Canarias eleva la vigilancia ante el aumento de la inestabilidad y activa avisos por tormentas
El aumento de la inestabilidad meteorológica previsto para las próximas horas ha llevado a activar un aviso por tormentas en toda la provincia afectada y en Gran Canaria. Además, esta última isla pasa a situación de prealerta por precipitaciones intensas, ante la posibilidad de que se registren lluvias fuertes en distintos puntos.
La Dirección General de Emergencias mantiene un seguimiento permanente de la evolución del episodio y reclama a la población que extreme las precauciones. El cambio en las condiciones atmosféricas puede generar chubascos de intensidad variable, actividad tormentosa y acumulaciones de agua en poco tiempo.
Tormentas en toda la provincia y prealerta en Gran Canaria
El aviso por tormentas se extiende al conjunto de la provincia, mientras que Gran Canaria incorpora también una prealerta específica por lluvias intensas. La combinación de ambos factores aconseja actuar con prudencia, especialmente en las zonas más expuestas a escorrentías, inundaciones puntuales y problemas de visibilidad.
La situación puede evolucionar durante las próximas horas, por lo que las autoridades mantienen activa la monitorización. Emergencias no descarta que sea necesario actualizar las medidas en función de la intensidad y el desplazamiento de los núcleos tormentosos.
En estos episodios, las precipitaciones pueden concentrarse en periodos breves y provocar la acumulación rápida de agua en carreteras, barrancos, pasos inferiores y áreas urbanas con dificultades de drenaje. También pueden producirse desprendimientos en vías de montaña y alteraciones puntuales en la circulación.
Recomendaciones ante el episodio de lluvias y tormentas
La Dirección General de Emergencias pide a la ciudadanía que reduzca los desplazamientos que no sean imprescindibles y que consulte la información meteorológica y las indicaciones oficiales antes de salir. La recomendación es especialmente relevante para quienes tengan previsto circular por carreteras secundarias, zonas rurales o tramos próximos a cauces.
- Evitar circular por carreteras afectadas por acumulaciones de agua, desprendimientos o escasa visibilidad.
- No atravesar barrancos, cauces ni zonas inundadas, aunque el nivel del agua parezca reducido.
- Retirar o asegurar objetos situados en balcones, terrazas y azoteas que puedan caer o desplazarse por el viento.
- Mantenerse alejado de árboles, vallas, andamios, tendidos eléctricos y estructuras inestables.
- En caso de tormenta, buscar refugio en el interior de un edificio y evitar espacios abiertos, playas y zonas elevadas.
- Seguir los avisos de los servicios de emergencia y consultar únicamente canales oficiales.
Precaución especial en desplazamientos y actividades al aire libre
La recomendación de extremar la precaución afecta tanto a los conductores como a las personas que desarrollen actividades al aire libre. Las tormentas pueden aparecer con rapidez y modificar las condiciones de seguridad en senderos, barrancos, áreas recreativas y zonas costeras.
Los conductores deben adaptar la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y utilizar el alumbrado adecuado cuando la lluvia reduzca la visibilidad. En caso de encontrar una carretera anegada, la indicación es detenerse en un lugar seguro y no intentar continuar.
En viviendas y comercios, conviene revisar desagües, canalones y sumideros para evitar obstrucciones. También es aconsejable disponer de linternas y mantener cargados los teléfonos móviles si las condiciones empeoran o se producen incidencias en el suministro eléctrico.
Seguimiento de la evolución meteorológica
Los servicios de emergencia continúan evaluando el desarrollo de la inestabilidad y mantienen coordinados los recursos necesarios para responder a posibles incidencias. La evolución del episodio dependerá de la trayectoria de las bandas de precipitación y de la intensidad que alcancen las tormentas.
La activación del aviso y de la prealerta no implica por sí sola que se produzcan incidentes generalizados, pero sí refleja un escenario que exige prudencia. La población debe mantenerse informada, evitar conductas de riesgo y atender cualquier cambio en las recomendaciones oficiales.
Ante una emergencia, se debe contactar con el 112 y facilitar la ubicación exacta y la naturaleza del incidente. La prioridad, mientras se mantenga la inestabilidad, es prevenir desplazamientos innecesarios y evitar las zonas en las que el agua pueda acumularse o circular con fuerza.



