La Xunta impulsa unas jornadas sobre control parental y uso responsable de la tecnología
La Axencia para a Modernización Tecnolóxica de Galicia (Amtega), en colaboración con el Colexio Profesional de Enxeñaría en Informática de Galicia, ha puesto en marcha unas jornadas centradas en el control parental y en la necesidad de acompañar a los menores en su relación con la tecnología.
La iniciativa busca ofrecer a las familias información y herramientas para gestionar de forma más segura el acceso de niños y adolescentes a internet, las redes sociales, los videojuegos y los dispositivos conectados. El objetivo no es limitar la tecnología, sino favorecer un uso equilibrado, consciente y adaptado a la edad de cada menor.
Más acompañamiento y menos control automático
El control parental puede ayudar a establecer límites de tiempo, bloquear contenidos inadecuados o supervisar determinadas aplicaciones. Sin embargo, estas funciones no sustituyen la educación digital ni la comunicación dentro de la familia. Las jornadas ponen el foco precisamente en la combinación de herramientas técnicas, normas claras y acompañamiento adulto.
Desde las primeras edades, resulta recomendable que los menores conozcan qué riesgos pueden encontrar en internet y cómo actuar ante ellos. El contacto con desconocidos, el ciberacoso, la exposición a contenidos no apropiados, las estafas o la difusión de imágenes sin permiso son algunas de las situaciones que pueden abordarse mediante una conversación abierta y adaptada a cada etapa.
La supervisión, además, debe evolucionar con el crecimiento de los hijos. Las medidas que pueden ser útiles durante la infancia no tienen por qué mantenerse sin cambios durante la adolescencia. La autonomía digital debe construirse de forma gradual, con acuerdos familiares revisables y responsabilidades compartidas.
Herramientas para configurar dispositivos y servicios
Una parte esencial de la formación consiste en conocer las opciones de seguridad que incorporan los principales sistemas operativos, plataformas y servicios digitales. Entre ellas se encuentran la creación de perfiles infantiles, los filtros de contenido, la gestión de compras, las restricciones de descarga y el establecimiento de horarios de uso.
También es importante revisar la configuración de privacidad. Las familias pueden comprobar qué datos solicita cada aplicación, qué permisos tiene concedidos y quién puede contactar con el menor. La utilización de contraseñas robustas, la activación de la verificación en dos pasos y la actualización de los dispositivos son medidas básicas para reforzar la protección.
- Definir horarios y espacios de uso de móviles, tabletas, ordenadores y consolas.
- Configurar perfiles adaptados a la edad del menor y revisar sus permisos.
- Hablar sobre privacidad, huella digital y publicación de fotografías o vídeos.
- Explicar cómo identificar mensajes sospechosos, enlaces fraudulentos y posibles engaños.
- Establecer un procedimiento para pedir ayuda cuando ocurra un problema.
La educación digital como responsabilidad compartida
La propuesta de Amtega y del colegio profesional también pone de relieve la importancia de que madres, padres, docentes y profesionales compartan criterios. Los menores utilizan la tecnología en casa, en los centros educativos y en sus relaciones sociales, por lo que la prevención requiere mensajes coherentes y una respuesta coordinada.
La formación de los adultos es especialmente relevante en un entorno que cambia con rapidez. Nuevas aplicaciones, servicios basados en inteligencia artificial, plataformas de vídeo y comunidades digitales pueden incorporar riesgos y oportunidades diferentes. Mantenerse informado permite tomar decisiones más ajustadas y evitar que la supervisión se base únicamente en la prohibición.
Normas claras para un entorno digital más seguro
Entre las recomendaciones habituales para las familias se encuentra pactar unas reglas antes de entregar un dispositivo. Es conveniente acordar cuándo y dónde se puede utilizar, qué aplicaciones están permitidas, cómo se gestionan las compras y qué pasos deben seguirse si aparece un contenido preocupante o alguien realiza un contacto inadecuado.
Estas normas deben explicarse de forma comprensible y revisarse periódicamente. También conviene que los adultos den ejemplo: respetar los momentos sin pantallas, proteger la privacidad propia y ajena y consultar las condiciones de los servicios ayuda a consolidar hábitos saludables.
Con estas jornadas, Galicia refuerza la divulgación sobre control parental, seguridad online y ciudadanía digital. La iniciativa pretende que las familias dispongan de más recursos para acompañar a los menores en un escenario tecnológico cada vez más presente, sin perder de vista que la confianza, el diálogo y la educación siguen siendo las principales herramientas de protección.



