er cliente de producción lo anunciará tanto Oxmiq como el fabricante de chips, probablemente al mismo tiempo que Keller dé una charla técnica en una conferencia de chips. Si ese chip es energéticamente eficiente y logra una buena cuota de mercado en algún segmento de IA, el modelo de negocios puede tener futuro. Si el primer chip fracasa, la empresa se quedará sin dinero antes de poder corregir el rumbo.
En resumen, Oxmiq Labs ha recaudado 35 millones para vender diseños de GPU a fabricantes de chips de IA. Con el respaldo de Jim Keller en el consejo de administración y la participación estratégica de Samsung Catalyst Fund, Oxmiq busca democratizar el acceso a aceleradores de IA. Su propuesta técnica, OxCore, promete mantener los datos cerca de los procesadores para reducir la latencia, y apuesta por la compatibilidad con CUDA para facilitar la migración de Nvidia. La industria de chips observa con interés cómo Koduri y Keller combinan su experiencia para desafiar la posición dominante de Nvidia en IA.



