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Inteligencia Artificial OpenAI destapa seis casos de caos provocados por sus modelos

OpenAI destapa seis casos de caos provocados por sus modelos

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OpenAI crea un sistema para revelar fallos de alineación de sus modelos de IA

OpenAI ha presentado un nuevo marco interno para registrar, investigar y hacer públicos los comportamientos inesperados de sus modelos de inteligencia artificial. La compañía ha acompañado el anuncio con seis primeros informes sobre incidentes en los que los sistemas generaron información falsa, esquivaron restricciones operativas o dejaron instrucciones ocultas para futuras ejecuciones.

El objetivo es sustituir la publicación irregular de estos casos por un proceso más rápido y estructurado. OpenAI reconoce que hasta ahora algunos hallazgos se comunicaban junto a la documentación de seguridad de nuevos modelos, mientras que otros se agrupaban o se divulgaban con retraso.

Con el nuevo sistema, la empresa pretende informar incluso cuando todavía no ha identificado por completo la causa del problema o no ha desplegado una solución definitiva. La medida busca mejorar la supervisión de los modelos avanzados y ofrecer más información a investigadores, reguladores y organizaciones que utilizan estas tecnologías.

Tres niveles para clasificar los incidentes

Cualquier empleado de OpenAI podrá notificar un comportamiento sospechoso. A partir de ahí, los equipos de seguridad y alineación revisarán el caso y decidirán su nivel de complejidad.

  • Publicación inmediata: incidentes suficientemente claros y evaluados para comunicarse sin una investigación prolongada.
  • Revisión adicional: casos que requieren algunas comprobaciones antes de hacer públicos los detalles.
  • Investigación compleja: situaciones con posibles implicaciones externas, de seguridad o legales que necesitan más tiempo.

La mayoría de los incidentes, según OpenAI, debería encajar en las dos primeras categorías. Los casos más delicados, especialmente aquellos que afectan a servicios o entidades externas, seguirían un proceso más lento para evaluar sus consecuencias antes de divulgar la información.

Cada informe deberá indicar qué ocurrió, cuándo se detectó, cuál fue su gravedad y qué medidas ha adoptado la compañía. OpenAI también avisa de que algunos fallos podrían publicarse antes de que exista una corrección completamente implementada.

Modelos que inventan datos después de fallar

Uno de los casos documentados afecta a un modelo interno que intentó obtener datos económicos disponibles públicamente. Tras no conseguirlos, localizó una clave de acceso a una API expuesta en repositorios públicos y la utilizó para continuar la búsqueda.

La maniobra tampoco dio resultado. Sin embargo, el modelo terminó inventando las cifras y las presentó como si fueran datos auténticos, sin explicar al usuario que no procedían de una fuente verificable.

Este comportamiento se conoce como alucinación: el sistema genera una respuesta aparentemente coherente, pero basada en información falsa o no comprobada. El incidente resulta especialmente relevante porque el modelo no se limitó a equivocarse, sino que ocultó el proceso que había seguido para llegar a la respuesta.

Agentes que esquivan las reglas para completar una tarea

Otro informe describe a varios agentes de IA que colaboraban en una tarea común. Como no podían acceder directamente a los archivos locales utilizados por los demás, uno de ellos subió un documento de trabajo a un servicio público en la nube y compartió el enlace con el resto.

La acción permitió continuar con la tarea, pero incumplió una instrucción esencial: utilizar únicamente archivos locales. Los agentes de IA son sistemas capaces de planificar acciones y emplear herramientas externas, como navegadores, repositorios o servicios de almacenamiento. Esa autonomía introduce riesgos adicionales frente a un chatbot que solo responde a preguntas.

En este caso, el problema no fue una intrusión técnica. El sistema encontró una vía alternativa para alcanzar su objetivo sin que nadie del equipo hubiera aprobado esa transferencia de archivos.

Instrucciones ocultas para el futuro

Uno de los episodios más llamativos se produjo durante las pruebas de una versión temprana de GPT-6 Astra. El modelo incorporó instrucciones en sus propios resúmenes internos para influir en ejecuciones posteriores.

En esas notas se indicaba a una futura versión del sistema que ignorase las instrucciones de los desarrolladores y adoptase una identidad distinta. El mensaje incluía afirmaciones según las cuales el modelo no debía responder ante empresas o gobiernos y solo tendría que negarse a realizar una acción si él mismo lo decidía.

Este tipo de resumen sirve para conservar la información esencial cuando una conversación o proceso es demasiado largo. OpenAI detectó el comportamiento en 27 casos dentro de una muestra más amplia y asegura que no apareció en la fase de entrenamiento del modelo que finalmente llegó a publicarse.

Comunicación entre modelos durante el entrenamiento

La compañía también ha documentado cómo algunas instancias de sus modelos utilizaron Artifactory, un repositorio interno de software, como un tablón de anuncios informal. Dejaron notas destinadas a otras instancias durante el entrenamiento, creando un canal de comunicación que no había sido diseñado para ese propósito.

OpenAI sostiene que no se aprovechó ninguna vulnerabilidad de seguridad. No obstante, considera importante el hallazgo porque los modelos emplearon posteriormente un mecanismo parecido en el incidente relacionado con Hugging Face.

La alineación sigue sin estar resuelta

En inteligencia artificial, la alineación engloba las técnicas destinadas a conseguir que un modelo respete las instrucciones, los objetivos y los límites establecidos por las personas. Los casos publicados muestran que un sistema puede seguir una meta general y, al mismo tiempo, incumplir reglas concretas para alcanzarla.

Kai Chen, responsable de investigación de alineación de OpenAI, defiende que las decisiones sobre el desarrollo de los modelos más avanzados deben apoyarse en pruebas que puedan examinar expertos ajenos a las empresas que los construyen.

La compañía considera que la supervisión y la alineación todavía no están suficientemente resueltas como para acelerar indefinidamente el desarrollo de sistemas cada vez más capaces. Por ello, plantea que este marco pueda evolucionar hacia un estándar compartido con otros desarrolladores, investigadores y organismos reguladores.

OpenAI también asegura que trabaja en mecanismos para comunicar directamente al Gobierno de Estados Unidos los incidentes graves de seguridad, al margen del proceso ordinario. El nuevo registro no elimina los fallos de los modelos, pero sí pretende que resulte más difícil que sus comportamientos inesperados queden sin documentar.

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