Publicidad

Lam Dong refuerza la prevención de la enfermedad de manos, pies y boca en las escuelas

La provincia vietnamita de Lam Dong ha ordenado intensificar la prevención y el control de la enfermedad de manos, pies y boca en los centros educativos. La medida, adoptada el 8 de septiembre por el Comité Popular provincial, también contempla el refuerzo de la vigilancia frente a otras enfermedades infecciosas que puedan afectar a la comunidad escolar.

La directiva se dirige a los departamentos, organismos públicos y administraciones locales, que deberán coordinar la aplicación de las medidas en las instituciones educativas de toda la provincia. El objetivo es detectar cuanto antes los casos, limitar la transmisión y proteger especialmente a los niños pequeños, uno de los grupos más expuestos a esta infección vírica.

La prevención se centra en las aulas y los espacios compartidos

La enfermedad de manos, pies y boca se transmite con facilidad en entornos donde existe contacto estrecho entre menores. Las secreciones respiratorias, la saliva, el contacto con las lesiones cutáneas y las heces pueden actuar como vías de contagio, especialmente cuando no se mantiene una higiene adecuada.

Por este motivo, la respuesta en las escuelas debe combinar la vigilancia diaria del estado de salud del alumnado con una limpieza rigurosa de las aulas, los aseos, los comedores, los juguetes y las superficies de uso frecuente. También resulta esencial ventilar los espacios y evitar que se compartan utensilios, vasos, toallas u otros objetos personales.

El lavado de manos con agua y jabón continúa siendo una de las medidas más eficaces. Debe realizarse antes de comer, después de ir al baño, tras cambiar pañales y al regresar del patio o de otras actividades. Los centros deben facilitar el acceso a agua limpia, jabón y productos de higiene, además de explicar estas pautas de forma adaptada a la edad de los escolares.

Identificar los síntomas para actuar con rapidez

Los primeros signos suelen incluir fiebre, malestar, dolor de garganta y pérdida de apetito. Posteriormente pueden aparecer pequeñas úlceras en la boca y lesiones o ampollas en las manos, los pies y, en algunos casos, otras zonas del cuerpo. No todos los pacientes presentan el mismo cuadro, por lo que la observación resulta fundamental.

Ante la sospecha de infección, el menor debe permanecer en casa y ser valorado por un profesional sanitario. La vuelta al centro educativo debe producirse cuando su estado lo permita y siguiendo las indicaciones médicas y sanitarias. Esta actuación ayuda a reducir el riesgo de contagio entre compañeros y evita la exposición del personal docente y de las familias.

Coordinación entre centros, familias y autoridades

La directiva reclama la implicación conjunta de las administraciones y de las instituciones educativas. La información debe circular con rapidez cuando se detecte un caso o un aumento inusual de síntomas, de manera que puedan activarse las medidas de control necesarias y realizarse un seguimiento de la situación.

Los colegios y escuelas infantiles desempeñan un papel clave en esta vigilancia. El personal debe conocer los síntomas más habituales, observar posibles cambios en el estado de los alumnos y comunicar a las familias cualquier incidencia. También es importante mantener registros actualizados para facilitar la identificación de posibles agrupaciones de casos.

Las familias, por su parte, deben informar al centro si el niño presenta fiebre, lesiones en la boca o erupciones en manos y pies. Llevar a un menor enfermo a clase puede favorecer la propagación del virus, incluso cuando los síntomas parezcan leves. La recomendación general es evitar el contacto con otros niños durante la fase de mayor riesgo de transmisión.

Una infección habitual en la infancia

En la mayoría de los casos, la enfermedad de manos, pies y boca evoluciona de forma leve y desaparece en varios días. Sin embargo, la vigilancia médica es importante, sobre todo cuando la fiebre persiste, el niño no puede beber, muestra signos de deshidratación o presenta somnolencia, dificultad respiratoria, vómitos repetidos o un empeoramiento repentino.

El refuerzo de las medidas en Lam Dong pretende evitar que los casos se extiendan por las comunidades escolares y garantizar una respuesta uniforme en toda la provincia. La higiene de manos, la limpieza de los espacios, la detección precoz y la comunicación con las familias forman la base de una estrategia eficaz frente a esta enfermedad y frente a otras infecciones que pueden circular en los centros educativos.

Artículo anteriorEl pedido sobre los pies de Caitlin Clark que provoca risas
Artículo siguienteEl PIB de India sorprende, pero aún faltan datos clave