Savia reúne a expertos para analizar el papel de la tecnología y la IA en los cuidados
La tercera edición del encuentro Savia ha reunido a referentes del ámbito de la innovación para abordar cómo la tecnología y la inteligencia artificial están transformando los cuidados. La jornada ha contado con la participación de Eduardo Pascual, secretario autonómico de Innovación de la Generalitat Valenciana, y ha puesto el foco en las oportunidades y los retos que plantea la digitalización de un sector cada vez más relevante.
El encuentro se enmarca en un contexto de cambios acelerados. El envejecimiento de la población, el aumento de las necesidades de atención y la presión sobre los profesionales están impulsando la búsqueda de nuevas herramientas para mejorar la prevención, el seguimiento y la calidad de los servicios de cuidados.
La innovación como apoyo a las personas
Durante la jornada se ha analizado el potencial de tecnologías como la inteligencia artificial, el análisis de datos y las soluciones digitales aplicadas a la atención. Estas herramientas pueden contribuir a detectar antes determinadas necesidades, facilitar la toma de decisiones y adaptar los servicios a la situación de cada persona.
El debate también ha servido para poner de relieve que la innovación no debe entenderse únicamente como la incorporación de nuevos dispositivos o aplicaciones. Su valor depende de que responda a problemas concretos y se integre de forma útil en el trabajo diario de profesionales, familias y usuarios.
En este sentido, la tecnología puede actuar como un elemento de apoyo para reforzar la autonomía, mejorar la comunicación y favorecer una atención más personalizada. La meta no pasa por sustituir la relación humana, sino por liberar tiempo y recursos para que los equipos puedan centrarse en las tareas que requieren acompañamiento, criterio y cercanía.
La inteligencia artificial abre nuevas posibilidades
La inteligencia artificial ocupa un lugar destacado en la conversación sobre el futuro de los cuidados. Su capacidad para procesar grandes volúmenes de información permite explorar aplicaciones relacionadas con la identificación de patrones, la anticipación de riesgos y la coordinación de los distintos agentes implicados en la atención.
Sin embargo, el uso de estas soluciones exige establecer garantías claras. La protección de los datos personales, la seguridad de los sistemas y la transparencia de los procesos se sitúan entre las principales cuestiones que deben abordarse antes de extender cualquier herramienta basada en IA.
También resulta esencial evitar que la tecnología genere nuevas desigualdades. Las personas mayores o con menor experiencia digital pueden encontrar dificultades para acceder a determinados servicios. Por ello, la transformación tecnológica debe avanzar acompañada de formación, asistencia y alternativas accesibles.
Un diálogo entre administración, empresas y profesionales
La participación de Eduardo Pascual ha subrayado la importancia de la colaboración institucional para impulsar una innovación con impacto social. La administración pública desempeña un papel clave a la hora de favorecer proyectos, definir marcos de confianza y facilitar que las soluciones puedan llegar a quienes las necesitan.
El encuentro ha reunido distintas perspectivas en torno a un mismo desafío: aprovechar el potencial de la tecnología sin perder de vista la dimensión humana de los cuidados. Para ello, resulta necesario conectar el conocimiento de los profesionales con la capacidad de desarrollo de las empresas y con las necesidades reales de las personas.
Esta cooperación puede ayudar a identificar proyectos con utilidad práctica, evaluar sus resultados y corregir sus limitaciones. La innovación aplicada a los cuidados requiere, además, procesos de implantación progresivos que permitan comprobar su eficacia antes de generalizarla.
Retos para una transformación responsable
Más allá de las expectativas que genera la IA, el debate plantea varios retos. La calidad de los datos, la interoperabilidad entre plataformas y la capacitación de los profesionales serán determinantes para que las nuevas herramientas funcionen de manera coordinada.
- Privacidad y seguridad: los sistemas deben proteger información especialmente sensible y garantizar un uso responsable de los datos.
- Supervisión humana: las decisiones relevantes deben contar con la intervención y el criterio de profesionales cualificados.
- Accesibilidad: las soluciones digitales han de ser sencillas y estar adaptadas a diferentes capacidades y niveles de experiencia.
- Evaluación: cualquier proyecto debe medirse por su impacto real en la atención y en la calidad de vida.
La tercera edición de Savia deja así una conclusión clara: la tecnología puede convertirse en una aliada para afrontar los desafíos de los cuidados, pero su desarrollo debe estar guiado por criterios éticos, sociales y asistenciales. El futuro del sector dependerá tanto de la capacidad para innovar como de la forma en que esa innovación se ponga al servicio de las personas.



