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TOMRA lleva la clasificación Dynamic LIBS a nuevos flujos de materiales

TOMRA Recycling amplía el campo de aplicación de AUTOSORT PULSE, su solución basada en tecnología Dynamic LIBS, para trabajar con nuevos flujos de materiales más allá de la separación de aleaciones de aluminio. El movimiento refuerza la apuesta de la compañía por automatizar procesos de selección cada vez más precisos en las plantas de reciclaje.

Hasta ahora, esta tecnología se había asociado especialmente a la identificación y separación de distintas aleaciones de aluminio. La ampliación permite abordar otros materiales y composiciones, con el objetivo de mejorar la calidad de las fracciones recuperadas y aumentar el valor de los recursos que vuelven al ciclo productivo.

Una identificación más precisa de los materiales

La tecnología Dynamic LIBS utiliza espectroscopia de plasma inducido por láser para analizar la composición elemental de los objetos que avanzan por la línea de clasificación. Al incidir sobre la superficie del material, el sistema genera una señal que puede interpretarse para determinar su composición.

Esta capacidad permite distinguir materiales con características muy similares a simple vista, pero que presentan diferencias relevantes para su posterior reutilización industrial. En el caso de los metales, separar correctamente las aleaciones resulta esencial para evitar mezclas que reduzcan la calidad del producto reciclado.

Integrada en AUTOSORT PULSE, la tecnología se incorpora a un sistema de clasificación automatizada capaz de tomar decisiones a gran velocidad. La solución combina la detección de los materiales con mecanismos de expulsión que permiten dirigir cada fracción hacia la salida correspondiente.

Más allá del aluminio

La ampliación anunciada por TOMRA supone que AUTOSORT PULSE ya no se limita a las aplicaciones relacionadas con las aleaciones de aluminio. La compañía abre así la puerta a su uso en nuevos flujos de materiales, aunque la aplicación concreta dependerá de las características de cada planta, del residuo tratado y de los objetivos de pureza.

El cambio es relevante porque las instalaciones de reciclaje manejan materiales cada vez más complejos. Los productos actuales combinan diferentes aleaciones, tratamientos superficiales y componentes, lo que dificulta la clasificación mediante métodos basados únicamente en el color, la forma o la densidad.

La identificación elemental aporta una capa adicional de información. De este modo, los operadores pueden diseñar procesos más selectivos y reducir la presencia de materiales no deseados en las fracciones finales.

Impacto en la calidad del reciclado

Uno de los principales retos del reciclaje industrial consiste en obtener materias primas secundarias con una calidad suficientemente estable. Cuando diferentes composiciones terminan mezcladas, el material recuperado puede perder valor o requerir tratamientos adicionales antes de volver a utilizarse.

La clasificación de mayor precisión ayuda a limitar ese problema. La separación automatizada de materiales compatibles entre sí permite producir fracciones más homogéneas, algo especialmente importante para industrias que necesitan materias primas con especificaciones concretas.

  • Mayor pureza: reduce la mezcla entre materiales con composiciones diferentes.
  • Más automatización: limita la dependencia de la selección manual en procesos de alta velocidad.
  • Más valor para los residuos: las fracciones mejor clasificadas pueden encontrar aplicaciones industriales más exigentes.
  • Mejor aprovechamiento de recursos: facilita que una mayor cantidad de material vuelva al ciclo productivo.

La tecnología como apoyo a la economía circular

La evolución de AUTOSORT PULSE se enmarca en una tendencia creciente del sector: sustituir los procesos de clasificación menos precisos por sistemas capaces de reconocer la composición de los materiales en tiempo real.

Para las plantas de reciclaje, esta transición puede traducirse en una gestión más flexible de los residuos y en la posibilidad de adaptar las líneas a distintos flujos de entrada. También permite responder a la demanda de fabricantes que buscan incorporar un mayor porcentaje de material reciclado sin comprometer sus estándares de calidad.

La tecnología, por sí sola, no resuelve todos los desafíos del reciclaje. El resultado final también depende del diseño de los productos, de la recogida selectiva, de la preparación del residuo y de la configuración de cada instalación. Sin embargo, una identificación más detallada puede convertirse en un elemento clave para mejorar el rendimiento global del proceso.

Un paso hacia plantas más especializadas

Con la ampliación de las aplicaciones de Dynamic LIBS, TOMRA busca que AUTOSORT PULSE pueda responder a un abanico más amplio de necesidades dentro de las plantas de clasificación. El objetivo es pasar de una separación centrada en grandes categorías de materiales a otra capaz de diferenciar composiciones con mayor nivel de detalle.

La evolución será especialmente importante a medida que aumente la presión para recuperar materiales críticos, reducir el consumo de materias primas vírgenes y cumplir objetivos más exigentes de circularidad. En ese contexto, la clasificación basada en la composición elemental se perfila como una herramienta para obtener materiales reciclados más consistentes y competitivos.

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