Publicidad

Lam Dong refuerza la atención primaria ante el aumento del dengue y otras infecciones

La provincia vietnamita de Lam Dong afronta un repunte de varias enfermedades infecciosas, con especial preocupación por el rápido incremento de los casos de dengue y de la enfermedad de manos, pies y boca. Además, las autoridades sanitarias mantienen la vigilancia ante el riesgo de malaria, mientras preparan medidas específicas para evitar brotes coincidiendo con el inicio del nuevo curso escolar.

El objetivo prioritario es detectar los casos de forma temprana, aislar los focos y cortar las cadenas de transmisión. Para ello, el sector sanitario está reforzando la atención primaria, la supervisión epidemiológica y la coordinación con los centros educativos y las familias.

El dengue concentra buena parte de la alerta sanitaria

El aumento del dengue preocupa especialmente por la capacidad de esta infección vírica para propagarse con rapidez en zonas donde circula el mosquito transmisor. La enfermedad suele comenzar con fiebre elevada, dolor de cabeza intenso, molestias musculares y articulares, cansancio y, en algunos casos, erupciones cutáneas.

Aunque muchas personas evolucionan favorablemente con vigilancia y cuidados adecuados, algunos pacientes pueden desarrollar complicaciones. El empeoramiento repentino, el dolor abdominal intenso, los vómitos persistentes, el sangrado, la somnolencia o la dificultad para respirar requieren atención médica urgente.

La prevención pasa por reducir los lugares donde se acumula agua, ya que pueden convertirse en criaderos de mosquitos. Vaciar recipientes, cubrir depósitos, limpiar canalones y mantener patios y espacios comunes libres de agua estancada son medidas sencillas que ayudan a disminuir el riesgo.

Más vigilancia en escuelas y guarderías

La enfermedad de manos, pies y boca, frecuente entre la población infantil, también está registrando un incremento. Se trata de una infección contagiosa que puede provocar fiebre, malestar general, llagas en la boca y lesiones o ampollas en las manos, los pies y otras zonas de la piel.

El contagio se produce con facilidad en entornos donde conviven muchos niños, como guarderías, colegios y actividades extraescolares. El contacto con secreciones respiratorias, saliva, heces o superficies contaminadas puede facilitar la transmisión, especialmente cuando no se mantienen unas medidas básicas de higiene.

Ante el comienzo del curso, los centros educativos deberán prestar atención a la aparición de síntomas y comunicar cualquier agrupación de casos a los servicios sanitarios. La detección precoz y la separación temporal de los niños afectados pueden contribuir a evitar que la infección se extienda a otras aulas o familias.

  • Lavarse las manos con agua y jabón, sobre todo después de ir al baño y antes de comer.
  • Limpiar con frecuencia juguetes, mesas, pomos y otras superficies de uso compartido.
  • No compartir vasos, cubiertos, toallas ni objetos que entren en contacto con la boca.
  • Mantener en casa a los menores con fiebre o lesiones compatibles hasta recibir indicaciones sanitarias.
  • Consultar con un profesional si aparecen signos de empeoramiento o deshidratación.

La malaria sigue bajo vigilancia

Junto al dengue y la enfermedad de manos, pies y boca, las autoridades mantienen la vigilancia frente al riesgo de malaria. Esta infección también se transmite a través de la picadura de determinados mosquitos y puede manifestarse con fiebre, escalofríos, sudoración, dolor de cabeza y una marcada sensación de debilidad.

La sospecha debe comunicarse cuanto antes a un centro sanitario, especialmente en personas que hayan estado en zonas de riesgo o que presenten fiebre recurrente. Un diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento indicado y reduce la posibilidad de complicaciones.

El uso de mosquiteras, ropa que cubra brazos y piernas y repelentes adecuados puede ofrecer protección adicional. También es importante seguir las recomendaciones locales cuando se realizan desplazamientos a áreas con circulación de malaria.

Atención primaria y respuesta rápida

El refuerzo de la atención primaria constituye una de las principales herramientas para controlar la situación. Los centros de salud están llamados a identificar rápidamente los casos sospechosos, realizar el seguimiento de los pacientes y comunicar los focos detectados a los equipos de salud pública.

Esta respuesta debe complementarse con la búsqueda de posibles contactos, la desinfección de los espacios afectados y la información a la comunidad. La comunicación clara resulta esencial para evitar tanto la infravaloración de los síntomas como la propagación de rumores.

Las familias deben consultar si un niño presenta fiebre persistente, erupciones, lesiones en la boca, vómitos repetidos, dificultad para beber o un deterioro general. En el caso del dengue, no se recomienda automedicarse sin valoración profesional, ya que algunos fármacos pueden aumentar el riesgo de sangrado.

Con el inicio del nuevo año escolar, la colaboración entre centros educativos, profesionales sanitarios y hogares será decisiva. La higiene, el control de los mosquitos y la consulta temprana pueden limitar la transmisión y ayudar a que los posibles brotes en Lam Dong sean contenidos con rapidez.

Artículo anteriorTemblor en Cali: Salud aclara quiénes deben usar tapabocas
Artículo siguienteClaude ya envía tus correos de Gmail sin confirmación