La controversia del giro del Gobierno español sobre el Sáhara y la última resolución de la ONU
La reciente resolución de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre el Sáhara Occidental ha reavivado un debate que no se apaga desde hace tres años: el cambio de postura del Gobierno español respecto a este territorio en disputa. Esta transformación política suscitó entonces críticas internas y externas, y ahora vuelve a ponerse en foco, alumbrando las tensiones diplomáticas derivadas.
El contexto histórico y político del Sáhara Occidental
El Sáhara Occidental es un territorio en el noroeste de África cuya soberanía ha sido objeto de conflicto desde mediados del siglo XX. Antiguamente colonia española, la cuestión del Sáhara Occidental ha estado en el centro de negociaciones entre Marruecos, que reclama la integración del territorio, y el Frente Polisario, que defiende la independencia y la creación de la República Árabe Saharaui Democrática.
España y su papel histórico
Como antigua potencia colonial, España tiene responsabilidades históricas en este conflicto y un papel especial en las deliberaciones internacionales. Durante décadas, mantuvo una postura neutral o equidistante, apoyando el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui, en línea con resoluciones internacionales previas.
El cambio de rumbo del Gobierno español en 2021
En marzo de 2021, el Gobierno de España anunció un giro diplomático que reorientaba su posición hacia el reconocimiento de la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental, alineándose así con la posición de Marruecos y apartándose del tradicional respaldo a la independencia saharaui.
Reacciones internas y externas al giro
- Malestar político: El cambio generó preocupación y críticas en distintos sectores políticos españoles, que consideraron que esta modificación no se justificaba plenamente ni había sido consultada a fondo.
- Impacto diplomático: Marruecos mostró satisfacción por la nueva postura de España, mientras que el Frente Polisario y sus aliados denunciaron lo que interpretaron como un abandono de los compromisos internacionales y de los derechos del pueblo saharaui.
La resolución de la ONU de 2025 y su influencia
En octubre de 2025, la ONU emitió una resolución sobre el Sáhara Occidental que busca reafirmar los principios de la legalidad internacional y la importancia del proceso de negociación entre las partes. Esta resolución ha servido para revitalizar las críticas sobre el cambio de política del Gobierno español ocurrido tres años antes.
¿Qué dice la resolución?
- Reafirma el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.
- Insiste en la necesidad de llevar a cabo negociaciones inclusivas y justas.
- Solicita un compromiso honesto de todas las partes involucradas para avanzar hacia una solución duradera.
El malestar renovado en España
La nueva resolución ha hecho aflorar nuevamente el malestar entre partidos políticos, organizaciones sociales y expertos que critican que España no haya defendido con suficiente firmeza el mandato internacional ni el derecho a la autodeterminación saharaui, lo que pone en entredicho el compromiso español en procesos multilaterales.
Implicaciones geopolíticas y futuras posibles acciones
La polémica sobre el Sáhara tiene además impacto en la estabilidad regional y en las relaciones diplomáticas entre España, Marruecos y Argelia, país que apoya al Frente Polisario. La historia reciente indica que este asunto continuará siendo un punto sensible que demandará equilibrio, diplomacia y responsabilidad internacional.
Conclusión: Un debate abierto que invita a la reflexión
La resolución de la ONU sobre el Sáhara Occidental ha vuelto a poner sobre la mesa un tema clave para la política exterior española y para la defensa de los derechos humanos y la legalidad internacional. El cambio de postura del Gobierno de hace tres años, criticado en su momento y ahora reforzado por esta resolución, llama a un análisis profundo y responsable, que sirva para construir puentes y soluciones con sentido de justicia y pragmatismo.
En definitiva, sigue siendo fundamental generar un diálogo abierto y consensuado, que integre las voces de todas las partes y garantice una paz duradera para el Sáhara Occidental, con respeto a la dignidad de su pueblo y conforme a las normas del derecho internacional.



