Sanidad inicia la inmunización frente al virus respiratorio sincitial en lactantes
Los profesionales de Atención Primaria del Servicio Canario de la Salud (SCS) han comenzado la campaña de inmunización frente al virus respiratorio sincitial (VRS), una de las principales causas de infección respiratoria grave durante los primeros meses de vida.
La actuación está dirigida a los lactantes, población considerada prioritaria por su mayor vulnerabilidad ante las complicaciones asociadas al virus. El objetivo es reducir los casos graves, las hospitalizaciones y la presión asistencial durante la temporada de mayor circulación del VRS.
Más de 10.000 menores protegidos en la campaña anterior
La experiencia de la campaña 2024-2025 refleja el impacto de esta medida preventiva. Durante ese periodo, más de 10.000 menores de un año recibieron la inmunización en Canarias.
Los resultados registrados por el sistema sanitario muestran una reducción del 78,6 % en las hospitalizaciones relacionadas con el virus respiratorio sincitial. Además, los ingresos en unidades de cuidados intensivos descendieron un 86,6 % entre la población infantil protegida.
Estos datos respaldan la continuidad de la estrategia y ponen de relieve la importancia de actuar antes de que aumente la circulación del virus. La inmunización permite disminuir el riesgo de desarrollar cuadros graves, especialmente en los bebés más pequeños.
Atención Primaria coordina la campaña
La campaña se desarrolla a través de los equipos de Atención Primaria del SCS, que son los encargados de informar a las familias y administrar la protección correspondiente a los menores incluidos en la población diana.
Los centros sanitarios organizan el proceso de acuerdo con sus circuitos asistenciales. Las familias pueden recibir información sobre la campaña, los requisitos y la cita a través de su centro de salud de referencia.
Sanidad recuerda la necesidad de seguir las indicaciones de los profesionales y de acudir a las citas programadas. La protección resulta especialmente relevante en los primeros meses de vida, cuando las infecciones respiratorias pueden evolucionar con mayor rapidez.
El VRS, una amenaza especialmente relevante en bebés
El virus respiratorio sincitial provoca infecciones que, en muchos casos, cursan con síntomas leves similares a los de un catarro. Sin embargo, en lactantes puede causar bronquiolitis o neumonía y requerir atención hospitalaria.
El riesgo de complicaciones es mayor en los menores de corta edad y en aquellos que presentan determinadas condiciones de salud. Por este motivo, la prevención se concentra en la población infantil con mayor probabilidad de sufrir una evolución grave.
Entre los síntomas que pueden requerir valoración médica se encuentran la dificultad para respirar, la respiración acelerada, el hundimiento de las costillas, la coloración azulada de labios o piel, la fiebre persistente y la pérdida de apetito o de tomas.
Recomendaciones para las familias
Además de la inmunización, los especialistas aconsejan mantener medidas básicas para reducir la transmisión de infecciones respiratorias. Estas pautas son especialmente importantes cuando conviven bebés con otros menores en edad escolar.
- Lavarse las manos antes de tocar al bebé, preparar sus alimentos o darle de comer.
- Evitar el contacto del lactante con personas que presenten síntomas respiratorios.
- No fumar en el entorno del menor y mantener los espacios ventilados.
- No compartir chupetes, cubiertos, vasos ni otros objetos que puedan acumular secreciones.
- Consultar con un profesional sanitario ante cualquier signo de dificultad respiratoria o empeoramiento.
La Consejería de Sanidad confía en que la nueva campaña mantenga la tendencia observada durante el último periodo de inmunización. La reducción de ingresos hospitalarios y en unidades de cuidados intensivos registrada entonces evidencia el efecto de la intervención preventiva en una población especialmente frágil.
Con el inicio de la campaña, el SCS busca anticiparse a la temporada de mayor incidencia del VRS y proteger a los lactantes antes de que se produzca el incremento habitual de infecciones respiratorias. La colaboración de las familias y el seguimiento de las recomendaciones sanitarias serán claves para reducir el impacto del virus.



