Tencent pagará 7.000 millones de dólares por acceso a 100.000 chips de IA de Oracle fuera de China
Tencent ha firmado con Oracle el mayor acuerdo de arrendamiento de capacidad de computación en el extranjero de su historia. El contrato, con una duración de cinco años y un valor aproximado de 7.000 millones de dólares, permitirá a la tecnológica china utilizar alrededor de 100.000 chips avanzados de inteligencia artificial instalados en centros de datos de Oracle en el Sudeste Asiático.
El acuerdo ilustra cómo las restricciones estadounidenses a la exportación de semiconductores están transformando el acceso a la potencia de cálculo. Tencent no puede disponer de esos chips dentro de China, pero sí utilizarlos de forma remota mientras el hardware permanezca físicamente en países terceros de la región.
Un contrato con un pago inicial de 2.100 millones
El acuerdo contempla un desembolso inicial de aproximadamente el 30% del valor total, unos 2.100 millones de dólares. El resto se abonaría durante los cinco años de vigencia del contrato, en función de las condiciones pactadas para el uso de la infraestructura y la capacidad de cómputo.
Los chips estarán alojados en centros de datos de Oracle situados en el Sudeste Asiático. Entre los países que se han convertido en puntos estratégicos para este tipo de operaciones figuran Singapur, Vietnam y Tailandia, por su conectividad, sus infraestructuras digitales y su posición fuera del territorio sujeto a las restricciones más estrictas.
La operación no implica que los semiconductores se exporten físicamente a China. Tencent accederá a ellos a través de la nube, es decir, mediante una conexión de red que permite utilizar servidores y procesadores ubicados en otro país sin trasladar el equipo al lugar donde se encuentra la empresa cliente.
La nube como vía de acceso a los chips restringidos
Las normas estadounidenses de control de exportaciones limitan la venta y la ubicación de determinados chips avanzados de IA en China. Sin embargo, el marco regulatorio permite determinados servicios de computación en la nube cuando los procesadores permanecen fuera del país.
Esta diferencia ha creado un mercado internacional de acceso al cómputo avanzado. En la práctica, una compañía china puede tener prohibido comprar e instalar un acelerador de IA en su propio territorio, pero utilizar una máquina equipada con ese mismo tipo de hardware desde un centro de datos extranjero.
Los chips de IA son procesadores especializados en ejecutar grandes volúmenes de operaciones matemáticas en paralelo. Resultan esenciales para entrenar modelos de lenguaje y otros sistemas generativos, así como para responder a las peticiones de los usuarios una vez que esos modelos están en funcionamiento.
Tencent quiere ampliar sus modelos Hunyuan
La primera prioridad de Tencent será emplear esta capacidad para entrenar versiones más grandes y sofisticadas de Hunyuan, su familia de modelos de inteligencia artificial. El entrenamiento consiste en procesar enormes cantidades de datos para que el sistema aprenda a generar texto, imágenes, código u otros contenidos.
Una vez completada esa fase, la empresa utilizaría los recursos alquilados para ejecutar los modelos en producción. Esta etapa, conocida como inferencia, es el momento en el que la IA genera una respuesta concreta para un usuario o una aplicación.
Tencent también podría ofrecer parte de la capacidad sobrante a clientes empresariales a través de Tencent Cloud. De este modo, el contrato no solo serviría para sus propios productos, sino que podría convertirse en una fuente adicional de ingresos y reforzar su posición en el mercado de servicios de IA.
La inversión llega con el flujo de caja en negativo
El compromiso financiero se produce en un momento de fuerte presión inversora. Tencent registró un flujo de caja negativo de 13.800 millones de yuanes en el segundo trimestre de 2026, equivalentes a unos 2.060 millones de dólares.
Según explicó su director financiero, John Lo, fue la primera vez en más de una década que la compañía presentaba una cifra negativa en este indicador. El resultado estuvo relacionado con el gasto en infraestructura de IA y con los pagos anticipados para asegurarse capacidad de computación.
El flujo de caja mide el dinero que entra y sale de una empresa durante un periodo. Que sea negativo no implica necesariamente que el negocio no sea rentable, pero sí indica que la compañía está desembolsando más efectivo del que genera en ese momento, normalmente por inversiones importantes.
Oracle atraviesa una situación similar. La compañía ha registrado varios trimestres consecutivos con flujo de caja libre negativo debido al esfuerzo necesario para construir centros de datos y adquirir los equipos que demandan sus clientes de inteligencia artificial.
Oracle gana peso en la nube asiática
El contrato refuerza la estrategia de Oracle en el mercado asiático de computación en la nube, donde compite con Amazon Web Services, Google Cloud y Microsoft Azure. El proveedor estadounidense obtiene ingresos por el alquiler de sus servidores y, al mismo tiempo, consolida una red de centros de datos preparada para atender la demanda de IA.
La operación se conoce después de una caída acumulada del 29,5% en las acciones de Oracle durante el año. La reacción limitada del mercado al anuncio apunta a que los inversores ya consideran previsibles los grandes acuerdos de infraestructura vinculados a la inteligencia artificial.
Un modelo que también siguen otras tecnológicas chinas
Tencent no es la única empresa china que busca capacidad avanzada fuera de sus fronteras. ByteDance, matriz de TikTok, ha recurrido a proveedores extranjeros de computación para ampliar sus recursos de entrenamiento. Esta tendencia convierte a países terceros en plataformas estratégicas dentro de la rivalidad tecnológica entre Estados Unidos y China.
- Los chips permanecen fuera de China para cumplir las restricciones de localización.
- Las empresas chinas acceden a ellos mediante servicios de computación remota.
- Los proveedores estadounidenses obtienen nuevos ingresos por el alquiler de capacidad.
- Los países del Sudeste Asiático ganan relevancia como nodos de infraestructura digital.
El resultado es un mapa de la infraestructura de IA que no coincide completamente con las fronteras políticas. Las restricciones pueden impedir el traslado de determinados procesadores, pero no necesariamente el acceso remoto a la capacidad que proporcionan.
Europa queda en una posición más débil
El acuerdo también pone de relieve la dependencia europea de Estados Unidos y Asia en la cadena de suministro de semiconductores avanzados. Europa cuenta con empresas relevantes en diseño y fabricación de equipos, pero carece de una soberanía completa sobre los chips de última generación y sobre la infraestructura necesaria para entrenar modelos competitivos.
Para Tencent, comprometer 7.000 millones de dólares mientras su flujo de caja se resiente es una declaración estratégica: la compañía considera que quedarse fuera de la carrera de la IA sería más costoso que asumir el gasto. La paradoja es que su acceso a los procesadores más avanzados dependerá de una empresa estadounidense y de centros de datos situados fuera de China.



