¿Se ha divorciado la tecnología del bien público? Una reflexión necesaria con Samuel Miller McDonald
En un momento donde la digitalización y la innovación tecnológica parecen marcar el ritmo del progreso social, conviene detenerse y cuestionar su impacto real en la humanidad y el planeta. Samuel Miller McDonald, geógrafo y experto en ecología humana, aporta una mirada crítica y fundamentada a este dilema en su reciente ensayo Progreso, cuya edición en español acaba de salir a la luz.
Rompiendo el mito del avance impetuoso
El relato dominante hoy suele presentar la tecnología como motor imparable de mejoras en la calidad de vida, desarrollo económico y bienestar social. Sin embargo, Miller McDonald nos invita a replantear esa idea: ¿es cierto que cada innovación tecnológica es un paso hacia el bien común? O más bien, ¿estamos impulsando un crecimiento que pierde de vista la sostenibilidad y el respeto hacia la naturaleza?
Progreso: de un concepto intocable a una nueva lectura
En su libro, el autor explora cómo durante décadas el progreso se ha asociado únicamente al avance tecnológico y al crecimiento económico, relegando la dimensión ética, ambiental y social a un segundo plano. Esta visión limitada ha contribuido a que muchas herramientas y desarrollos tecnológicos no respondan a necesidades reales de los ciudadanos o incluso generen impactos negativos imprevistos.
Así, su análisis cuestiona la idea de que el impulso tecnológico y el crecimiento son siempre positivos o inevitables. Para Miller McDonald, el progreso debe entenderse como un proceso más amplio, donde la innovación debe estar alineada con valores que prioricen el bienestar común y el equilibrio ecológico.
¿Está la tecnología divorciada del bien público?
Esta pregunta clave atraviesa todo el ensayo. El autor, con una dilatada experiencia en geografía humana, sostiene que la tecnología, tal como se despliega actualmente, ha perdido su conexión con el bien público, desviándose hacia objetivos corporativos, económicos o incluso políticos con poca transparencia.
Las causas de un desencuentro
- Intereses empresariales y gobiernos: La presión comercial y el afán de control influyen en el desarrollo tecnológico, priorizando ganancias a corto plazo frente a soluciones duraderas.
- Falta de participación ciudadana: Las decisiones tecnológicas suelen tomarse sin un debate público amplio, reduciendo las posibilidades de que respondan a necesidades reales.
- Impactos medioambientales ignorados: La innovación muchas veces no contempla los costes ecológicos y sociales asociados, comprometiendo el futuro.
El papel del contexto geográfico y social
Como geógrafo, Miller McDonald subraya que el progreso no ocurre en el vacío: el territorio, las comunidades y sus tradiciones condicionan la manera en que las tecnologías se adoptan o se repelen. Por eso, una tecnología que responde a un área o cultura específica puede ser contraproducente en otra.
Una invitación a repensar el avance tecnológico
Desde esta perspectiva crítica, el ensayo no reniega de la tecnología, sino que reclama una redefinición de sus objetivos y una orientación hacia modelos más sostenibles y democráticos.
Propuestas para reenamorar la tecnología con el bien común
- Innovación inclusiva: Involucrar a las comunidades en la creación y aplicación de tecnologías que respondan a sus necesidades auténticas.
- Ética ambiental integrada: Incorporar criterios ecológicos desde el diseño y la planificación tecnológica.
- Transparencia y rendición de cuentas: Garantizar que las decisiones tecnológicas se expliquen y evalúen públicamente.
- Economía circular y responsable: Promover modelos que reduzcan el consumo irracional y apuesten por la reutilización.
El esfuerzo colectivo como clave
Este cambio no es tarea exclusiva de científicos o políticos, sino un desafío colectivo donde la ciudadanía debe recuperar el protagonismo para definir qué progreso queremos realmente. Así, la tecnología puede volver a ser una herramienta al servicio de la vida, no un fin en sí mismo.
Conclusión: hacia un progreso más humano y sostenible
El ensayo de Samuel Miller McDonald representa una invitación oportuna para reflexionar sobre la relación entre tecnología y sociedad. En un mundo enfrentado a crisis climáticas, desigualdades crecientes y un modelo de desarrollo cuestionado, este diálogo crítico es imprescindible.
Solo reconectando el avance tecnológico con los valores del bien público y la sostenibilidad lograremos que la promesa del progreso se haga realidad en beneficio de todos y del planeta que habitamos.
Para seguir aprendiendo
- Lea Progreso para profundizar en el pensamiento de Samuel Miller McDonald.
- Involúcrese en debates locales sobre innovación y desarrollo sostenible.
- Considere el impacto ambiental y social de la tecnología en su vida diaria y decisiones.

