Elden Ring y Diablo IV demuestran que Switch 2 también puede ser una consola para los grandes RPG
Las Tierras Intermedias y Santuario ya no están limitados a las consolas de sobremesa o al PC. Elden Ring y Diablo IV llegan a Nintendo Switch 2 con adaptaciones ambiciosas que, pese a algunos compromisos técnicos, ofrecen una experiencia sorprendentemente completa. La gran noticia no está solo en poder jugarlos en la consola de Nintendo, sino en hacerlo en cualquier parte y con un resultado especialmente convincente en modo portátil.
FromSoftware y Blizzard han seguido caminos diferentes para adaptar sus respectivos RPG de acción. Elden Ring apuesta por conservar la escala, la exploración y la atmósfera de su mundo abierto, mientras que Diablo IV se apoya en sesiones más rápidas, una interfaz adaptada y un diseño pensado para jugar tanto en solitario como con amigos. Ambos comparten un mérito: no parecen versiones recortadas, sino auténticas ediciones diseñadas para Switch 2.
Elden Ring mantiene intacta la magia de las Tierras Intermedias
La adaptación de Elden Ring era, sobre el papel, la más complicada. El juego de FromSoftware exige mover grandes escenarios, numerosos enemigos y efectos visuales muy exigentes, además de mantener una respuesta precisa en los combates. Switch 2 logra trasladar esa propuesta con una solvencia que sorprende desde los primeros minutos.
La resolución y la calidad de algunos elementos visuales están por debajo de las versiones más potentes, especialmente cuando se juega en el televisor. Sin embargo, la dirección artística sigue siendo el principal aliado del juego. Las ruinas, los bosques, los castillos y los paisajes abiertos conservan su identidad, y la iluminación continúa teniendo un peso fundamental en la exploración.
En portátil, la reducción de tamaño de la pantalla juega a favor de la adaptación. Los pequeños sacrificios técnicos pasan más desapercibidos y la escala de las Tierras Intermedias sigue resultando impresionante. Recorrer a lomos de Torrentera un paisaje que cabe en las manos continúa siendo una de esas experiencias que justifican por sí solas la existencia de la versión.
Combates precisos y una campaña enorme
El control responde con precisión, un aspecto imprescindible en un juego donde cada esquiva, bloqueo y ataque puede marcar la diferencia entre avanzar o perder las runas acumuladas. Los Joy-Con y el mando Pro permiten jugar con comodidad, aunque quienes prefieran una sensación más tradicional encontrarán en el mando de Switch 2 la opción más recomendable para las zonas de mayor dificultad.
La edición incluye el contenido principal de Elden Ring y su expansión, lo que convierte la propuesta en una de las más completas del catálogo de Nintendo. No es un título pensado para partidas breves, pero la posibilidad de explorar una mazmorra, superar un jefe o completar una misión durante un trayecto cambia la relación con una aventura tan extensa.
Diablo IV encaja como un guante en el formato portátil
Diablo IV parte con ventaja. Su estructura basada en misiones, combates constantes y recompensas frecuentes se adapta de forma natural a una consola portátil. La acción no se detiene y cada partida puede durar unos minutos o prolongarse durante horas, según el tiempo disponible.
La versión de Switch 2 conserva la esencia del RPG de Blizzard: construir personajes, conseguir equipo cada vez más poderoso y enfrentarse a hordas de demonios en un Santuario sombrío y cambiante. La interfaz se ha reorganizado para facilitar el uso de los controles, y la gestión del inventario resulta suficientemente cómoda incluso en la pantalla portátil.
El apartado visual presenta una imagen más contenida que en otras plataformas, sobre todo en la distancia de dibujado y en la definición de algunos escenarios. A cambio, la acción se mantiene ágil en la mayoría de situaciones. Cuando la pantalla se llena de enemigos, efectos y números de daño, la adaptación demuestra que no necesita replicar cada detalle para transmitir la intensidad de un buen festival de golpes y habilidades.
Una propuesta más social y flexible
La conexión permanente sigue siendo un elemento importante en Diablo IV. Es un inconveniente para quienes buscan jugar completamente sin conexión, pero también permite conservar la vertiente cooperativa y la sensación de compartir mundo con otros jugadores. En Switch 2, esa posibilidad adquiere un valor especial: se puede continuar la partida en casa o retomarla fuera sin cambiar de plataforma.
El sistema de clases, la personalización de habilidades y las actividades posteriores a la campaña garantizan cientos de horas para quienes disfrutan optimizando sus personajes. Además, sus combates más directos hacen que sea una puerta de entrada más accesible al género que la exigente propuesta de FromSoftware.
Dos formas distintas de entender el RPG en Switch 2
La comparación entre ambos juegos deja una conclusión clara. Elden Ring es la experiencia más pausada, exigente y orientada a la exploración. Diablo IV, en cambio, ofrece recompensas constantes, partidas más flexibles y un componente cooperativo que puede marcar la diferencia.
- Elden Ring: mejor para quienes buscan descubrimiento, combates exigentes y un mundo abierto que premia la curiosidad.
- Diablo IV: más recomendable para sesiones rápidas, progresión continua y juego cooperativo.
- En portátil: ambos ganan comodidad y personalidad, aunque Diablo IV se adapta mejor a partidas breves.
- En televisión: las diferencias técnicas son más visibles, pero ninguno pierde sus principales virtudes jugables.
La autonomía dependerá del brillo, el volumen y la intensidad de cada partida, como ocurre con cualquier título exigente. Aun así, la posibilidad de suspender la consola y continuar más tarde reduce uno de los principales inconvenientes de jugar a aventuras tan largas en una plataforma portátil.
Con estas dos incorporaciones, Switch 2 refuerza su posición como una consola capaz de albergar producciones de gran presupuesto sin renunciar a su principal atractivo: jugar donde y cuando el usuario quiera. Elden Ring y Diablo IV no son versiones idénticas a las de las máquinas más potentes, pero sí adaptaciones sólidas, completas y con suficiente personalidad para convertirse en dos de los RPG más destacados de su catálogo.



