Cataluña quiere asumir un papel protagonista en la carrera tecnológica de la inteligencia artificial
Cataluña quiere situarse en primera línea de la revolución de la inteligencia artificial y evitar que el territorio vuelva a llegar tarde a una transformación tecnológica con impacto directo en la economía. La Generalitat ha defendido la necesidad de acelerar la apuesta por la innovación, el talento y el desarrollo empresarial para convertir el ecosistema catalán en un actor relevante a escala europea y global.
El conseller de la Presidència de la Generalitat, Albert Dalmau, ha trasladado este mensaje durante el Forward Summit 2026, organizado por Foment del Treball. En su intervención, ha planteado que la inteligencia artificial no debe contemplarse únicamente como una herramienta tecnológica, sino como un cambio estructural que afectará a la competitividad, el empleo y la continuidad del modelo económico.
La advertencia de no llegar tarde a la revolución de la IA
Dalmau ha señalado que Cataluña, España y la Unión Europea se encuentran ante un escenario nuevo en el que deben decidir qué posición quieren ocupar. A su juicio, las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial no estarán reservadas a los países que ya cuentan con grandes empresas tecnológicas, sino también a aquellos territorios capaces de crear las condiciones adecuadas para atraer inversión, impulsar proyectos y formar profesionales especializados.
“Nos encontramos ante un mundo nuevo donde nos tenemos que preguntar si queremos ser protagonistas”, ha afirmado el conseller. En este sentido, ha advertido de que Cataluña y la UE ya llegaron tarde a otras revoluciones tecnológicas y ha defendido que esa situación no puede repetirse con la inteligencia artificial.
La preocupación no se limita a perder posiciones en un ranking internacional. El mensaje de la Generalitat vincula directamente la capacidad para desarrollar y aplicar IA con la supervivencia y la continuidad de la economía. La tecnología puede modificar la productividad de las empresas, transformar sectores completos y alterar la forma en la que se prestan servicios públicos y privados.
Un reto que exige coordinación entre administraciones y empresas
La consolidación de Cataluña como polo de inteligencia artificial requiere una estrategia compartida entre las administraciones, el tejido empresarial, las universidades y los centros de investigación. El objetivo pasa por superar una visión fragmentada y construir un entorno capaz de generar conocimiento, convertirlo en productos y servicios y facilitar su llegada al mercado.
En este proceso, las empresas tienen un papel decisivo. La adopción de soluciones de IA puede ayudar a mejorar procesos, optimizar recursos y abrir nuevas líneas de negocio, especialmente entre las pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, para que esa transformación sea efectiva será necesario facilitar el acceso a la tecnología, la financiación y el asesoramiento especializado.
- Impulsar la investigación y el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial.
- Formar y atraer talento tecnológico con perfiles especializados.
- Favorecer la digitalización de las pymes y su acceso a herramientas de IA.
- Reforzar la colaboración entre universidades, centros de investigación y empresas.
- Garantizar un desarrollo tecnológico seguro, responsable y alineado con la normativa europea.
Talento, inversión y soberanía tecnológica
Uno de los principales desafíos será disponer de profesionales preparados para cubrir la creciente demanda de perfiles vinculados al análisis de datos, la ingeniería de software, la ciberseguridad y el aprendizaje automático. La competencia internacional por este talento ya es intensa, por lo que Cataluña deberá combinar la formación local con políticas capaces de atraer investigadores y especialistas de otros países.
La inversión también será determinante. El desarrollo de modelos de inteligencia artificial necesita infraestructuras informáticas, acceso a grandes volúmenes de datos y capacidad de computación. Sin recursos suficientes, las empresas y los centros de investigación europeos corren el riesgo de depender de plataformas y proveedores externos, una situación que limitaría su autonomía tecnológica.
En este contexto, el debate sobre la soberanía digital europea gana importancia. La Unión Europea busca reforzar su capacidad para desarrollar tecnologías estratégicas sin quedar subordinada a los grandes grupos de Estados Unidos y Asia. Cataluña aspira a formar parte de ese esfuerzo y a aprovechar su tejido innovador, su red universitaria y su posición como uno de los principales polos empresariales del sur de Europa.
La inteligencia artificial como oportunidad económica
La apuesta por la IA puede traducirse en nuevas empresas, empleos cualificados y mejoras de productividad en sectores como la industria, la salud, la movilidad, las finanzas o la administración pública. Pero el impacto dependerá de que la tecnología se integre de forma real en la economía y no quede limitada a proyectos piloto o iniciativas aisladas.
El mensaje lanzado en el Forward Summit 2026 sitúa la inteligencia artificial en el centro de la agenda económica catalana. La Generalitat considera que todavía existe margen para ganar posiciones, aunque la ventana de oportunidad es limitada. Ser protagonista exigirá pasar de las declaraciones a la ejecución: más inversión, mejores conexiones entre conocimiento y empresa y una estrategia sostenida a largo plazo.



