La UPV reúne a expertos para analizar cómo la tecnología está transformando la atención sanitaria
La Universidad Politécnica de Valencia (UPV) celebrará el próximo jueves 1 de octubre la XIV edición de las Jornadas sobre Tecnología al Servicio de la Salud. El encuentro reunirá a profesionales de la sanidad, la investigación, la tecnología y la industria para abordar el impacto de la innovación en la atención sanitaria.
La jornada llega en un momento en el que la digitalización se ha convertido en uno de los principales motores de cambio del sistema sanitario. La inteligencia artificial, la gestión de datos, la robótica, la sensorización y las nuevas herramientas de diagnóstico están modificando tanto la relación con los pacientes como la organización de hospitales y centros de salud.
Un foro para conectar investigación, empresa y asistencia
Las jornadas de la UPV pretenden servir como punto de encuentro entre los distintos agentes que participan en la evolución de la sanidad. El objetivo es favorecer el diálogo entre quienes desarrollan nuevas soluciones tecnológicas, los profesionales que las aplican en entornos clínicos y las empresas encargadas de convertir la investigación en productos y servicios.
Esta conexión resulta esencial para que las innovaciones respondan a necesidades reales. Una herramienta tecnológica puede mejorar los procesos sanitarios, pero su utilidad depende también de factores como la facilidad de uso, la integración con los sistemas existentes, la seguridad de la información y la formación de los profesionales.
La colaboración entre universidad, hospitales y compañías del sector permite, además, evaluar con mayor precisión el impacto de cada avance. El desarrollo de soluciones sanitarias exige combinar conocimiento científico, experiencia clínica y capacidad industrial para garantizar que la tecnología sea fiable, accesible y sostenible.
La inteligencia artificial gana peso en la transformación sanitaria
Entre las tecnologías que están impulsando el cambio destaca la inteligencia artificial. Sus aplicaciones abarcan desde el análisis de imágenes médicas hasta el apoyo a la toma de decisiones clínicas, la detección temprana de enfermedades y la personalización de los tratamientos.
El uso de algoritmos también puede contribuir a optimizar la gestión de los recursos sanitarios. La previsión de la demanda, la planificación de citas o la identificación de pacientes con mayor riesgo son algunos de los ámbitos en los que el análisis de datos puede ayudar a mejorar la eficiencia del sistema.
Sin embargo, la incorporación de estas herramientas plantea retos que deben abordarse con rigor. La calidad de los datos, la transparencia de los modelos, la supervisión humana y la protección de la privacidad son aspectos fundamentales para que la inteligencia artificial se utilice con garantías.
Más prevención, seguimiento y atención personalizada
La innovación tecnológica no se limita a los hospitales. Los dispositivos conectados, las aplicaciones de salud y la monitorización remota permiten realizar un seguimiento más continuo de los pacientes, especialmente en el caso de personas con enfermedades crónicas o con dificultades para desplazarse.
Esta evolución favorece un modelo asistencial más centrado en la prevención. El acceso a información sobre determinados parámetros de salud puede ayudar a detectar cambios antes de que se produzca un empeoramiento y facilitar una intervención más rápida por parte de los profesionales.
La telemedicina también ha ampliado las posibilidades de atención a distancia. Aunque no sustituye a todas las consultas presenciales, puede complementar la asistencia y mejorar el acceso a determinados servicios, sobre todo en zonas alejadas o cuando se requiere un seguimiento periódico.
El reto de una digitalización segura e inclusiva
El avance de la tecnología sanitaria debe ir acompañado de medidas que eviten nuevas desigualdades. No todas las personas tienen el mismo acceso a dispositivos, conexión a internet o conocimientos digitales. Por ello, cualquier estrategia de transformación debe contemplar la accesibilidad y ofrecer alternativas para quienes puedan quedar excluidos.
La ciberseguridad será otro de los asuntos prioritarios. Los sistemas sanitarios manejan información especialmente sensible y están cada vez más interconectados. Proteger los historiales clínicos, las comunicaciones y los dispositivos médicos resulta imprescindible para preservar la confianza de los pacientes y garantizar la continuidad de la asistencia.
También será necesario reforzar la capacitación de los profesionales. La tecnología puede agilizar tareas y aportar nuevas capacidades, pero su rendimiento dependerá de que médicos, enfermeros, técnicos y personal de gestión conozcan sus posibilidades y sus limitaciones.
La innovación como herramienta al servicio del paciente
La XIV edición de las jornadas de la UPV pondrá el foco en una idea central: la innovación sanitaria solo tiene sentido cuando se traduce en una mejor atención. Reducir los tiempos de diagnóstico, facilitar el acceso a los servicios, mejorar la coordinación entre profesionales y ofrecer tratamientos más ajustados son algunos de los objetivos que orientan esta transformación.
El encuentro del 1 de octubre permitirá examinar las oportunidades que ofrece la tecnología, pero también los desafíos que deben resolverse para incorporarla de forma responsable. La universidad valenciana refuerza así su papel como espacio de debate y transferencia de conocimiento en un sector clave para el bienestar social.



