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Las enfermedades diarreicas aumentan en 3.000 casos por las altas temperaturas en Tamaulipas

Las altas temperaturas están asociadas a un incremento de alrededor de 3.000 casos de enfermedades diarreicas en Tamaulipas. El calor favorece la rápida descomposición de los alimentos y puede afectar a la calidad del agua, dos factores que elevan el riesgo de infecciones gastrointestinales.

Ante esta situación, la doctora Sergia Juárez ha pedido extremar las precauciones, especialmente con el agua destinada al consumo y con los alimentos que se adquieren en la vía pública. La recomendación cobra especial importancia durante los días de calor intenso, cuando las bacterias pueden multiplicarse con mayor rapidez.

El agua y los alimentos, claves para prevenir infecciones

Una de las principales medidas preventivas consiste en asegurarse de que el agua sea potable. Si existen dudas sobre su procedencia o sobre las condiciones de almacenamiento, debe hervirse antes de beberla o utilizarse agua embotellada de garantía.

También es aconsejable emplear agua segura para preparar alimentos, lavar frutas y verduras, elaborar hielo o cepillarse los dientes. Los recipientes deben permanecer tapados y limpios para evitar que el agua se contamine después de su tratamiento.

En cuanto a la comida, se recomienda evitar productos expuestos durante largos periodos al sol o a temperaturas elevadas. Los alimentos que necesitan refrigeración, como carnes, pescados, lácteos, salsas y postres, pueden deteriorarse rápidamente si se rompe la cadena de frío.

La doctora ha aconsejado limitar la compra de comida en puestos de la vía pública cuando no se puedan comprobar unas condiciones higiénicas adecuadas. La falta de agua corriente, la manipulación sin protección o la exposición de los alimentos a insectos son señales de riesgo.

Cómo reconocer una enfermedad diarreica

Las enfermedades diarreicas suelen manifestarse con deposiciones líquidas o más frecuentes de lo habitual. También pueden aparecer dolor abdominal, náuseas, vómitos, fiebre, cansancio y malestar general.

El principal peligro es la deshidratación, sobre todo en bebés, niños pequeños, personas mayores y pacientes con enfermedades crónicas. La pérdida de agua y sales minerales puede avanzar con rapidez si la diarrea se acompaña de vómitos o si el paciente no logra beber.

Algunos signos de alarma son la sed intensa, la boca seca, la orina escasa y oscura, el mareo, la somnolencia, la debilidad marcada o la ausencia de lágrimas en los niños. Ante estos síntomas es necesario buscar atención sanitaria sin demora.

La hidratación debe ser la prioridad

Durante un episodio de diarrea, la recomendación general es beber líquidos con frecuencia y en pequeñas cantidades. Las soluciones de rehidratación oral ayudan a reponer el agua y las sales que se pierden, siempre que se preparen siguiendo las indicaciones del envase.

No conviene sustituir estas soluciones por bebidas alcohólicas, refrescos o productos excesivamente azucarados. Tampoco se deben tomar antibióticos por cuenta propia, ya que no todas las diarreas tienen el mismo origen y estos medicamentos pueden ser innecesarios o perjudiciales.

La alimentación puede mantenerse de forma progresiva, con comidas ligeras y fáciles de digerir, según la tolerancia de cada persona. En los niños pequeños, la lactancia materna debe continuar, salvo que un profesional sanitario indique lo contrario.

Medidas de higiene frente a las diarreas

  • Lavarse las manos con agua y jabón antes de cocinar, comer o dar de comer a un niño.
  • Limpiar las manos después de ir al baño, cambiar pañales o manipular residuos.
  • Lavar bien frutas y verduras antes de consumirlas.
  • Cocinar completamente carnes, pescados, huevos y mariscos.
  • Separar los alimentos crudos de los ya cocinados para evitar contaminaciones.
  • Refrigerar cuanto antes los productos que lo necesiten y no mantenerlos a temperatura ambiente.
  • Utilizar utensilios, superficies y recipientes limpios.

Estas medidas son especialmente importantes en hogares con niños, centros escolares, residencias y espacios donde se preparan alimentos para muchas personas. Una correcta higiene reduce la transmisión de microorganismos y ayuda a contener el aumento de casos.

Cuándo acudir a un centro sanitario

Se debe consultar con un profesional sanitario si la diarrea es intensa, persiste durante varios días, aparece sangre en las heces o se acompaña de fiebre elevada y dolor abdominal importante. También es recomendable pedir valoración médica ante vómitos continuos o cuando la persona no puede mantener líquidos.

En menores, personas mayores, embarazadas y pacientes con enfermedades previas, el umbral para solicitar ayuda debe ser más bajo. La atención temprana permite valorar el grado de deshidratación e indicar el tratamiento más adecuado.

El aumento de enfermedades diarreicas en Tamaulipas vuelve a poner el foco en la prevención durante la temporada de calor. Beber agua segura, conservar correctamente los alimentos y extremar la higiene son medidas sencillas que pueden reducir de forma significativa el riesgo de infección.

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