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Los ultrasonidos permiten tratar el Parkinson sin abrir el cráneo

El Centro Integral de Neurociencias Abarca Campal, HM CINAC, ha incorporado el sistema HIFU Prime, una plataforma de ultrasonido focalizado de alta intensidad diseñada para tratar determinados trastornos del movimiento sin recurrir a la cirugía abierta del cerebro.

La llegada de esta tecnología convierte a HM CINAC en la primera institución privada de España en disponer de este sistema, que sustituye al prototipo utilizado hasta ahora por el centro. El equipo médico podrá emplearlo en pacientes seleccionados con enfermedad de Parkinson y otros trastornos neurológicos relacionados con el movimiento.

Una alternativa sin incisión quirúrgica

El tratamiento mediante ultrasonidos focalizados de alta intensidad, conocido como HIFU, concentra ondas acústicas en un punto concreto del cerebro. La energía se aplica de forma precisa sobre el área que participa en la generación de los síntomas, con el objetivo de modificar su actividad.

La principal diferencia frente a una intervención neuroquirúrgica convencional es que no requiere abrir el cráneo ni introducir instrumentos en el cerebro. El paciente permanece dentro de un equipo de resonancia magnética, que permite localizar la zona que se va a tratar y controlar la temperatura durante todo el procedimiento.

Esta combinación de imagen y ultrasonidos facilita una intervención guiada en tiempo real. El especialista puede comprobar la respuesta clínica del paciente y ajustar la aplicación de energía antes de completar el tratamiento.

Más precisión para los trastornos del movimiento

El Parkinson puede provocar temblor, rigidez, lentitud de movimientos y dificultades para mantener el equilibrio. Aunque los fármacos ayudan a controlar estos síntomas durante años, su eficacia puede disminuir con el tiempo o acompañarse de efectos secundarios y fluctuaciones motoras.

En determinados casos, las terapias avanzadas permiten actuar sobre circuitos cerebrales relacionados con el movimiento. El HIFU es una de las opciones disponibles para pacientes que cumplen unos criterios clínicos y radiológicos concretos, especialmente cuando predomina el temblor o existen síntomas que no responden de forma suficiente al tratamiento farmacológico.

La técnica no está indicada para todas las personas con Parkinson. La decisión depende de una valoración individual en la que se tienen en cuenta la edad, el estado general de salud, el tipo de síntomas, la respuesta a la medicación y las características anatómicas del cerebro.

Un procedimiento planificado al milímetro

Antes de la intervención, el equipo médico realiza distintas pruebas para determinar si el paciente puede beneficiarse del tratamiento. Durante la sesión, la resonancia magnética ayuda a identificar la región cerebral y a comprobar que la energía se dirige al objetivo previsto.

El procedimiento se desarrolla de manera progresiva. En una primera fase se aplican niveles de energía más bajos para verificar la localización y la respuesta del paciente. Después, si los resultados son adecuados, se incrementa la intensidad hasta alcanzar el efecto terapéutico buscado.

La comunicación con el paciente es un elemento esencial. Al permanecer consciente, puede informar al equipo sobre los cambios que experimenta en el temblor, la movilidad o cualquier posible molestia. Esta información se combina con la monitorización por resonancia para guiar la toma de decisiones.

Una tecnología que amplía las opciones terapéuticas

El nuevo sistema ofrece mejoras respecto al prototipo utilizado anteriormente por HM CINAC y refuerza la capacidad del centro para aplicar tratamientos no invasivos en el ámbito de la neurología. La plataforma está concebida para aumentar la precisión y facilitar la planificación de las intervenciones.

Según explica el doctor José Obeso, la tecnología de ultrasonidos permite abordar determinadas alteraciones del Parkinson sin necesidad de abrir el cráneo. El especialista destaca que esta posibilidad representa un avance relevante para aquellos pacientes que pueden beneficiarse de una actuación focal sobre los circuitos cerebrales implicados en sus síntomas.

No sustituye a todos los tratamientos

El HIFU no elimina la enfermedad de Parkinson ni detiene su evolución. Su finalidad es reducir algunos síntomas concretos y mejorar la capacidad funcional del paciente cuando existe una indicación médica clara.

Además, como ocurre con cualquier procedimiento terapéutico, pueden existir limitaciones y efectos adversos. Por ello, la selección de candidatos debe realizarse en unidades especializadas y mediante un equipo multidisciplinar formado por neurólogos, neurocirujanos, radiólogos y otros profesionales sanitarios.

La incorporación de HIFU Prime consolida la apuesta de HM CINAC por las terapias de precisión y por las alternativas que reducen la agresividad de las intervenciones neurológicas. Para los pacientes adecuados, el ultrasonido focalizado abre una vía de tratamiento capaz de actuar sobre el cerebro sin incisiones y con control radiológico durante todo el proceso.

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