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Sebastián Díez reclama una tecnología diseñada para las necesidades específicas de la moda

La industria de la moda afronta una transformación tecnológica que ya no puede limitarse a incorporar herramientas genéricas. Sebastián Díez, presidente de Inexmoda, defiende que el sector necesita soluciones desarrolladas de acuerdo con sus propios procesos, retos y ritmos de negocio. Su planteamiento sitúa la especialización por verticales como una de las claves para avanzar en digitalización.

La idea central es clara: no todas las industrias utilizan la tecnología de la misma manera. La moda combina diseño, producción, compras, logística, comercio, marketing y gestión de inventario en ciclos especialmente dinámicos. Por eso, las plataformas y servicios digitales deben comprender las particularidades de una cadena de valor en la que las tendencias cambian con rapidez y la capacidad de reacción resulta determinante.

La moda necesita soluciones adaptadas a su cadena de valor

Para Díez, la transformación digital no consiste únicamente en trasladar procesos tradicionales a una pantalla. El verdadero cambio pasa por incorporar herramientas capaces de responder a las preguntas concretas de las empresas del sector: qué productos desarrollar, cuándo producirlos, cómo ajustar la oferta a la demanda o de qué forma mejorar la relación con clientes y proveedores.

Esta visión cobra especial importancia en un mercado marcado por la incertidumbre. Las marcas deben gestionar colecciones, temporadas, distintos canales de venta y unas expectativas de consumo cada vez más exigentes. A ello se suman la presión sobre los costes, la necesidad de operar de forma más sostenible y la obligación de tomar decisiones basadas en datos.

En este contexto, una tecnología concebida específicamente para la moda puede ayudar a conectar áreas que durante años han funcionado de forma separada. El diseño, la fabricación, la distribución y la venta generan información de gran valor, pero su utilidad depende de que pueda integrarse y analizarse con rapidez.

Nextech, una plataforma orientada a la transformación

Dentro de esta estrategia se sitúa Nextech, presentada como una plataforma para impulsar la transformación de la industria de la moda. Su enfoque parte de la necesidad de reunir conocimiento sectorial y capacidades tecnológicas en un mismo entorno, con el objetivo de facilitar la evolución de las empresas.

La propuesta responde a una dificultad habitual en los procesos de digitalización: muchas compañías cuentan con herramientas, pero no siempre disponen de una visión conjunta sobre cómo utilizarlas para mejorar el negocio. Una plataforma vertical puede contribuir a ordenar esa transformación y a acercar soluciones más comprensibles a empresas con distintos niveles de madurez digital.

El valor de este tipo de iniciativas no depende solo de la tecnología empleada. También resulta esencial que las soluciones entiendan el lenguaje de la industria, sus prioridades y sus limitaciones. La moda reúne grandes grupos internacionales, marcas independientes, fabricantes, distribuidores y pequeños negocios, por lo que la digitalización debe poder adaptarse a realidades muy diferentes.

Del discurso tecnológico a decisiones más eficientes

La especialización por verticales puede marcar una diferencia relevante frente a las plataformas generalistas. En lugar de ofrecer funcionalidades aisladas, el objetivo es construir herramientas alineadas con problemas concretos del sector. Entre ellos se encuentran la previsión de la demanda, la planificación de la producción, el control del inventario y la coordinación entre los diferentes actores de la cadena.

Una mejor gestión de los datos también puede ayudar a reducir errores y evitar decisiones basadas únicamente en intuiciones. En una industria donde el exceso de stock y las rebajas tienen un impacto directo en la rentabilidad, disponer de información actualizada puede favorecer una planificación más precisa.

Además, la tecnología puede desempeñar un papel importante en los objetivos de sostenibilidad. Conocer mejor los materiales utilizados, optimizar los procesos productivos, reducir desplazamientos innecesarios y ajustar la fabricación a la demanda son pasos que pueden contribuir a disminuir el desperdicio y el consumo de recursos.

Una transformación que debe incluir a todo el ecosistema

El reto no afecta únicamente a las grandes marcas. La modernización tecnológica de la moda exige que empresas de distintos tamaños puedan acceder a soluciones útiles, escalables y comprensibles. Para muchas pequeñas y medianas compañías, el principal obstáculo no es la falta de interés, sino el coste, la complejidad y la ausencia de perfiles especializados.

En este sentido, iniciativas como Nextech pueden servir de punto de encuentro entre empresas, profesionales y proveedores tecnológicos. La colaboración será decisiva para que la innovación no se quede en proyectos aislados y pueda traducirse en mejoras reales para el conjunto de la industria.

La posición de Sebastián Díez plantea, en definitiva, un cambio de enfoque. La pregunta ya no es si la moda debe digitalizarse, sino qué tipo de tecnología necesita para hacerlo con sentido. El futuro del sector dependerá en buena medida de su capacidad para combinar creatividad, conocimiento empresarial y herramientas diseñadas expresamente para sus desafíos.

La especialización tecnológica se perfila así como una vía para construir una moda más ágil, competitiva y preparada para responder a un mercado en constante evolución.

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