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Puente descarta dimitir y apunta a Adif por el accidente ferroviario de Urda

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha rechazado abandonar el cargo tras el accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo), que deja por el momento 69 fallecidos. El titular del departamento ha comparecido este viernes, 30 de octubre, en un contexto de creciente presión política y social, incluida la petición de responsabilidades por parte de sectores de su propio partido.

Puente ha situado el foco de las primeras explicaciones en el centro de control de Adif. Según ha expuesto, uno de los trenes implicados recibió autorización para reanudar la marcha a una velocidad superior a la permitida, pese a que el sistema de seguridad había dejado de funcionar y a que otro convoy permanecía detenido más adelante.

El ministro ha defendido que todavía es necesario esclarecer toda la cadena de decisiones antes de extraer conclusiones definitivas, pero ha advertido de que no eludirá responsabilidades. Si la investigación acredita fallos, ha asegurado, se actuará en consecuencia.

El sistema de seguridad, en el centro de las pesquisas

La principal incógnita del accidente ferroviario de Urda se concentra ahora en las circunstancias que permitieron que el tren volviera a circular cuando el sistema de protección no estaba operativo. También deberá determinarse quién autorizó esa maniobra, con qué información contaba y si se aplicaron correctamente los protocolos previstos para una situación de riesgo.

La existencia de un convoy detenido por delante convierte la autorización de marcha en uno de los elementos clave de la investigación. Los técnicos tendrán que reconstruir con precisión la secuencia temporal de los hechos, las comunicaciones entre los responsables de circulación y las alertas disponibles en el centro de control.

La investigación deberá establecer si se produjo un error humano, un fallo técnico, una deficiencia organizativa o una combinación de varios factores. Hasta que se complete ese análisis, el Ministerio de Transportes insiste en que no puede atribuirse toda la responsabilidad a una única persona o institución.

El ministro rechaza las peticiones de dimisión

La comparecencia de Puente se produce después de varias reclamaciones para que deje el cargo. Las críticas han aumentado a medida que se conocían nuevos detalles sobre la circulación de los trenes y el funcionamiento de los sistemas de seguridad.

El ministro ha descartado presentar su dimisión y ha defendido su gestión durante las horas posteriores al siniestro. Su posición es que debe facilitar toda la información disponible, colaborar con los investigadores y garantizar que se adopten medidas inmediatas para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.

La presión política, no obstante, previsiblemente continuará mientras avance la investigación. La magnitud de la tragedia, con 69 víctimas mortales hasta el momento, ha abierto un debate sobre la supervisión de la red ferroviaria, la gestión de las incidencias y los mecanismos de control aplicados cuando se producen averías en los sistemas de protección.

Adif deberá explicar la autorización de circulación

Las explicaciones sobre el papel de Adif serán determinantes para aclarar el accidente. El administrador de la infraestructura ferroviaria deberá aportar los registros de circulación, las comunicaciones internas y los datos técnicos relativos al sistema de seguridad que dejó de funcionar.

También será necesario comprobar si existían instrucciones específicas para operar en esas condiciones y si fueron respetadas por los responsables del centro de control. La investigación deberá analizar, además, si los protocolos eran suficientemente claros y si la información sobre la presencia del tren detenido llegó a todos los operadores implicados.

La responsabilidad administrativa y política dependerá de las conclusiones que alcancen los organismos encargados de investigar el siniestro. Las autoridades deberán diferenciar entre las decisiones adoptadas durante la emergencia y posibles deficiencias previas relacionadas con el mantenimiento, la formación del personal o la organización del servicio.

Medidas para reforzar la seguridad ferroviaria

Mientras se esclarecen los hechos, el Ministerio de Transportes tendrá que evaluar si es necesario revisar los procedimientos aplicables cuando un sistema automático de seguridad queda fuera de servicio. Entre las prioridades figura reforzar la comunicación entre los centros de control y los maquinistas, limitar la velocidad en escenarios de riesgo y garantizar que ningún tren pueda avanzar sin confirmación suficiente sobre la vía.

El accidente de Urda también vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de contar con sistemas redundantes capaces de detener un convoy o impedir su salida cuando existe una incidencia crítica. La investigación determinará si las herramientas disponibles funcionaron correctamente y si ofrecían las garantías exigibles.

Puente ha insistido en que el objetivo inmediato es conocer la verdad y atender a las víctimas y a sus familias. La respuesta política quedará vinculada a las conclusiones técnicas y judiciales. Si se confirman fallos en la cadena de seguridad, el ministro ha avanzado que se depurarán responsabilidades, aunque por ahora mantiene su decisión de continuar al frente de Transportes.

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