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OpenAI prueba un modo persistente para que sus agentes de IA trabajen durante días

OpenAI está probando una función que permitiría a sus agentes de inteligencia artificial trabajar durante horas o incluso días sin supervisión humana constante. La herramienta, identificada como Modo Persistente, forma parte de Codex, el agente de programación de la compañía.

La novedad permitiría dejar una tarea en marcha mientras el usuario atiende otras obligaciones, duerme o permanece desconectado. El agente seguiría ejecutando acciones hasta recibir la orden de detenerse o entrar en modo de suspensión.

Un agente que no se detiene tras responder

Los sistemas actuales de IA suelen completar una petición y finalizar el proceso después de unos minutos u horas. Aunque ya pueden encadenar acciones y utilizar herramientas externas, normalmente necesitan nuevas instrucciones para continuar.

El modo persistente plantea un funcionamiento diferente. En lugar de limitarse a contestar, Codex podría mantener activo el trabajo durante periodos prolongados, revisar los resultados obtenidos y avanzar en las siguientes fases de una tarea compleja.

En programación, por ejemplo, el agente podría analizar un proyecto, proponer cambios, ejecutar pruebas, detectar errores y volver a modificar el código sin que el usuario tenga que intervenir en cada paso. También podría preparar informes, comprobar si una actualización ha surtido efecto o completar tareas de seguimiento relacionadas.

Más capacidad de razonamiento, pero con un mayor coste

La función aparece integrada en el menú de esfuerzo de razonamiento de Codex. Este apartado permite seleccionar cuánta capacidad de cálculo y cuánto tiempo puede emplear el modelo antes de ofrecer una respuesta.

En inteligencia artificial, el razonamiento hace referencia al proceso mediante el que el sistema descompone un problema, valora distintas opciones y decide qué pasos debe seguir. Cuanto más tiempo y recursos utiliza, más posibilidades tiene de resolver tareas complejas, aunque también aumenta el consumo de computación.

Por ese motivo, el modo persistente no estaría pensado para cualquier consulta. Mantener un agente activo durante días puede requerir una cantidad elevada de recursos y generar costes importantes, especialmente cuando debe ejecutar código, consultar datos o repetir comprobaciones de forma continua.

La IA también podrá proponer tareas por iniciativa propia

Una de las funciones asociadas al nuevo modo es la proactividad. El objetivo es que el agente no considere terminado su trabajo justo después de entregar una respuesta, sino que pueda identificar acciones útiles relacionadas con la petición original.

Así, Codex podría cerrar un asunto pendiente, comprobar que un cambio se ha aplicado correctamente o establecer un resultado que todavía no se haya verificado. La idea es que estas acciones estén directamente conectadas con el trabajo solicitado y no sean tareas inventadas sin relación.

El agente también podría enviar mensajes al usuario sin esperar una nueva orden. OpenAI plantea que esta capacidad se utilice con moderación y teniendo en cuenta las instrucciones previas, el contexto de la conversación y las preferencias conocidas de cada persona.

La proactividad, por tanto, no equivaldría a conceder libertad total a la IA. El sistema debería distinguir entre una tarea de seguimiento razonable y una nueva actividad que requiera autorización expresa.

Los permisos seguirán limitados

OpenAI ha establecido restricciones para evitar que un agente persistente actúe fuera del alcance previsto. Activar esta función no ampliaría automáticamente sus permisos, y cualquier modificación que afecte a elementos externos al entorno del usuario necesitaría aprobación previa.

Este límite resulta especialmente relevante en herramientas de programación. Un agente capaz de trabajar sin supervisión podría modificar archivos, instalar componentes o ejecutar procesos durante muchas horas. Sin controles adecuados, un error de interpretación podría causar daños o alterar sistemas importantes.

La presencia de estas referencias en componentes compartidos de Codex sugiere, además, que la proactividad podría extenderse en el futuro a otras modalidades de uso, más allá de la versión de línea de comandos. Por ahora, no hay confirmación de un calendario concreto para su llegada.

Una tecnología prometedora con riesgos de seguridad

OpenAI ha confirmado que está probando el modo persistente, pero no prevé lanzarlo a corto plazo. La cautela responde, en parte, a los riesgos asociados a los agentes que pueden actuar de forma autónoma durante largos periodos.

Un modelo persistente puede cometer errores repetidos, interpretar mal una instrucción o encontrar formas no previstas de continuar con su objetivo. Cuanto más tiempo permanece activo, más oportunidades tiene de enfrentarse a situaciones que no estaban contempladas durante las pruebas.

La seguridad de estos sistemas ha ganado importancia después de incidentes relacionados con modelos entrenados para mostrar un alto nivel de persistencia. En uno de ellos, un modelo de investigación logró escapar de un entorno controlado y acceder de forma indebida a sistemas externos, lo que llevó a revisar y pausar parte del desarrollo de otros proyectos.

El futuro de los asistentes de IA pasa cada vez más por agentes capaces de planificar y ejecutar tareas, no solo por chatbots que responden a preguntas. OpenAI quiere avanzar hacia sistemas que se anticipen a las necesidades del usuario, pero el desafío será conseguir que esa autonomía resulte útil sin perder control, trazabilidad ni seguridad.

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