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Canarias reclama un marco específico para impulsar el almacenamiento de energías renovables

Canarias ha dado un nuevo paso para reforzar el almacenamiento energético y aumentar la presencia de energías renovables en las islas. La Consejería de Transición Ecológica del Gobierno autonómico ha presentado, dentro del plazo establecido, sus alegaciones al texto estatal inicial que aborda esta cuestión.

El Ejecutivo canario valora que el documento estatal atienda una demanda que las islas vienen planteando de forma reiterada: disponer de más capacidad para almacenar la electricidad generada con fuentes renovables y utilizarla cuando sea necesaria. Sin embargo, considera que el diseño definitivo debe tener en cuenta las particularidades de un territorio fragmentado y aislado de la red eléctrica continental.

El almacenamiento, una pieza clave para las islas

La expansión de la energía eólica y solar en Canarias ha incrementado la necesidad de contar con sistemas capaces de guardar los excedentes de producción. En determinados momentos, las instalaciones renovables pueden generar más electricidad de la que demanda el sistema. Sin almacenamiento suficiente, parte de esa energía no puede aprovecharse.

Las baterías, las centrales hidroeléctricas reversibles y otras soluciones tecnológicas permiten conservar esa electricidad y devolverla a la red cuando cae la producción renovable o aumenta el consumo. En un archipiélago, esta capacidad resulta especialmente relevante porque cada isla funciona, en buena medida, como un sistema eléctrico independiente y con menos posibilidades de apoyo exterior.

La Consejería defiende que aumentar el almacenamiento no solo favorecería la descarbonización del sistema energético. También contribuiría a mejorar la seguridad del suministro, reduciría el riesgo de vertidos de energía renovable y permitiría avanzar hacia una mayor autonomía energética.

Una señal de precios adaptada a la realidad canaria

Uno de los principales planteamientos trasladados por Canarias se refiere a la necesidad de diferenciar la señal de precios de la electricidad. El Gobierno autonómico sostiene que no puede aplicarse de manera automática el mismo criterio utilizado en la Península, debido a las características específicas de los sistemas eléctricos insulares.

La señal de precios influye en las decisiones de inversión, en la operación de las instalaciones y en el momento en que se consume o almacena la electricidad. Por ese motivo, el Ejecutivo considera que debe reflejar la realidad de un territorio aislado, con mayores costes de generación y limitaciones técnicas para equilibrar la oferta y la demanda.

La petición busca evitar que las particularidades de Canarias queden diluidas en un modelo estatal diseñado principalmente para una red interconectada. El objetivo es que las futuras reglas permitan atraer inversiones y desarrollar proyectos de almacenamiento que sean viables en las distintas islas.

La singularidad de los sistemas eléctricos insulares

El sistema energético canario afronta retos que no se presentan con la misma intensidad en un territorio conectado a una gran red continental. La distancia, la fragmentación geográfica y la limitada capacidad de interconexión condicionan el funcionamiento de las infraestructuras eléctricas.

En este contexto, cualquier desequilibrio entre la generación y el consumo puede tener un impacto mayor. El almacenamiento ofrece una herramienta para gestionar las variaciones de la producción renovable y reducir la dependencia de tecnologías convencionales, que todavía desempeñan un papel importante para garantizar el suministro.

La planificación de nuevas instalaciones deberá tener en cuenta, además, las necesidades concretas de cada isla. La demanda energética, la disponibilidad de suelo, la capacidad de las redes y las características de los proyectos renovables no son iguales en todo el archipiélago.

El texto estatal todavía debe completar su tramitación

Las alegaciones presentadas por Canarias se incorporan ahora al proceso de análisis del texto estatal. La valoración de estas propuestas corresponderá al Gobierno central antes de aprobar, en su caso, la versión definitiva del marco regulador.

La Consejería de Transición Ecológica considera positivo que el almacenamiento aparezca expresamente entre las prioridades del documento inicial. No obstante, reclama que el resultado final concrete mecanismos eficaces para acelerar los proyectos y que contemple las condiciones económicas y técnicas propias de las islas.

La definición de este marco será determinante para el despliegue de nuevas infraestructuras energéticas. También marcará el ritmo al que Canarias podrá incrementar la penetración de renovables sin comprometer la estabilidad de sus redes eléctricas.

Una oportunidad para reforzar la transición energética

El Gobierno autonómico plantea que el almacenamiento debe dejar de considerarse una infraestructura complementaria y pasar a ocupar una posición central en la planificación energética. Para Canarias, su desarrollo puede convertirse en una oportunidad para aprovechar mejor los recursos eólicos y solares disponibles.

La posición defendida por el Ejecutivo insular combina dos demandas: que el Estado reconozca la necesidad de acelerar las inversiones y que lo haga mediante reglas adaptadas a la condición de territorio aislado. El resultado de la tramitación determinará si las islas disponen de las herramientas necesarias para avanzar hacia un sistema más renovable, flexible y seguro.

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