Telefónica prepara una reorganización histórica con tres grandes áreas paneuropeas
Telefónica se dispone a acometer una de las mayores reorganizaciones internas de su historia reciente. El consejo de administración de la compañía prevé aprobar mañana miércoles un nuevo diseño corporativo que afectará a las principales estructuras del grupo y a su organigrama, casi un año después de presentar su plan estratégico Transform & Grow.
La propuesta, trabajada por la multinacional desde antes del verano, persigue simplificar el funcionamiento de la operadora y reducir al máximo la complejidad de sus estructuras. El resultado será una organización articulada en tres grandes áreas operativas, con alcance paneuropeo: consumo, grandes clientes y sistemas.
Una nueva estructura para simplificar el grupo
La reorganización responde a la necesidad de adaptar Telefónica a una etapa en la que las telecomunicaciones están cada vez más vinculadas a los servicios digitales, la tecnología y la gestión global de grandes cuentas. La compañía quiere dejar atrás una organización más fragmentada para avanzar hacia un modelo con responsabilidades y áreas de negocio más claramente definidas.
El objetivo es que las principales actividades del grupo queden integradas bajo una estructura común, con una visión que trascienda las fronteras de cada mercado nacional. Esta orientación paneuropea pretende facilitar la coordinación entre países, evitar duplicidades y aprovechar mejor los recursos disponibles.
La decisión deberá recibir el visto bueno del consejo de administración, que será el encargado de validar los cambios previstos tanto en las estructuras corporativas como en el organigrama. Aunque el alcance final se conocerá tras la aprobación, la reorganización afectará a la forma en la que Telefónica distribuye sus negocios y gestiona sus principales capacidades.
Tres áreas para concentrar la actividad
El nuevo modelo se apoyará en tres grandes bloques. El primero será el área de consumo, centrada en los clientes particulares y en la oferta de conectividad y servicios digitales dirigida a los hogares. En este ámbito se agrupan las actividades relacionadas con la relación directa con el usuario final.
La segunda área será la de grandes clientes, orientada a empresas, administraciones y organizaciones con necesidades avanzadas de comunicaciones y tecnología. Este negocio requiere soluciones más complejas, desde redes y conectividad hasta servicios digitales adaptados a grandes corporaciones.
El tercer pilar corresponderá a sistemas. Esta división concentrará las capacidades tecnológicas y operativas que permiten sostener la actividad del grupo, así como buena parte de las plataformas y herramientas necesarias para prestar servicios a clientes particulares y empresariales.
- Consumo: servicios y productos destinados a particulares y hogares.
- Grandes clientes: soluciones de telecomunicaciones y tecnología para empresas y organizaciones.
- Sistemas: capacidades tecnológicas y operativas comunes para el conjunto del grupo.
El siguiente paso tras el plan Transform & Grow
La remodelación llega casi un año después de que Telefónica presentara su plan estratégico Transform & Grow, basado en la transformación del grupo y en la búsqueda de nuevas vías de crecimiento. La reorganización supone ahora trasladar parte de esa estrategia al funcionamiento diario de la compañía.
En este contexto, la simplificación corporativa se convierte en una herramienta para ganar agilidad. Una estructura más compacta puede facilitar la toma de decisiones, acelerar la puesta en marcha de proyectos y mejorar la coordinación entre las distintas unidades. También puede ayudar a que el grupo responda con mayor rapidez a la evolución de la demanda y a la presión competitiva del sector.
Telefónica afronta este proceso en un mercado marcado por la convergencia entre telecomunicaciones, informática y servicios digitales. La expansión de la nube, la inteligencia artificial, la ciberseguridad y las redes avanzadas está aumentando la importancia de las capacidades tecnológicas internas y de la atención especializada a los grandes clientes.
Un cambio con alcance en todo el grupo
Uno de los elementos más relevantes de la propuesta es su alcance paneuropeo. Las tres nuevas áreas no se limitarán a un único país, sino que estarán diseñadas para operar con una perspectiva común dentro del perímetro europeo de Telefónica.
Esta visión puede permitir una mayor homogeneidad en los procesos, las herramientas y la relación con determinados clientes. También abre la puerta a una gestión más coordinada de las inversiones y de los servicios, especialmente en aquellas actividades que requieren una escala amplia para ser eficientes.
La aprobación del consejo marcará el inicio formal de una transformación que tendrá efectos sobre la organización interna del operador. A partir de ese momento, Telefónica deberá concretar el despliegue del nuevo modelo, la distribución de responsabilidades y la integración de las distintas estructuras en los tres grandes bloques definidos.
La compañía busca así construir una Telefónica más sencilla, tecnológica y orientada al crecimiento. El éxito de la operación dependerá de que la reducción de estructuras se traduzca en una organización más eficiente sin perder capacidad de respuesta ante los clientes ni velocidad para desarrollar nuevos servicios.



