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Marlaska sitúa en 3.000 los migrantes que siguen en las calles de Ceuta

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha cifrado en alrededor de 3.000 las personas migrantes que permanecen actualmente sin acogida en las calles de Ceuta. El dato llega en un contexto marcado por la presión asistencial y por la diferencia entre las cifras oficiales y las estimaciones que se manejan a partir del reparto de alimentos en algunos puntos de la ciudad.

Grande-Marlaska también ha indicado que las autoridades ya han realizado la filiación de más de 2.500 adultos y que los servicios de atención están practicando una media de 105 triajes diarios. Estas actuaciones permiten identificar las necesidades de cada persona y determinar su posible acceso a los recursos disponibles.

Una cifra cuestionada por los datos de atención

La estimación de 3.000 migrantes sin acoger contrasta con la realidad que reflejan los dispositivos de ayuda desplegados en Ceuta. Solo en el entorno del Trampolín, las raciones de comida distribuidas apuntan a una presencia superior a 3.500 personas, una cantidad que supera el número ofrecido por el Ministerio del Interior para el conjunto de quienes permanecen en la vía pública.

La diferencia ha vuelto a poner el foco en la dificultad de contar con un registro actualizado de la población migrante en situación de calle. La movilidad entre distintos espacios, la llegada de nuevos grupos y la salida de personas hacia otros recursos o territorios complican que las cifras puedan mantenerse estables durante varios días.

Además, el número de raciones entregadas no equivale necesariamente al de personas distintas atendidas. Una misma persona puede recibir asistencia en jornadas consecutivas, mientras que otras pueden quedar fuera de los repartos o acudir a diferentes puntos de ayuda. Aun así, el volumen de comida gestionado sirve como indicador de la dimensión de la emergencia social.

105 triajes cada día

El ministro ha destacado la actividad de los equipos encargados de realizar los triajes, con una media de 105 intervenciones diarias. Este procedimiento permite valorar el estado de salud, la edad declarada, la situación administrativa y las necesidades específicas de cada migrante.

La identificación de los adultos constituye uno de los pasos previos para organizar su derivación a los recursos de acogida disponibles. En el caso de los menores, la atención corresponde a la Ciudad Autónoma, que debe asumir su tutela y garantizar alojamiento, manutención y protección mientras se determina su situación.

El proceso de filiación también resulta relevante para evitar duplicidades y conocer con mayor precisión cuántas personas continúan en Ceuta, cuántas han sido trasladadas y cuántas han abandonado los espacios de atención. Sin embargo, el ritmo de las llegadas y la saturación de los servicios dificultan que el registro avance al mismo ritmo que la demanda.

Presión sobre los recursos de Ceuta

La situación mantiene bajo presión a los dispositivos de emergencia, a las entidades sociales y a los servicios municipales. Los puntos de reparto de alimentos, las zonas de descanso y los espacios habilitados para la atención sanitaria afrontan una demanda que varía de forma constante.

La presencia de miles de personas en las calles también afecta a la convivencia y a la gestión del espacio público. La falta de plazas suficientes obliga a mantener soluciones provisionales, mientras las administraciones buscan ampliar la capacidad de acogida y acelerar las derivaciones.

Desde Ceuta se reclama una respuesta coordinada y estable que no dependa únicamente de medidas puntuales. La dimensión del fenómeno supera la capacidad ordinaria de la ciudad, especialmente cuando coinciden un incremento de llegadas, la acumulación de personas en tránsito y la insuficiencia de plazas en los recursos existentes.

Una emergencia pendiente de cifras comunes

El debate sobre el número exacto de migrantes sin acoger refleja una dificultad más amplia: la ausencia de un recuento único y actualizado que permita planificar la atención con mayor precisión. Mientras el Ministerio habla de unos 3.000 adultos en las calles, los datos derivados de la distribución de alimentos apuntan a una cifra superior en uno de los principales puntos de concentración.

Más allá de la discrepancia estadística, ambas referencias confirman la magnitud de una situación que continúa requiriendo alojamiento, asistencia sanitaria, alimentación y protección. La identificación de más de 2.500 adultos y la realización de más de un centenar de triajes al día muestran el esfuerzo desplegado, pero también la dimensión del trabajo que aún queda por delante.

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