Málaga recicla más de 3.600 toneladas de aparatos eléctricos y electrónicos en 2025
La provincia de Málaga ha recuperado durante 2025 más de 3.600 toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE). La cifra equivale a 2,06 kilos por habitante y refleja el avance de la ciudadanía en la gestión de dispositivos que ya no se utilizan.
La recogida de estos residuos resulta especialmente relevante por la presencia de materiales contaminantes y componentes que pueden reaprovecharse. Desde pequeños electrodomésticos hasta frigoríficos, televisores, ordenadores o teléfonos móviles, todos requieren un tratamiento específico cuando llegan al final de su vida útil.
Más de 3.600 toneladas recuperadas en un año
El volumen alcanzado en Málaga confirma el peso que tiene la provincia en la gestión de la basura electrónica en Andalucía. Los 2,06 kilos de RAEE recuperados por habitante permiten dimensionar el esfuerzo realizado durante el último ejercicio y ponen el foco en la importancia de depositar estos aparatos en los canales adecuados.
Estos residuos no deben terminar en los contenedores convencionales ni abandonarse junto a la vía pública. Su recogida separada facilita la recuperación de materias primas, evita riesgos ambientales y permite que determinados componentes vuelvan a incorporarse a los procesos industriales.
Qué aparatos forman parte de los residuos RAEE
La categoría incluye una amplia variedad de productos que funcionan con electricidad o baterías. En el ámbito doméstico, forman parte de este grupo las lavadoras, los microondas, los equipos de aire acondicionado, las aspiradoras, los ordenadores y las pantallas, entre otros.
- Grandes electrodomésticos, como frigoríficos, lavadoras y lavavajillas.
- Pequeños aparatos eléctricos, desde tostadoras hasta secadores.
- Equipos informáticos, teléfonos móviles, tabletas y periféricos.
- Televisores, monitores y otros dispositivos con pantalla.
- Bombillas, luminarias, pilas y equipos que funcionan con baterías.
La diversidad de productos hace que la colaboración ciudadana sea esencial. Un dispositivo pequeño puede contener metales y sustancias que, si se gestionan de forma incorrecta, terminan afectando al suelo o al agua. Al mismo tiempo, materiales como el hierro, el aluminio, el cobre o determinados plásticos pueden recuperarse.
Reciclar tecnología también reduce el impacto ambiental
La correcta gestión de los RAEE ofrece un doble beneficio. Por un lado, evita que los componentes potencialmente peligrosos se mezclen con otros residuos. Por otro, reduce la necesidad de extraer nuevas materias primas y contribuye a disminuir el consumo de energía asociado a la fabricación de productos desde cero.
El reciclaje de aparatos eléctricos también está relacionado con la economía circular. En lugar de considerar un dispositivo inservible como basura, el proceso permite separar sus piezas, recuperar materiales y, cuando es posible, preparar algunos equipos para su reutilización o reparación.
Dónde depositar los aparatos que ya no se utilizan
Los puntos limpios son una de las principales alternativas para entregar electrodomésticos y dispositivos electrónicos fuera de uso. También existen establecimientos que recogen determinados aparatos, especialmente cuando se compra uno nuevo, y campañas específicas de retirada organizadas por administraciones y entidades gestoras.
Antes de llevar un equipo a reciclar conviene retirar, cuando sea posible, la información personal almacenada. En el caso de teléfonos, ordenadores y tabletas, es recomendable hacer una copia de seguridad y restablecer el dispositivo a su configuración de fábrica.
Un gesto sencillo con impacto colectivo
La cifra registrada en Málaga durante 2025 muestra que las decisiones cotidianas tienen un efecto directo sobre la gestión de residuos. Separar un viejo electrodoméstico, entregar un móvil en un punto autorizado o no abandonar una pantalla en la calle son acciones pequeñas que ayudan a evitar la contaminación y favorecen la recuperación de recursos.
El reto ahora pasa por mantener y mejorar estos resultados. La renovación constante de la tecnología, el aumento del número de dispositivos por hogar y la corta vida útil de algunos productos hacen necesario reforzar la información sobre la recogida de basura electrónica en Málaga y facilitar el acceso a los canales de reciclaje.



