Amazon mantiene las obras de sus centros de datos en Aragón y reclama que se valore el trabajo ya realizado
Amazon Web Services (AWS) no prevé suspender las obras de los centros de datos que tiene en marcha en Aragón pese a la nueva propuesta regulatoria planteada por el Gobierno central para ordenar el crecimiento de estas instalaciones en España. La compañía considera que el texto se encuentra todavía en una fase inicial, pero reclama que cualquier futura criba tenga en cuenta los proyectos que ya están avanzados y cumplen con exigentes criterios medioambientales y tecnológicos.
La posición de la multinacional estadounidense se resume en una idea: los proyectos que han hecho los deberes antes de la llegada de la nueva regulación no deberían recibir el mismo tratamiento que aquellas iniciativas que aún no han demostrado su viabilidad. AWS pide así que el Ejecutivo valore el grado de madurez de cada desarrollo cuando concrete las condiciones que deberán cumplir los centros de datos.
Las obras en Aragón siguen adelante
La propuesta del Gobierno ha abierto un debate sobre el impacto energético, hídrico y territorial de los centros de datos, unas infraestructuras esenciales para servicios digitales, inteligencia artificial, almacenamiento en la nube y procesamiento de grandes volúmenes de información. En este contexto, Amazon asegura que sus trabajos en Aragón continúan con normalidad.
La compañía no contempla, por tanto, una paralización automática de las obras como consecuencia de una regulación que todavía debe avanzar en su tramitación. El planteamiento actual no constituye aún un marco definitivo, por lo que AWS confía en que el proceso permita analizar las características concretas de cada proyecto y evitar decisiones generales que no distingan entre instalaciones con distintos niveles de desarrollo.
Aragón se ha convertido en uno de los principales polos de atracción para la industria de los centros de datos. La disponibilidad de suelo, las conexiones eléctricas, la posición geográfica y el desarrollo de infraestructuras digitales han favorecido la llegada de grandes inversiones tecnológicas a la comunidad. Estos proyectos, al mismo tiempo, han generado debate por su consumo de electricidad y agua, así como por la necesidad de garantizar un crecimiento compatible con los recursos disponibles.
La petición de AWS al Gobierno
La empresa considera que la futura regulación debe distinguir entre proyectos incipientes y aquellos que ya han avanzado en la planificación, la tramitación y la definición de sus medidas de sostenibilidad. En la práctica, reclama que los centros de datos que acrediten el cumplimiento de altos estándares puedan mantener su hoja de ruta.
La multinacional defiende que el análisis debe incluir varios factores: la eficiencia en el uso de la energía, la gestión responsable de los recursos hídricos, la reducción del impacto ambiental y las garantías relacionadas con la soberanía digital. También apuesta por que se tenga en cuenta el trabajo realizado antes de la aprobación de nuevas exigencias.
La compañía ha trasladado esta posición con una comparación académica: quien ha hecho los deberes durante el verano debería ser tenido en cuenta cuando llega septiembre. Con esta referencia, AWS reclama que el Gobierno valore las inversiones y las decisiones técnicas adoptadas por las empresas antes de que se concrete el nuevo marco regulatorio.
Un debate centrado en energía, agua y soberanía digital
El crecimiento de los centros de datos ha colocado el consumo energético en el centro de la discusión. Estas instalaciones necesitan un suministro eléctrico estable y de gran capacidad para mantener operativos los servidores y garantizar la continuidad de los servicios digitales. Por ello, las administraciones estudian cómo compatibilizar la expansión del sector con la planificación de la red y los objetivos de descarbonización.
El uso del agua constituye otro de los aspectos sensibles, especialmente en territorios donde la disponibilidad de este recurso está condicionada por la climatología. La regulación que prepara el Ejecutivo deberá previsiblemente abordar las tecnologías de refrigeración, la eficiencia de las instalaciones y la transparencia sobre el consumo real de cada proyecto.
A estos elementos se suma la soberanía digital, vinculada a la capacidad de España y de la Unión Europea para garantizar el control, la seguridad y la disponibilidad de los datos y servicios estratégicos. Para AWS, los centros que ofrecen garantías en este ámbito deben ser considerados dentro de una planificación tecnológica de largo plazo.
Aragón, pendiente de la letra pequeña
La continuidad de las obras de Amazon en Aragón queda ahora vinculada a la evolución de la propuesta estatal y al contenido final de las exigencias. El sector permanece atento a los criterios que se aplicarán para evaluar los proyectos, los plazos de adaptación y el tratamiento que recibirán las instalaciones que ya cuentan con una planificación avanzada.
Mientras el Gobierno concreta su iniciativa, AWS mantiene su apuesta por Aragón y pide seguridad jurídica para las inversiones que ya están en marcha. La empresa considera que una regulación exigente puede ser compatible con el desarrollo de nuevos centros de datos, siempre que se reconozcan los proyectos que demuestren eficiencia, responsabilidad ambiental y garantías tecnológicas.


