Aqualia ensaya junto a la Rambla del Albujón una tecnología para frenar la llegada de nitratos al Mar Menor
Aqualia ha puesto en marcha en Los Alcázares un prototipo destinado a reducir la concentración de nitratos en aguas salobres antes de que puedan alcanzar el Mar Menor. El ensayo se desarrolla en el entorno de la Rambla del Albujón, uno de los principales puntos de entrada de agua y nutrientes a la laguna salada.
La solución se basa en un proceso de desnitrificación biológica, una técnica que utiliza microorganismos para transformar los nitratos disueltos en el agua y reducir su impacto ambiental. El objetivo es comprobar si este sistema puede funcionar de forma estable en condiciones reales y convertirse, en el futuro, en una alternativa aplicable a mayor escala.
Un prototipo adaptado a aguas salobres
El proyecto afronta uno de los principales retos técnicos de este tipo de tratamientos: trabajar con aguas salobres, cuya composición presenta una mayor concentración de sales que el agua dulce. Estas condiciones pueden afectar al rendimiento de los procesos biológicos y requieren soluciones específicamente diseñadas para mantener la actividad de los microorganismos.
Durante el ensayo se analiza el comportamiento del prototipo en un entorno próximo a la Rambla del Albujón. La instalación permite estudiar cómo responde la desnitrificación ante las variaciones de caudal y de composición del agua, así como determinar las condiciones necesarias para mejorar la eliminación de nitratos.
Los nitratos pueden proceder de distintas actividades y alcanzar las masas de agua a través de escorrentías, drenajes o aportes subterráneos. Cuando se acumulan en ecosistemas sensibles, pueden favorecer procesos de eutrofización, asociados a un exceso de nutrientes y a alteraciones en el equilibrio ambiental.
El Mar Menor, un ecosistema especialmente vulnerable
La protección del Mar Menor exige actuar sobre los aportes contaminantes antes de que lleguen a la laguna. La reducción de nitratos en los puntos de entrada puede complementar otras medidas dirigidas a controlar las escorrentías, mejorar la gestión del agua y restaurar los espacios naturales que actúan como filtros.
La ubicación del prototipo permite evaluar su utilidad en un área estrechamente relacionada con la dinámica hidrológica de la cuenca. El propósito no es únicamente medir la capacidad de depuración, sino también conocer cómo podría integrarse la tecnología en futuras infraestructuras de tratamiento.
Evaluación técnica, económica y ambiental
El ensayo busca demostrar la viabilidad del sistema desde tres perspectivas: técnica, económica y ambiental. Para ello, resulta necesario comprobar la eficacia del proceso, los recursos que requiere y su comportamiento continuado en condiciones de operación reales.
- Rendimiento: capacidad del sistema para reducir los nitratos presentes en el agua.
- Estabilidad: respuesta del proceso ante cambios en la salinidad, el caudal y la composición del agua.
- Costes: necesidades de energía, mantenimiento, control y operación.
- Impacto ambiental: posibles beneficios y efectos asociados al tratamiento.
Esta información será determinante para valorar si la tecnología puede trasladarse a instalaciones de mayor tamaño. En ese escenario, el sistema tendría que adaptarse a volúmenes de agua superiores y mantener un funcionamiento fiable sin elevar de forma desproporcionada los costes de explotación.
De la prueba piloto a una posible aplicación a gran escala
Los prototipos permiten identificar limitaciones y ajustar el diseño antes de abordar proyectos más ambiciosos. En el caso de la desnitrificación biológica en aguas salobres, la fase experimental debe servir para definir los parámetros de funcionamiento y establecer qué condiciones favorecen una eliminación eficaz de los nitratos.
La escalabilidad será uno de los aspectos clave. Una solución válida para el entorno del Mar Menor deberá ser capaz de operar de manera continua, responder a los cambios estacionales y ofrecer resultados consistentes. También tendrá que integrarse con otras actuaciones de gestión hídrica y protección de la laguna.
El proyecto de Aqualia en Los Alcázares representa así un paso de investigación aplicada para abordar la contaminación por nitratos en un entorno especialmente delicado. Sus resultados permitirán determinar si la desnitrificación biológica puede contribuir a reducir la presión sobre el Mar Menor y formar parte de futuras estrategias de recuperación ambiental.



