusión digital de colectivos vulnerables. Su experiencia demuestra que la tecnología no es un fin en sí mismo, sino una herramienta poderosa para mejorar vidas cuando se canaliza adecuadamente.

  • Personas mayores necesitan acceso y formación para no quedarse atrás.
  • Colectivos en riesgo de exclusión social requieren acompañamiento digital.
  • La alfabetización tecnológica es clave para ejercer plenamente derechos digitales.

En su intervención ante la revisión de la CMSI en la ONU, esta ONG española hizo hincapié en que la brecha digital aún persiste y que no se puede hablar de sociedad digital sin garantizar la accesibilidad y la equidad en el acceso a la tecnología.

La importancia de situar a las personas en el centro

La discusión en Naciones Unidas se ha centrado en repensar cómo la tecnología debe apoyar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Para Cibervoluntarios, la clave es que los proyectos tecnológicos se diseñen teniendo siempre en cuenta las necesidades reales de las personas y comunidades.

Entre los puntos clave defendidos destacan:

  • Priorizar políticas que garanticen el acceso universal a las TIC.
  • Fomentar la educación digital desde edades tempranas para preparar a las nuevas generaciones.
  • Incentivar el voluntariado tecnológico como puente para reducir desigualdades.
  • Incluir la participación activa de las sociedades civiles en la creación y revisión de normas digitales globales.
El reto de los próximos 20 años

La revisión de la CMSI marca un instante para evaluar qué se ha logrado y qué queda por hacer frente a la aceleración tecnológica y la digitalización global. La Fundación Cibervoluntarios advierte que, aunque los avances son evidentes, sigue siendo urgente:

  1. Reducir la brecha digital entre zonas urbanas y rurales.
  2. Diseñar tecnologías accesibles para personas con discapacidad.
  3. Proteger los derechos digitales para que internet sea un espacio seguro y libre.
  4. Promover alianzas entre sector público, privado y la sociedad civil.

Un llamado a la acción colectiva

La experiencia y visión de Cibervoluntarios propone que el futuro de la tecnología no es un desafío exclusivo de gobiernos o grandes empresas; es un compromiso compartido. Cada ciudadano puede aportar desde su esfera, ya sea mediante el voluntariado, la formación o la defensa de políticas inclusivas.

Esta llamada a la acción, que resonó en la ONU, invita a reflexionar sobre el siguiente mensaje esencial:

“La tecnología debe estar al servicio de la humanidad, para construir sociedades más justas, inclusivas y resilientes.”

Conclusión: tecnología con propósito

Cuando hablamos de transformación digital, no debemos perder de vista que el verdadero objetivo es mejorar las condiciones de vida, ofrecer oportunidades y fortalecer los derechos de todas las personas. La Fundación Cibervoluntarios nos recuerda que, para lograrlo, es imprescindible la colaboración, la empatía y un compromiso firme con la inclusión.

El futuro tecnológico que queremos construir depende de nuestra capacidad para democratizar la tecnología y mantenerla siempre humana. Esta lección, defendida ayer en la ONU, debe inspirar todos los proyectos digitales que surjan a partir de ahora.

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