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El IMAS destina más de 925.000 euros a modernizar con tecnología sus centros de mayores

El Instituto Murciano de Acción Social (IMAS) reforzará la transformación tecnológica de sus residencias y centros de atención a personas mayores con una inversión superior a 925.000 euros. El objetivo es actualizar los recursos disponibles y mejorar tanto la gestión de los servicios como la atención diaria a los usuarios.

La actuación se enmarca en el proceso de modernización de la red pública de centros dependientes del organismo. La incorporación de nuevas herramientas tecnológicas permitirá avanzar hacia instalaciones más conectadas, eficientes y preparadas para responder a las necesidades actuales de las personas mayores.

Una apuesta por mejorar la atención

La tecnología se ha convertido en un elemento clave para el funcionamiento de las residencias y centros de día. Además de facilitar las tareas administrativas, las soluciones digitales pueden agilizar la comunicación entre los profesionales, mejorar el seguimiento de cada usuario y reforzar la coordinación de los equipos.

Con esta inversión, el IMAS busca ofrecer un servicio más ágil y adaptado a una población que presenta perfiles cada vez más diversos. La atención a las personas mayores requiere combinar los cuidados asistenciales con herramientas capaces de aportar información útil, seguridad y continuidad en los procesos.

La modernización también puede contribuir a reducir tareas repetitivas y a que los trabajadores dispongan de más tiempo para la atención directa. En centros con un elevado número de usuarios, contar con sistemas actualizados resulta especialmente importante para organizar turnos, gestionar incidencias y mantener una comunicación fluida.

Digitalización de residencias y centros públicos

El plan afecta al conjunto de recursos del IMAS orientados a las personas mayores. La inversión permitirá avanzar en la renovación tecnológica de unas instalaciones que deben responder a nuevos retos relacionados con el envejecimiento de la población, la dependencia y la necesidad de una atención cada vez más personalizada.

La actualización de los sistemas también tiene una dimensión interna. Una red de centros mejor conectada facilita el intercambio de información y permite homogeneizar procedimientos. De este modo, los profesionales pueden trabajar con criterios comunes y disponer de herramientas más adecuadas para el seguimiento de la actividad.

El uso de soluciones digitales debe ir acompañado, además, de garantías en materia de privacidad y protección de datos. La información que se maneja en estos centros puede incluir datos personales y sanitarios, por lo que la modernización tecnológica deberá mantener la seguridad como una prioridad.

Más eficiencia para los profesionales

La inversión del IMAS no se limita a incorporar dispositivos o renovar equipos. El verdadero impacto de la transformación digital depende de que las herramientas se integren en el trabajo cotidiano y respondan a las necesidades reales de los centros y de sus plantillas.

Una gestión tecnológica más eficiente puede ayudar a simplificar trámites, centralizar información y mejorar la planificación de los recursos. También puede favorecer una respuesta más rápida ante determinadas incidencias y una comunicación más ordenada entre los distintos perfiles profesionales.

Para que el cambio sea efectivo, será necesario acompañar la implantación con formación y soporte técnico. La capacitación de los trabajadores resulta esencial para aprovechar las posibilidades de los nuevos sistemas y evitar que la tecnología se convierta en una barrera para quienes deben utilizarla a diario.

Un paso hacia centros más conectados

El envejecimiento demográfico está impulsando la revisión de los modelos de atención residencial y de los servicios destinados a las personas mayores. En este contexto, las administraciones afrontan el reto de mejorar la calidad asistencial sin perder de vista la cercanía y el componente humano.

La inversión anunciada por el IMAS representa un paso en esa dirección. La modernización de los centros puede aportar mejoras en la organización, facilitar el trabajo de los equipos y ofrecer una atención más coordinada. El reto será convertir el esfuerzo económico en resultados visibles para residentes, usuarios, familias y profesionales.

Con más de 925.000 euros comprometidos, el organismo murciano refuerza así su apuesta por la digitalización de los servicios públicos para mayores. La renovación tecnológica se plantea como una herramienta para construir centros más eficientes, seguros y adaptados a las necesidades de la sociedad actual.

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