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Los cuatro ajustes que deberías activar para proteger tu móvil y que no vienen configurados de fábrica

El móvil concentra cada vez más información personal: fotografías, conversaciones, documentos, contraseñas, datos bancarios y acceso a redes sociales. Sin embargo, muchas de las funciones que pueden reforzar su seguridad no están activadas desde el primer momento. La experta en ciberseguridad María Aperador recomienda revisar cuatro apartados básicos para reducir los riesgos ante robos, pérdidas, aplicaciones maliciosas o accesos no autorizados.

Modificar estos ajustes apenas lleva unos minutos y puede marcar la diferencia si el dispositivo cae en manos ajenas. Las rutas pueden cambiar ligeramente entre Android y iPhone, así como según la capa de personalización del fabricante, pero las opciones están disponibles en prácticamente todos los teléfonos actuales.

1. Activa las actualizaciones automáticas

El primer paso consiste en mantener actualizado tanto el sistema operativo como las aplicaciones instaladas. Las actualizaciones no solo incorporan nuevas funciones: también corrigen vulnerabilidades que los ciberdelincuentes pueden utilizar para acceder al dispositivo o instalar software malicioso.

En Android, esta revisión suele encontrarse en Ajustes, Sistema y Actualización de software, aunque el nombre puede variar. En iPhone, la ruta habitual es Ajustes, General y Actualización de software. También conviene entrar en Google Play o en la App Store para comprobar que las aplicaciones se actualizan de forma automática.

Es recomendable instalar las actualizaciones cuanto antes, especialmente cuando incluyen parches de seguridad. Si el móvil permite elegir el momento, se pueden programar durante la noche, conectado a una red Wi-Fi y al cargador.

2. Protege la pantalla de bloqueo

El código de desbloqueo es la primera barrera frente a quien intente acceder físicamente al teléfono. Un patrón sencillo, una fecha de nacimiento o una combinación repetida ofrecen una protección limitada. La opción más segura es utilizar un PIN de al menos seis cifras o una contraseña alfanumérica difícil de adivinar.

La biometría, como la huella dactilar o el reconocimiento facial, aporta comodidad, pero no debería sustituir por completo al código principal. El sistema lo solicitará en determinadas circunstancias, como después de reiniciar el dispositivo o tras varios intentos fallidos.

También es importante revisar qué información aparece con la pantalla bloqueada. Las notificaciones pueden mostrar mensajes, códigos de verificación o datos privados. Desde los ajustes de notificaciones se puede elegir entre ocultar todo el contenido, mostrarlo solo después de desbloquear el móvil o limitarlo a determinadas aplicaciones.

3. Revisa los permisos de las aplicaciones

Una aplicación de linterna no debería necesitar acceso continuo a los contactos, al micrófono o a la ubicación. Aun así, muchas herramientas solicitan más permisos de los imprescindibles para funcionar. Revisarlos permite detectar comportamientos innecesarios y limitar la cantidad de información que se comparte.

En el apartado de Privacidad o Gestor de permisos se pueden consultar los accesos concedidos a la cámara, el micrófono, la ubicación, los contactos y las fotografías. Lo más prudente es elegir opciones como Permitir solo mientras se usa la aplicación, Preguntar siempre o No permitir, según las necesidades de cada servicio.

La ubicación merece una atención especial. Muchas aplicaciones no necesitan conocerla en todo momento. Desactivar el acceso en segundo plano reduce el seguimiento y también puede ayudar a prolongar la batería. Además, conviene eliminar las aplicaciones que ya no se utilizan, ya que pueden seguir recopilando datos o quedar desactualizadas.

4. Configura la localización y el borrado remoto

La última medida está pensada para los casos de pérdida o robo. Tanto Android como iPhone cuentan con herramientas para localizar el terminal, bloquearlo a distancia y, si es necesario, borrar su contenido. Para que funcionen, deben configurarse antes de que ocurra el incidente.

En Android, esta función se gestiona mediante Encontrar mi dispositivo. En los dispositivos de Apple, se encuentra en Buscar mi iPhone, dentro de la cuenta del usuario. Hay que comprobar que la localización, la conexión a internet y las opciones de búsqueda sin conexión estén activadas cuando el teléfono sea compatible.

Estas herramientas permiten mostrar un mensaje y un número de contacto en la pantalla, bloquear el móvil y consultar su última ubicación conocida. El borrado remoto debe reservarse para situaciones en las que recuperar el dispositivo parezca improbable, porque elimina los datos y puede impedir seguir localizándolo.

Más medidas para reforzar la seguridad

Estos cuatro ajustes deberían complementarse con una copia de seguridad periódica y la autenticación en dos pasos en las cuentas más importantes. Así, aunque alguien consiga una contraseña, necesitará un segundo método de verificación para iniciar sesión.

  • Utiliza contraseñas únicas y evita repetirlas entre servicios.
  • Descarga aplicaciones únicamente desde Google Play o la App Store.
  • No conectes el móvil a redes Wi-Fi públicas sin protección para realizar operaciones bancarias.
  • Desconfía de enlaces recibidos por SMS, correo electrónico o aplicaciones de mensajería.
  • Activa las alertas de inicio de sesión y revisa periódicamente los dispositivos conectados a tus cuentas.

La seguridad del móvil no depende de un único ajuste, sino de varias capas de protección. Revisar estas opciones al estrenar un teléfono y volver a comprobarlas cada cierto tiempo permite controlar mejor qué información se comparte y qué puede ocurrir si el dispositivo termina fuera de nuestras manos.

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