Publicidad

La Universidad San Jorge inaugura el curso 2026-2027 con la tecnología y el pensamiento crítico como ejes

La Universidad San Jorge ha celebrado este martes el acto oficial de apertura del curso académico 2026-2027 con una reflexión sobre el papel de la educación superior ante los cambios tecnológicos, medioambientales y geopolíticos que están transformando la sociedad.

La ceremonia ha comenzado con la bienvenida de Silvia Carrascal, rectora de la Universidad San Jorge, quien ha situado la responsabilidad de las universidades en el centro de su intervención. Su discurso ha defendido una institución académica capaz de interpretar el presente, anticiparse a los desafíos y preparar a los estudiantes para tomar decisiones en un contexto cada vez más complejo.

Una universidad ante una transformación acelerada

La rectora ha advertido de que la revolución digital avanza a una velocidad sin precedentes. La expansión de la inteligencia artificial, la automatización y las nuevas herramientas tecnológicas está modificando la forma de trabajar, comunicarse y acceder al conocimiento.

En este escenario, la Universidad San Jorge ha reivindicado la necesidad de combinar la innovación tecnológica con una formación sólida. El objetivo no pasa únicamente por incorporar nuevos recursos a las aulas, sino por comprender sus efectos y formar profesionales capaces de utilizarlos de manera responsable.

La tecnología se convierte así en uno de los grandes asuntos del nuevo curso, pero no como un fin en sí mismo. La institución ha puesto el acento en la importancia de que el progreso tecnológico esté acompañado de criterios éticos, capacidad de análisis y una visión centrada en las personas.

El pensamiento crítico, una herramienta esencial

Durante el acto de apertura también se ha destacado el valor del pensamiento crítico como una competencia esencial para afrontar la realidad actual. La abundancia de información, la rapidez con la que circulan los mensajes y la proliferación de contenidos de difícil verificación plantean nuevos retos para la sociedad y para el sistema educativo.

En este contexto, la universidad tiene la responsabilidad de proporcionar conocimientos, pero también de enseñar a contrastar datos, identificar argumentos y elaborar juicios propios. La formación universitaria debe contribuir a que los estudiantes comprendan la realidad con rigor y participen en ella de forma activa y responsable.

La apuesta por el pensamiento crítico refuerza además la dimensión humanista de la educación superior. Frente a una transformación tecnológica cada vez más profunda, la Universidad San Jorge ha defendido que las personas deben seguir ocupando el centro de la actividad académica y de las decisiones que afectan al futuro colectivo.

Desafíos medioambientales y geopolíticos

La intervención de Silvia Carrascal también ha abordado otros retos que condicionan el presente y las próximas décadas. Entre ellos se encuentran los desafíos medioambientales, que exigen respuestas más urgentes y coordinadas ante el impacto del cambio climático y la presión sobre los recursos.

A esta situación se suma una creciente incertidumbre geopolítica, con consecuencias sobre los equilibrios económicos, sociales y culturales. Los cambios en las relaciones internacionales repercuten en la vida cotidiana y obligan a las instituciones educativas a ofrecer una mirada amplia sobre los procesos que marcan la actualidad.

La universidad, en este sentido, no puede permanecer al margen de los grandes debates sociales. Su función incluye investigar, generar conocimiento y ponerlo al servicio de la ciudadanía, pero también contribuir a que los futuros profesionales entiendan las conexiones entre los distintos problemas que afronta el mundo.

Formar a quienes tomarán las decisiones del futuro

El mensaje trasladado durante la apertura del curso ha incidido en la misión de preparar a las generaciones que deberán liderar las decisiones de las próximas décadas. Para ello, la formación debe integrar conocimientos especializados, competencias digitales y una sólida conciencia sobre las consecuencias sociales de cada decisión.

La Universidad San Jorge plantea así el nuevo curso académico como una oportunidad para reforzar una educación conectada con la realidad. Una educación capaz de responder a las demandas del mercado laboral, pero también de impulsar profesionales comprometidos con el bien común.

  • La tecnología se presenta como un motor de cambio que debe utilizarse con responsabilidad.
  • El pensamiento crítico se considera clave para interpretar la información y afrontar la incertidumbre.
  • La investigación y la formación mantienen un papel central ante los retos medioambientales y geopolíticos.
  • La persona se sitúa como referencia de la actividad universitaria y del progreso social.

Con estas líneas de trabajo, la Universidad San Jorge ha dado la bienvenida al curso 2026-2027 reivindicando una universidad preparada para comprender los cambios, investigar sus causas y formar a quienes deberán construir las respuestas del futuro.

Artículo anteriorTeruel Existe planta batalla para salvar la central de Escucha
Artículo siguienteMuere un hombre tras ser rescatado del mar en Las Teresitas