Izquierda Unida propone una reforma fiscal para aumentar en 111.000 millones la recaudación de los próximos PGE
Un ambicioso plan para reforzar las arcas públicas
Izquierda Unida (IU) ha presentado una propuesta que pretende revolucionar la política fiscal española, con el objetivo de obtener 111.000 millones de euros adicionales para financiar los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Esta iniciativa se centra en dos pilares fundamentales: la lucha contra el fraude y la elusión fiscal, y una reforma profunda de la tributación, incluyendo la creación de nuevos impuestos.
Contexto y necesidad de la reforma
La propuesta de IU surge en un momento clave para España, que afronta desafíos económicos y sociales significativos. La recaudación fiscal ha resultado insuficiente para cubrir las necesidades expansivas del gasto público, tal como se ha evidenciado en las cuentas recientes del Estado. Por ello, la coalición liderada por Antonio Maíllo enfatiza la urgencia de atacar el fraude fiscal y de adaptar el sistema tributario a las actuales desigualdades y dinámicas económicas.
Lucha contra el fraude y la elusión fiscal
Uno de los aspectos clave de la propuesta es reforzar los mecanismos para detectar y sancionar el fraude y la elusión fiscal, prácticas que generan un agujero económico enorme y socavan la equidad del sistema. IU plantea:
- Incrementar la dotación y capacidades de la Agencia Tributaria.
- Mejorar la cooperación internacional para combatir la evasión en paraísos fiscales.
- Aplicar sanciones más severas y controles más estrictos para las grandes empresas y fortunas.
Reforma tributaria: nuevos impuestos y mayor progresividad
Además, IU plantea un rediseño tributario que busque una mayor justicia fiscal, promoviendo la redistribución y garantizando que los que tienen más, aporten más. En este sentido, se proponen:
- Un impuesto sobre las grandes fortunas, que grave el patrimonio más elevado.
- Gravar de forma más contundente las rentas altas y las rentas de capital.
- Impuestos específicos a sectores con capacidad económica alta pero baja contribución, como la banca y las grandes corporaciones tecnológicas.
- Revisión y eliminación de exenciones y bonificaciones fiscales injustificadas.
Impacto esperado en el presupuesto
Según los cálculos de IU, estas medidas permitirían recaudar hasta 111.000 millones de euros adicionales, una cantidad significativa que podría destinarse a fortalecer el estado del bienestar, mejorar servicios públicos y reducir la desigualdad.
Esta recaudación extra no sólo ayudaría a equilibrar la balanza fiscal si no que favorecería una sociedad más justa, donde la financiación de los derechos básicos llegue de forma sostenible y acorde a la capacidad de cada ciudadano.
¿Qué significa esta propuesta para los ciudadanos?
Para la clase media y trabajadora
IU subraya que la reforma está orientada a proteger a la mayoría social, evitando subir impuestos a las clases medias y bajas, por lo que estas medidas no deberían suponer una carga añadida para ellos.
Para las grandes fortunas y corporaciones
Los sectores con mayor capacidad económica serían los principales afectados, con un aumento significativo de las obligaciones fiscales, buscando corregir las actuales desigualdades y evitar que puedan eludir el pago justo de impuestos.
Retos y debates que se abren
Como toda iniciativa fiscal de esta magnitud, el plan de IU genera un debate intenso entre distintos actores políticos, económicos y sociales.
Entre los retos destacan:
- La necesidad de un consenso político amplio para implementar cambios fiscales estructurales.
- El riesgo de que las promesas de mayor recaudación dependan de la eficacia real en la lucha contra el fraude.
- Cómo equilibrar crecimiento económico y justicia fiscal sin desincentivar la inversión.
Un impulso necesario para afrontar el futuro
La propuesta de IU invita a reflexionar sobre la sostenibilidad del sistema fiscal español y la importancia de modernizarlo para hacer frente a los retos actuales. Más allá de la mera recaudación, la reforma busca sentar las bases para un modelo donde la solidaridad y equidad sean protagonistas, imprescindibles para construir una sociedad más cohesionada y próspera.
En resumen, los puntos clave de la propuesta son:
- Recaudar 111.000 millones de euros adicionales para los próximos PGE.
- Combatir con mayor rigor el fraude y la elusión fiscal.
- Introducir nuevos impuestos a grandes fortunas y sectores económicos estratégicos.
- Aumentar la progresividad del sistema tributario.
- Evitar que la carga fiscal recaiga sobre las clases medias y bajas.
Este ambicioso plan demuestra que otra fiscalidad es posible y necesaria para responder a los desafíos del siglo XXI, poniendo la justicia social en el centro de las políticas económicas.



