Verifactu vuelve a estar en el centro del debate empresarial después de que Hacienda haya retrasado hasta octubre de 2028 su entrada en vigor para empresas y autónomos. La decisión cambia el calendario y ofrece más tiempo para preparar los sistemas de facturación, aunque no elimina la necesidad de adaptarse.
El aplazamiento también llega tras varias iniciativas destinadas a explicar el nuevo modelo. Correos y STEL Order mostraron recientemente cómo afrontar el cambio, mientras la Administración mantiene el foco en la digitalización de las facturas y en el control de los registros contables.
Verifactu se retrasa hasta octubre de 2028
La principal novedad es el nuevo horizonte temporal fijado por Hacienda. Las empresas y los autónomos dispondrán de más margen para contar con programas de facturación compatibles con los requisitos de Verifactu, un sistema diseñado para garantizar la integridad, conservación y trazabilidad de las facturas.
El retraso puede aliviar la presión sobre los negocios que todavía no habían iniciado la adaptación. Sin embargo, no debe interpretarse como una cancelación. La obligación sigue formando parte del proceso de modernización fiscal y previsiblemente exigirá cambios técnicos y organizativos.
Qué cambia con el nuevo calendario
- Las empresas y los autónomos ganan tiempo para revisar sus herramientas de facturación.
- Los proveedores tecnológicos disponen de más margen para actualizar sus soluciones.
- Los negocios pueden planificar la transición sin concentrar toda la inversión en los últimos meses.
- La necesidad de conservar registros fiables y verificables continúa siendo el objetivo central.
Qué es Verifactu y cómo afecta a la facturación
Verifactu es el sistema asociado a los requisitos técnicos que deben cumplir determinados programas de facturación. Su finalidad es impedir la alteración de los registros y facilitar que la información mantenga una trazabilidad clara desde la emisión de la factura.
Para un negocio, el cambio no consiste únicamente en instalar una aplicación. También puede implicar revisar cómo se crean las facturas, quién las valida, cómo se almacenan y qué procedimientos se siguen cuando aparece un error. Por eso, la adaptación afecta tanto a la tecnología como a la gestión diaria.
La factura electrónica forma parte del mismo cambio
La implantación de la factura electrónica entre empresarios y autónomos avanza en paralelo a otras medidas de digitalización. Aunque son conceptos relacionados, no son exactamente lo mismo: una cosa es el formato y circulación de la factura electrónica, y otra, las condiciones que debe cumplir el sistema que registra la facturación.
Esta diferencia es importante para evitar decisiones precipitadas. Elegir una solución solo porque permite enviar facturas digitales no garantiza que cubra todas las exigencias vinculadas a Verifactu.
Cómo preparar Verifactu con tiempo
El aplazamiento hasta 2028 permite adoptar una estrategia gradual. Esperar al último momento puede generar problemas de compatibilidad, costes inesperados y dificultades para formar al personal. Una revisión temprana ayuda a detectar carencias cuando todavía existe capacidad de reacción.
- Revisar el programa actual. Conviene comprobar qué funciones ofrece, cómo genera los registros y si el proveedor ha previsto la adaptación normativa.
- Identificar los procesos internos. Hay que analizar quién emite facturas, cómo se corrigen los errores y dónde se guarda la documentación.
- Comparar alternativas. Las necesidades de un autónomo no son las mismas que las de una empresa con varios usuarios, sedes o canales de venta.
- Solicitar información por escrito. El proveedor debe explicar el calendario de actualizaciones, el soporte disponible y las condiciones económicas.
- Formar al equipo. Una herramienta adecuada pierde eficacia si las personas que la utilizan desconocen los nuevos procedimientos.
Errores que conviene evitar antes de adaptarse
Uno de los errores más habituales es confundir el retraso con una suspensión definitiva. El nuevo plazo ofrece oxígeno, pero también puede provocar que algunos negocios pospongan todas las decisiones hasta que el cambio sea urgente.
Otro riesgo consiste en elegir una solución basándose solo en el precio. La facilidad de uso, las copias de seguridad, el soporte y la capacidad de integración con otros sistemas pueden ser igual de importantes. Una aplicación barata que obliga a duplicar tareas puede terminar encareciendo la gestión.
- No esperar a que llegue el último periodo de adaptación.
- No cambiar de programa sin comprobar la migración de datos.
- No asumir que cualquier factura en PDF cumple los requisitos de la factura electrónica.
- No descuidar la protección de la información de clientes y proveedores.
El papel de las empresas tecnológicas y los negocios
La demostración realizada por Correos y STEL Order puso el foco en una cuestión práctica: la adaptación debe entenderse como un proceso acompañado. Las empresas tecnológicas tienen que ofrecer herramientas comprensibles y actualizaciones claras, mientras que los usuarios deben conocer qué funciones necesitan y cómo encajan en su actividad.
Para los autónomos y las pequeñas empresas, la sencillez será especialmente relevante. No todos cuentan con departamentos contables o informáticos, por lo que el soporte y la automatización pueden marcar la diferencia entre una transición ordenada y una fuente constante de incidencias.
Qué deben hacer ahora empresas y autónomos
Con octubre de 2028 como referencia, el mejor momento para actuar es mediante una planificación progresiva. Primero conviene hacer inventario de las herramientas y procesos actuales; después, contrastar las necesidades del negocio con las prestaciones de las soluciones disponibles.
También es recomendable reservar presupuesto para posibles cambios y mantener el seguimiento de las comunicaciones oficiales. Las especificaciones técnicas y los calendarios pueden concretarse con el tiempo, por lo que la preparación debe ser flexible y revisarse periódicamente.
En definitiva, Verifactu da más margen, pero no elimina el cambio. Quienes utilicen este plazo para ordenar su facturación, formar a su equipo y verificar la compatibilidad de sus sistemas llegarán mejor preparados cuando las nuevas exigencias sean aplicables.
¿Cómo afecta este retraso a tu negocio? Cuéntanos en los comentarios si ya has revisado tu programa de facturación o si todavía necesitas orientación para empezar. Y si quieres recibir más información sobre digitalización y obligaciones para empresas y autónomos, suscríbete a nuestra newsletter.



