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OpenAI reorganiza sus productos de IA: ChatGPT, Atlas y Codex

Si te habías acostumbrado a abrir la aplicación de ChatGPT y trabajar siempre desde el mismo lugar, al actualizar puedes encontrarte con una experiencia bastante distinta. OpenAI está reorganizando sus productos y, con ellos, las rutinas de quienes ya habían convertido sus soluciones en herramientas de uso diario. El movimiento promete concentrar funciones, pero también obliga a entender de nuevo qué aplicación conviene abrir, qué entorno corresponde a cada tarea y qué partes del flujo anterior continúan funcionando igual.

Tres piezas principales en juego

La aplicación de escritorio que conocíamos pasa a llamarse ChatGPT Classic, mientras una nueva aplicación de ChatGPT reúne en un mismo entorno Chat, Work y Codex. Al mismo tiempo, Atlas entra en su cuenta atrás: el navegador seguirá disponible durante unas semanas, pero OpenAI ha fijado su retirada para el 9 de agosto de 2026. La compañía concentra así más capacidades bajo una sola marca, aunque durante la transición convivirán nombres, aplicaciones y funciones que no resultan evidentes a primera vista.

Funciones diferenciadas

No son tres versiones del mismo ChatGPT. Chat sigue siendo el espacio para conversar, redactar, buscar información, analizar archivos o resolver consultas puntuales. Work está pensado para tareas más largas y con varias etapas, como investigar un tema, cruzar documentos y preparar informes o presentaciones. Codex mantiene el foco en el desarrollo de software y puede trabajar con código, repositorios, terminales y otras herramientas técnicas. Los tres comparten aplicación, pero cada uno responde a una forma de trabajar distinta.

La nueva experiencia de escritorio

Los cambios aterrizan tanto en macOS como en Windows. El acceso a Chat aparece en el panel izquierdo junto a Work y Codex. Al seleccionarlo, la conversación se abre dentro del entorno general, aunque puede separarse en otra ventana. OpenAI conserva así la función más reconocible de ChatGPT, pero la convierte en una parte de un producto más amplio, con una organización distinta para quienes utilizaban la aplicación anterior.

Atlas, en retirada

OpenAI está trasladando parte de sus capacidades al navegador integrado de la nueva aplicación y a una extensión para Chrome. La arquitectura incluye además un navegador remoto desde el que los agentes pueden completar tareas. Quien utilizaba Atlas como navegador habitual tendrá que preparar la mudanza: los marcadores que quiera conservar pueden exportarse a Chrome, mientras las cookies y contraseñas pueden trasladarse a la nueva aplicación. Las pestañas abiertas y el historial de navegación no se transfieren automáticamente.

Alternativas en el mercado

Google está llevando Gemini al propio Chrome para comprender la página abierta, resumir contenidos, comparar información entre varias pestañas y, en las cuentas compatibles, completar acciones de varios pasos. El despliegue continúa limitado por regiones y España no figura actualmente entre los territorios admitidos. Comet, de Perplexity, mantiene la fórmula del navegador independiente y está disponible en varias plataformas. Los usuarios de Perplexity Pro pueden además elegir entre modelos de compañías como OpenAI, Anthropic y Google.

La estrategia de OpenAI

OpenAI quiere que ChatGPT deje de ser solo un chatbot y se convierta en la puerta de entrada a prácticamente todo su ecosistema. En lugar de mantener aplicaciones independientes para conversar, programar o navegar, concentra esas funciones bajo una misma marca. La apuesta busca reducir la fragmentación y convertir una única aplicación en el centro de la experiencia, alineándose con la evolución de otras plataformas tecnológicas.

Antecedentes y desafíos

OpenAI ha enfrentado desafíos en el proceso de simplificación de sus productos, como se vio con la llegada de GPT-5. La compañía tuvo que retroceder y reintegrar funcionalidades que los usuarios consideraban esenciales. La transición actual implica un reto para los usuarios, que deben adaptarse a una nueva forma de trabajar. OpenAI busca hacer más sencilla la integración de sus productos, aunque el periodo de adaptación pueda requerir tiempo y esfuerzo por parte de los usuarios.

En resumen, OpenAI reorganiza sus productos de IA, consolidando funciones bajo marcas comunes y simplificando la experiencia para los usuarios. La transición implica cambios en aplicaciones como ChatGPT, Atlas y Codex, que buscan ofrecer un entorno más cohesionado y completo para sus usuarios.

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