Sonos presenta los Ace Ultra y sitúa la inteligencia artificial doméstica en el centro de su recuperación
Sonos celebra este 3 de septiembre su Open House, un evento privado en el que mostrará sus novedades para el otoño de 2026. La cita llega en un momento decisivo para la compañía: además de presentar los auriculares Sonos Ace Ultra, la empresa debe demostrar que ha aprendido de la crisis de software que dañó su reputación hace dos años.
El consejero delegado, Tom Conrad, adelantó durante la presentación de resultados del tercer trimestre fiscal que la compañía abordaría la computación conversacional y la inteligencia predictiva en el hogar. Estos conceptos apuntan a dispositivos capaces de interactuar mediante lenguaje natural y de anticiparse a las necesidades del usuario a partir de sus hábitos.
Los Sonos Ace Ultra incorporan Wi-Fi para integrarse en el hogar
La principal novedad de los Ace Ultra no estaría en la cancelación de ruido ni en la autonomía, sino en su conectividad. La documentación presentada ante la Comisión Federal de Comunicaciones estadounidense identifica el modelo RM052, con Bluetooth y Wi-Fi compatible con las bandas de 2,4 y 5 GHz.
Los Ace originales dependían exclusivamente del Bluetooth. Para incorporarlos al sistema de audio multiroom de Sonos, el teléfono actuaba como intermediario. Con Wi-Fi de red, los Ace Ultra podrían conectarse directamente a la infraestructura doméstica y funcionar como una zona de audio independiente.
Un sistema multiroom permite reproducir el mismo contenido, o contenidos distintos, en varias habitaciones sincronizadas. Si la implementación funciona como se espera, los nuevos auriculares serían una extensión real del ecosistema Sonos, sin obligar al usuario a mantener el móvil conectado durante la reproducción.
Precio, autonomía y características filtradas
Las especificaciones que han trascendido sitúan el precio de los Sonos Ace Ultra en 449 euros en Europa, 399 libras en Reino Unido y 449 dólares en Estados Unidos. En la eurozona, por tanto, mantendrían el mismo precio de lanzamiento de los primeros Ace.
- Cancelación activa de ruido hasta dos veces más eficaz que en la generación anterior.
- Hasta 35 horas de autonomía con la cancelación de ruido activada.
- Carga rápida capaz de proporcionar tres horas de reproducción en tres minutos.
- Almohadillas y batería reemplazables para prolongar la vida útil del producto.
- Cinco acabados: Greige, Shadow Black, Agave, Blush y Sand.
- Disponibilidad prevista para el 29 de septiembre.
El mercado de auriculares premium está dominado por modelos como los Sony WH-1000XM6 y los Bose QuietComfort Ultra. Por eso, Sonos no puede competir únicamente con una mejor cancelación de ruido. Su ventaja potencial está en convertir los Ace Ultra en una pieza más del sistema de sonido doméstico.
La crisis de la aplicación sigue condicionando el lanzamiento
En 2024, Sonos presentó sus primeros auriculares al mismo tiempo que renovó por completo su aplicación móvil. La actualización eliminó funciones que muchos usuarios consideraban esenciales, introdujo errores graves y provocó problemas en configuraciones multiroom que llevaban años funcionando.
Además, los primeros Ace llegaron sin la integración directa con la red de Sonos que diferenciaba a la marca frente a otros fabricantes. La combinación de ambos problemas provocó una caída de las ventas, un deterioro de la imagen corporativa y un cambio en la dirección ejecutiva.
Durante buena parte del primer semestre de 2025, la compañía tuvo que concentrarse en reparar el software en lugar de ampliar su catálogo de hardware. Conrad ha insistido desde entonces en que Sonos aprendió de aquel episodio. Los Ace Ultra y la aplicación que los acompañe serán la primera prueba pública importante de esa promesa.
Una base de datos doméstica con potencial para la IA
Sonos asegura que cuenta con 53 millones de dispositivos conectados en más de 17 millones de hogares. Esa base instalada proporciona información sobre cómo se distribuye el audio por las habitaciones, qué servicios utilizan las familias y en qué momentos escuchan música o podcasts.
La inteligencia predictiva consiste precisamente en utilizar patrones de uso para anticipar acciones. En el caso de Sonos, podría traducirse en recomendaciones más precisas, ajustes automáticos según la habitación o reproducción contextual sin que el usuario tenga que solicitar cada acción de forma explícita.
La computación conversacional, por su parte, permite interactuar con un dispositivo mediante frases cotidianas, en lugar de depender de menús y botones. Para que esta tecnología resulte útil en casa, necesita micrófonos, altavoces y conexión suficiente en todas las estancias. Sonos ya dispone de buena parte de esa infraestructura.
Ahí reside el argumento estratégico de la compañía. Amazon, Google y Apple llegaron al audio desde sus asistentes virtuales; Sonos procede del sonido conectado y puede añadir la conversación sobre una red doméstica ya desplegada.
La confianza será tan importante como el producto
La oportunidad, sin embargo, convive con un problema difícil de resolver: la confianza. Un sistema de inteligencia artificial que conoce los hábitos de una familia plantea más preguntas sobre privacidad y control, especialmente después de que una actualización de software afectara a usuarios que habían invertido cientos de euros en su sistema.
Un equipo multiroom para tres habitaciones puede suponer entre 600 y 900 euros. Cuando una aplicación deja de ofrecer funciones básicas o una configuración pierde estabilidad, la frustración no se limita a un dispositivo concreto: afecta a toda la inversión del hogar.
Por eso, el éxito de los Sonos Ace Ultra no dependerá solo de sus 35 horas de batería o de la calidad de su cancelación de ruido. La compañía tendrá que demostrar que la conexión Wi-Fi, la integración multiroom y la aplicación funcionan sin fricciones desde el primer día.
Si el lanzamiento cumple esas expectativas y la inteligencia artificial se traduce en funciones útiles, Sonos podría recuperar parte de la confianza perdida y reforzar su posición en el hogar conectado. Si vuelve a fallar el software, la promesa de una casa más inteligente quedará apoyada sobre una base de usuarios todavía decepcionada.



