El franquismo resurge entre nosotros: ¿qué está sucediendo?
Más de cuatro décadas después de la muerte de Franco, el franquismo sigue manifestándose en distintos ámbitos de la sociedad española. Este fenómeno no es anecdótico ni mera reminiscencia histórica; se trata de una realidad palpable que afecta a la política, a las instituciones y, sobre todo, a la memoria colectiva de nuestro país. Pero, ¿cómo es posible que una época cerrada con la Transición Democrática parezca volver a respirar? Analicemos las claves de este inquietante resurgimiento.
Las huellas del franquismo en la política actual
El caldo de cultivo para que el franquismo resurja está en el discurso político, especialmente en el auge de formaciones que no sólo ponen en duda los valores democráticos, sino que directamente reivindican la dictadura como un modelo a considerar. En este contexto, Vox es el partido que representa con más claridad y sin complejos esta narrativa falaz que blanquea el franquismo.
Vox y la revisión interesada de la historia
El uso de símbolos y retóricas vinculadas al franquismo por parte de Vox no hace más que alimentar un relato distorsionado que omite las páginas más oscuras de la dictadura. Desde la negación o relativización de los crímenes franquistas hasta la exaltación de figuras históricas del régimen, esta formación está contribuyendo a que muchos españoles cuestionen el relato democrático que se impuso tras 1978.
El papel del Partido Popular en el blanqueamiento franquista
No menos preocupante es la actitud del Partido Popular (PP), cuya ambivalencia con respecto al franquismo ha generado un espacio para que el discurso nostálgico florezca sin grandes reparos. El PP, con la sombra cercana de Santiago Abascal y Vox, ha cedido terreno en algunos sectores sociales y políticos, contribuyendo a normalizar una visión menos crítica o incluso positiva del franquismo.
Ambigüedad y falta de condena clara
La falta de una condena rotunda y sin matices por parte del PP hacia el franquismo y sus símbolos dificulta el avance en la reparación histórica, creando una especie de impunidad tácita. Esta ambigüedad puede interpretarse como una cierta connivencia o, como mínimo, un vacío moral que alimenta la persistencia de nostalgias peligrosas.
Persistencia de símbolos y estructuras franquistas
El franquismo no solo se expresa en discursos políticos; muchas de sus estructuras permanecen enquistadas en el aparato del Estado y en el imaginario social:
- Simbolismo franquista: la presencia persistente de monumentos, calles o insignias vinculadas al régimen fascista, aun cuando la Ley de Memoria Histórica intentó revertir esta situación.
- Instituciones y aparato judicial: ciertos sectores de la judicatura y Fuerzas de Seguridad mantienen una cultura autoritaria que entronca con aquel pasado.
- Medios y narrativas públicas: algunos relatos mediáticos minimizan o justifican la represión franquista, propiciando confusión y divisiones sociales.
¿Por qué ocurre este resurgimiento ahora?
Entender por qué el franquismo parece revivir en nuestras calles y parlamentos implica analizar varios factores sociales y políticos:
1. Crisis de identidad y polarización social
En contextos de incertidumbre, como las crisis económicas o sociales, crecen los discursos que proponen soluciones aparentemente simples y autoritarias. El franquismo, con su pasado de orden y control, es presentado falsamente como una alternativa ante lo que se percibe como caos democrático.
2. Fallos en la educación y la memoria histórica
La memoria histórica nunca ha sido un tema plenamente consensuado en España, lo que ha dejado lagunas en la comprensión colectiva del franquismo. La educación en muchos casos no aborda el régimen con la profundidad o el rigor necesarios, permitiendo que el revisionismo gane terreno.
3. Influencias políticas y electorales
El auge de la ultraderecha y las estrategias políticas que buscan captar el voto de sectores conservadores y revanchistas han favorecido la visibilidad pública del franquismo y sus símbolos, en un intento por legitimarse y ampliar su base electoral.
La importancia de una respuesta democrática
Para que España pueda avanzar de forma sólida hacia una democracia plena, es imprescindible contrarrestar este resurgimiento con acciones claras y decididas:
- Fomento de una educación crítica sobre la dictadura y la memoria histórica, que permita a los ciudadanos comprender el verdadero alcance y las consecuencias del franquismo.
- Retirada definitiva de símbolos franquistas del espacio público, en respeto a las víctimas y en apoyo a la convivencia democrática.
- Reformas en instituciones donde persistan prácticas o culturas franquistas, desde la judicatura hasta las fuerzas de seguridad del Estado.
- Compromiso político claro de todos los partidos democráticos en la defensa de los valores republicanos y los derechos humanos, sin ambigüedades ni concesiones.
El papel de los ciudadanos
Como sociedad, es fundamental que los ciudadanos tomen conciencia del peligro que representa normalizar discursos autoritarios y revisionistas. La participación activa, el voto informado y la defensa de la memoria histórica son herramientas esenciales para evitar que el pasado oscuro vuelva a ensombrecer nuestro presente y futuro.
Conclusión
El resurgimiento del franquismo en España es un fenómeno complejo que refleja desafíos pendientes en nuestra democracia. Tanto en el discurso político como en las estructuras institucionales y en la cultura popular, los ecos de la dictadura siguen presentes y amenazan con desdibujar la línea que separa nuestro sistema democrático de aquellos tiempos autoritarios. Reconocer esta realidad y actuar con valentía es la única forma de asegurar que la historia no se repita y que España siga avanzando hacia un futuro de justicia, igualdad y libertad para todos.



