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Tim Cain pide mirar más allá de Expedition 33 y recuperar uno de los grandes RPG olvidados de Steam

El éxito de Clair Obscur: Expedition 33 ha devuelto al primer plano el interés por los juegos de rol clásicos, sus decisiones con consecuencias y los mundos capaces de sorprender al jugador. Sin embargo, para Tim Cain hay una forma todavía más interesante de entender la evolución del género: volver a algunos títulos que no recibieron la atención que merecían.

El cocreador de Fallout ha puesto el foco en Arcanum: Of Steamworks and Magick Obscura, un RPG desarrollado por Troika Games que continúa disponible en Steam y que, pese a su importancia, suele quedar fuera de las conversaciones actuales sobre el género.

Un RPG que se adelantó a su tiempo

Publicado originalmente en 2001, Arcanum proponía una mezcla tan extraña como atractiva: un mundo de fantasía victoriana en el que la magia convivía con el progreso industrial. El resultado era un escenario repleto de tensiones sociales, conflictos políticos y dilemas morales, muy alejado de la fantasía medieval más tradicional.

La propuesta no se limitaba a elegir entre hechizos o armas de fuego. El jugador podía construir personajes especializados en tecnología, magia, negociación, combate o infiltración. Cada decisión modificaba la manera de afrontar las misiones y también la respuesta de los personajes del mundo.

Ese diseño recuerda a la filosofía que hizo célebre a Fallout: ofrecer libertad, aceptar que no todas las situaciones tienen una solución perfecta y permitir que las consecuencias de una elección aparezcan muchas horas después.

La conexión con Fallout y Expedition 33

La comparación con Expedition 33 no se basa en que ambos juegos compartan estructura o sistema de combate. El RPG de Sandfall Interactive apuesta por una experiencia más cinematográfica, combates por turnos con elementos de acción y una historia muy dirigida. Arcanum, en cambio, es más áspero, menos accesible y mucho más abierto.

Lo que sí comparten es una clara voluntad de construir un universo con identidad propia. En Expedition 33, la ambientación y sus personajes son el principal motor de la aventura. En Arcanum, la ambientación también es esencial, pero se expresa mediante sistemas: las ciudades reaccionan al tipo de personaje creado, las facciones tienen intereses distintos y las conversaciones pueden cambiar por completo según las habilidades del protagonista.

Para Cain, esa clase de diseño sigue siendo una referencia porque demuestra que un RPG no necesita llenar el mapa de actividades para dar sensación de libertad. Basta con que sus reglas sean coherentes y que el mundo responda a lo que hace el jugador.

Un clásico con importantes limitaciones

Recomendar Arcanum en 2026 no significa ignorar sus problemas. El juego conserva una interfaz anticuada, un ritmo irregular y un sistema de combate que puede resultar poco intuitivo para quienes llegan desde los RPG actuales.

También hay misiones con instrucciones poco claras, errores técnicos y una dificultad que no siempre parece equilibrada. La versión disponible en Steam funciona, pero no ofrece la experiencia más cómoda sin realizar algunos ajustes. La comunidad ha creado parches y modificaciones que mejoran la estabilidad, corrigen fallos y permiten disfrutar del título en equipos modernos.

Por eso no es una recomendación para todo el mundo. Quien busque combates espectaculares, gráficos actuales o una aventura guiada probablemente conectará antes con Expedition 33. En cambio, los jugadores interesados en descubrir un RPG con sistemas profundos y una enorme capacidad de improvisación encontrarán en Arcanum una propuesta todavía especial.

Por qué merece una segunda oportunidad

Uno de los grandes atractivos del juego es que no obliga al jugador a interpretar a un héroe tradicional. Es posible convertirse en un personaje respetado, en un manipulador, en un criminal o en alguien incapaz de mantener una conversación sin recurrir a la violencia. Incluso la raza elegida puede alterar las relaciones con determinadas comunidades.

El juego tampoco trata la tecnología y la magia como simples árboles de habilidades. Ambas fuerzas influyen en el mundo y generan conflictos económicos, culturales y religiosos. Las decisiones del protagonista tienen un peso tangible en ese enfrentamiento, algo que refuerza la sensación de estar recorriendo un universo vivo.

Ahí reside la principal lección de Tim Cain: los grandes RPG no siempre son los que dominan las listas de ventas o las redes sociales. Algunos títulos veteranos siguen ofreciendo ideas que los lanzamientos modernos todavía intentan perfeccionar.

Un viaje recomendable para los aficionados al rol

Expedition 33 merece toda la atención que está recibiendo, pero no tiene por qué convertirse en el punto final de la conversación sobre los juegos de rol. Explorar clásicos como Arcanum permite entender de dónde proceden muchas de las decisiones de diseño que hoy vuelven a estar de moda.

Con paciencia, algunos ajustes técnicos y ganas de aceptar una experiencia menos pulida, el RPG de Troika continúa siendo una de las joyas más singulares disponibles en Steam. No es un sustituto del último gran fenómeno del género, sino una invitación a mirar atrás y descubrir que, en ocasiones, los juegos más influyentes son también los que más fácilmente olvidamos.

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