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El flequillo vuelve a ocupar un lugar destacado entre las tendencias de peluquería de 2026, pero lo hace lejos de los cortes rígidos de otras temporadas. La clave está en llevarlo con movimiento, textura y una forma que encaje con las facciones de cada persona.

Eva González ha recuperado este recurso 22 años después y ha vuelto a poner el foco en una versión capaz de suavizar el rostro. Los profesionales también coinciden: el flequillo lateral y los diseños más sueltos son opciones favorecedoras y fáciles de adaptar.

El flequillo se lleva suelto y con movimiento

La tendencia actual apuesta por un acabado menos perfecto y más natural. Noelia Jiménez explica que los flequillos se llevan más sueltos, con movimiento y algunos incluso un poco rotos, siempre adaptados a la persona.

Esta forma de peinarlo evita el efecto de bloque sobre la frente y permite que el cabello conserve ligereza. Además, funciona tanto con melenas largas como con cortes midi, capas y estilos de inspiración desenfadada.

La textura marca la diferencia

Un acabado ligeramente abierto, con mechones de distinta longitud, aporta dinamismo al conjunto. Para conseguirlo, el corte debe respetar la caída natural del cabello y no depender únicamente de la plancha.

En cabellos finos, unas capas suaves pueden crear sensación de densidad. En melenas abundantes, descargar las puntas ayuda a controlar el volumen sin perder cuerpo.

El flequillo lateral suaviza las facciones

Entre las opciones más versátiles destaca el flequillo lateral. Manuel Zabaleta lo define como uno de los cortes más agradecidos porque suaviza las facciones, aporta movimiento y genera un sutil efecto lifting.

Su principal ventaja es que no exige una línea completamente recta sobre la frente. Puede peinarse hacia un lado, abrirse ligeramente en el centro o integrarse con las capas delanteras cuando crece.

A quién favorece más

El flequillo lateral puede equilibrar rostros redondos, cuadrados y alargados, aunque el resultado depende de la longitud y del volumen elegido. Una caída diagonal ayuda a romper la sensación de simetría y aporta verticalidad.

  • Rostros redondos: conviene evitar demasiado volumen en los laterales y buscar una caída diagonal.
  • Rostros cuadrados: las puntas desfiladas suavizan visualmente la mandíbula.
  • Rostros alargados: una versión más tupida puede equilibrar las proporciones.
  • Rostros ovalados: admiten numerosas variantes, desde un flequillo abierto hasta uno lateral.

Qué flequillo elegir según el tipo de cabello

Antes de decidirse, conviene observar cómo se comporta el pelo al secarse al aire. La textura, los remolinos y la densidad influyen tanto como la forma del rostro, por lo que copiar un corte visto en una fotografía no siempre ofrece el mismo resultado.

Cabello liso

El cabello liso permite definir con facilidad un flequillo abierto, lateral o ligeramente desfilado. Para evitar que quede demasiado plano, se puede trabajar la raíz con un cepillo redondo y terminar con un producto ligero.

Cabello ondulado y rizado

En las texturas onduladas y rizadas, el corte debe plantearse teniendo en cuenta el encogimiento del cabello. Un flequillo con capas y longitud suficiente puede integrarse mejor con el resto de la melena.

La recomendación más práctica es secarlo respetando la forma natural, sin cepillarlo en exceso. Así se mantiene el movimiento y se evita un acabado artificial.

Cabello fino o abundante

En cabellos finos, un flequillo demasiado largo puede restar densidad al resto de la melena. En cambio, una versión ligera y ligeramente abierta aporta marco al rostro sin vaciar las puntas.

Si el cabello es abundante, el desfilado permite reducir peso y mejorar la caída. El objetivo es que el flequillo tenga movilidad, pero conserve la suficiente estructura para no separarse en exceso.

Cómo peinar el flequillo para que quede natural

El mantenimiento diario no tiene por qué ser complicado. Lo más importante es secar primero la raíz, dirigirla durante unos segundos y dejar que las puntas se acomoden con un acabado flexible.

  1. Retira el exceso de humedad con una toalla, sin frotar el cabello.
  2. Seca la raíz alternando la dirección para evitar que quede rígida.
  3. Peina las puntas hacia un lado o sepáralas ligeramente en el centro.
  4. Aplica una pequeña cantidad de producto de textura, evitando saturar la zona.

Si se utiliza plancha, debe hacerse con una pasada rápida y sin marcar demasiado la forma. El acabado de 2026 busca precisamente que el flequillo parezca ligero, flexible y personalizado.

El mantenimiento que necesita un flequillo

La zona frontal crece rápido y cualquier cambio de longitud se nota enseguida. Por eso, muchas personas prefieren revisarlo con frecuencia, aunque el intervalo exacto depende del diseño y de la velocidad de crecimiento.

Cuando empieza a molestar, puede peinarse hacia un lado, abrirse en forma de cortina o integrarse con las capas delanteras. Esta versatilidad explica por qué el flequillo lateral se considera una de las alternativas más agradecidas.

La clave es adaptar el corte a cada persona

La tendencia no impone un único modelo. El flequillo que mejor funciona es el que tiene en cuenta las facciones, la textura, el tiempo disponible para peinarse y el estilo personal.

La propuesta de esta temporada combina naturalidad y movimiento: versiones rotas, laterales, abiertas y con puntas suaves. Más que seguir una forma exacta, se trata de encontrar el equilibrio que enmarque el rostro sin endurecerlo.

¿Te animarías a llevar flequillo o ya tienes una versión favorita? Cuéntanoslo en los comentarios y comparte qué estilo te resulta más favorecedor.

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