Cincuenta mujeres en Córdoba afectadas por fallos en pulseras antimaltrato
Un problema técnico con graves consecuencias
Entre 2023 y 2024, cerca de medio centenar de mujeres víctimas de violencia de género en Córdoba sufrieron las consecuencias de fallos en las pulseras telemáticas antimaltrato que debían protegerlas. Según ha trascendido, la causa fue un apagón de datos en el sistema ‘Cometa’, encargado de gestionar las alertas de estos dispositivos. Esta interrupción se prolongó durante seis meses, dejando sin cobertura efectiva a estas víctimas.
¿Qué es el sistema ‘Cometa’ y cuál fue la falla?
El papel de ‘Cometa’ en la protección
‘Cometa’ es el sistema informático que recibe y centraliza las señales emitidas por las pulseras telemáticas que portan las mujeres bajo protección judicial. Su misión es garantizar que se active la alerta inmediata en caso de que el agresor se acerque o el dispositivo detecte una situación de peligro.
La interrupción que comprometió la seguridad
La falla en ‘Cometa’ provocó que durante varios meses las alertas de estas pulseras no llegaran a tiempo a los servicios de protección. Como resultado, estas mujeres quedaron expuestas al riesgo sin que las autoridades pudieran actuar con la rapidez y eficacia necesaria.
Impacto sobre las víctimas: un riesgo silencioso
Es fundamental entender lo que esto significa para las personas afectadas:
- Falsa sensación de seguridad: Las usuarias confiaban en que estaban protegidas por un sistema que, en realidad, no estaba operativo.
- Vulnerabilidad aumentada: La falta de alertas a tiempo puede agravar situaciones de riesgo.
- Desconfianza en el sistema: Las fallas técnicas minan la confianza en los mecanismos de protección pública.
Además, el silencio sobre esta problemática añade un sufrimiento innecesario, pues la protección efectiva contra la violencia machista depende en gran medida de la fiabilidad de estos sistemas.
Medidas y respuestas tras el fallo
Ante la detección del problema, se ha procedido a:
- Revisión integral del sistema ‘Cometa’: Para garantizar que no se repitan estas interrupciones.
- Comunicación directa con las víctimas afectadas: Informándoles sobre lo sucedido y reforzando su protección con otros medios.
- Implantación de protocolos de emergencia: En caso de nuevos fallos, asegurar una respuesta rápida y coordinada entre fuerzas de seguridad y servicios sociales.
Reflexiones para un futuro más seguro
Aprender para mejorar
Esta situación pone sobre la mesa la necesidad de invertir en tecnología fiable al servicio de la protección a víctimas de violencia machista. No basta con tener un mecanismo si no ofrece una respuesta constante y segura.
La importancia de la transparencia y la comunicación
Un sistema eficaz también debe incluir canales claros de información para que las mujeres sepan en qué momento están protegidas por estas tecnologías y a quién acudir en caso de fallo.
¿Qué pueden hacer las mujeres en esta situación?
- Solicitar información regular sobre el estado del dispositivo.
- No confiar exclusivamente en la tecnología; mantener contacto frecuente con profesionales de su red de apoyo.
- Reportar cualquier incidencia o sospecha de mal funcionamiento cuanto antes.
Un compromiso social y tecnológico
La protección de las víctimas de violencia de género es una responsabilidad colectiva que exige compromiso político, tecnológico y social. La tecnología debe ser una aliada firme, no una fuente de vulnerabilidad.
Conclusión
El apagón de datos en el sistema ‘Cometa’ puso en riesgo la seguridad de medio centenar de mujeres en Córdoba, dejando patente que la protección contra la violencia machista requiere sistemas robustos y fiables, pero también transparencia y un enfoque humano constante.
Ahora, más que nunca, es necesario redoblar esfuerzos para que ninguna mujer quede desprotegida por fallos técnicos y para que la confianza en los mecanismos de protección se mantenga intacta.



