El SUC asume el mando sanitario en un simulacro de accidente con múltiples recursos de emergencia
El Servicio de Urgencias Canario (SUC) ejerció el mando sanitario durante un simulacro de accidente desarrollado en una isla del Archipiélago, un ejercicio diseñado para poner a prueba la coordinación de los servicios de emergencia ante una situación con numerosas personas afectadas.
La intervención contó con la participación de profesionales médicos y de enfermería del hospital de la isla, además del grupo de psicólogos de emergencias. El dispositivo permitió comprobar la capacidad de respuesta conjunta, la organización de la asistencia y la coordinación entre los recursos sanitarios desplegados.
Para reforzar el operativo, el SUC desplazó desde Tenerife un Vehículo de Coordinación Sanitaria y una unidad móvil del Equipo de Respuesta Sanitaria Inmediata. Estos medios están preparados para intervenir en situaciones de catástrofe o emergencia con un elevado número de pacientes.
Un puesto de mando para coordinar la asistencia
El Vehículo de Coordinación Sanitaria funciona como centro de dirección del dispositivo asistencial. Desde este recurso se organiza la actuación del personal sanitario, se distribuyen las tareas y se mantiene una visión global de la emergencia.
En un accidente con múltiples afectados, la prioridad no se limita a atender a las personas heridas. También es necesario establecer un sistema de clasificación, ordenar la evacuación de pacientes y garantizar que cada persona sea trasladada al recurso sanitario más adecuado según la gravedad de su estado.
El ejercicio permitió practicar estos procedimientos en un entorno controlado, pero con una estructura similar a la que podría requerir una emergencia real. La coordinación resulta especialmente importante cuando intervienen ambulancias, hospitales, equipos de rescate y profesionales de distintas áreas.
Participación del hospital y apoyo psicológico
El personal médico y de enfermería del hospital de la isla se integró en el simulacro para poner a prueba los protocolos de recepción y atención de pacientes. La preparación hospitalaria es una pieza esencial en cualquier emergencia, ya que el centro debe mantener su actividad habitual mientras atiende un incremento repentino de personas afectadas.
La intervención del grupo de psicólogos de emergencias añadió una dimensión fundamental al dispositivo. En este tipo de situaciones, el apoyo emocional puede ser necesario tanto para las víctimas como para sus familiares y para los propios profesionales que participan en la respuesta.
La atención psicológica en emergencias ayuda a reducir el impacto de la situación, facilita la comunicación y permite detectar reacciones de ansiedad, bloqueo o desorientación. Su presencia en los simulacros contribuye a que la respuesta sea más completa y no se limite únicamente a la asistencia física.
Entrenamiento ante catástrofes sanitarias
El SUC utiliza este tipo de ejercicios para evaluar la capacidad de sus equipos y mejorar los procedimientos de actuación. Los simulacros permiten identificar posibles dificultades en la comunicación, en la distribución de funciones o en el traslado de pacientes antes de que se produzca una emergencia real.
La unidad móvil del Equipo de Respuesta Sanitaria Inmediata está concebida para apoyar la asistencia en escenarios de catástrofe sanitaria. Su despliegue facilita el refuerzo de la atención urgente y aporta recursos adicionales cuando la magnitud del incidente supera la capacidad ordinaria de los servicios disponibles.
La movilización desde Tenerife refleja, además, la importancia de contar con medios capaces de desplazarse entre islas cuando las circunstancias lo requieren. En Canarias, la planificación de las emergencias debe tener en cuenta la condición insular y las dificultades logísticas que pueden surgir en una operación de gran alcance.
La coordinación, clave para reducir los tiempos de respuesta
Uno de los principales objetivos de la práctica fue consolidar la coordinación entre el SUC, el hospital de referencia y los equipos especializados. Una actuación ordenada permite reducir los tiempos de respuesta, evitar duplicidades y garantizar que los recursos se utilicen de forma eficaz.
El mando sanitario también facilita la toma de decisiones durante las distintas fases de la emergencia. Desde la primera valoración de las víctimas hasta la evacuación y la asistencia hospitalaria, cada paso requiere información actualizada y una comunicación constante entre los equipos.
Estos ejercicios forman parte de la preparación habitual de los servicios de emergencia. La experiencia obtenida permite revisar protocolos, reforzar la formación del personal y mejorar la capacidad de respuesta ante accidentes o situaciones con múltiples afectados.
- Recursos desplazados: un Vehículo de Coordinación Sanitaria y una unidad móvil del Equipo de Respuesta Sanitaria Inmediata.
- Personal participante: profesionales médicos y de enfermería del hospital de la isla y psicólogos de emergencias.
- Objetivo principal: comprobar la coordinación sanitaria y la atención a víctimas en un escenario de emergencia compleja.
- Áreas evaluadas: mando sanitario, clasificación de pacientes, comunicación, evacuación y apoyo psicológico.
El simulacro refuerza así la preparación del sistema sanitario canario ante accidentes de gran alcance. La planificación previa y el entrenamiento conjunto son determinantes para ofrecer una respuesta rápida, coordinada y segura cuando una emergencia real exige movilizar todos los recursos disponibles.



