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Más de 200 inmigrantes regresan a Marruecos tras el desalojo de los asentamientos de Benítez

Más de 200 inmigrantes de nacionalidad marroquí han regresado este martes a Marruecos después del desalojo de los asentamientos instalados en la zona de la playa de Benítez, junto a la Planta Desalinizadora de Ceuta. El operativo se ha desarrollado por motivos de seguridad y ha afectado a las personas que permanecían en este espacio.

Los afectados han sido trasladados en varios autobuses hasta el entorno de la frontera del Tarajal. Los vehículos han contado con escolta de la Policía Nacional durante el recorrido, en un dispositivo destinado a garantizar el orden y evitar incidentes durante la salida de la ciudad.

Salida sin filiación previa

El regreso a Marruecos se ha producido sin que estas personas fueran filiadas previamente en Ceuta. La operación se ha ejecutado tras la intervención en la zona de Benítez, donde se habían levantado asentamientos precarios en las inmediaciones de una infraestructura considerada sensible.

El desalojo responde, según la información disponible, a razones vinculadas con la seguridad del entorno. La proximidad de los asentamientos a la Planta Desalinizadora ha llevado a las autoridades a actuar sobre el terreno y a organizar la salida de quienes permanecían allí.

La intervención ha incluido el traslado agrupado de los inmigrantes mediante autobuses. La Policía Nacional ha acompañado el convoy hasta el paso fronterizo, donde se ha materializado el retorno al país vecino.

Un dispositivo concentrado en la playa de Benítez

La playa de Benítez se había convertido en uno de los puntos de concentración de personas que buscaban permanecer en Ceuta o encontrar una oportunidad para cruzar hacia la ciudad. La presencia de tiendas y construcciones improvisadas había generado preocupación por las condiciones de habitabilidad y por la cercanía de los asentamientos a la planta desalinizadora.

Este tipo de instalaciones carece de servicios básicos y expone a sus ocupantes a riesgos relacionados con la higiene, la seguridad y las condiciones meteorológicas. Además, la acumulación de personas en una zona próxima a infraestructuras esenciales complica la vigilancia y la respuesta ante cualquier emergencia.

La actuación de este martes ha permitido despejar el espacio ocupado y concentrar la salida de los inmigrantes en un procedimiento coordinado. El despliegue policial ha sido visible tanto en la zona de Benítez como en el itinerario hacia la frontera del Tarajal.

Regreso coordinado hacia la frontera del Tarajal

Los autobuses han partido de la zona una vez completado el desalojo. El acompañamiento policial ha tenido como objetivo ordenar el traslado y mantener la seguridad durante todo el recorrido, especialmente en los puntos de mayor tránsito.

La llegada al entorno fronterizo se ha producido de manera escalonada. La operación se ha centrado en facilitar el retorno a Marruecos de las personas que se encontraban en los asentamientos, sin que conste una filiación individual previa en territorio ceutí.

La frontera del Tarajal constituye el principal punto terrestre de conexión entre Ceuta y Marruecos. Por este paso se canalizan habitualmente los movimientos de personas y mercancías entre ambos lados de la frontera, lo que obliga a extremar la coordinación cuando se desarrollan dispositivos de estas características.

La seguridad, argumento principal de la intervención

La actuación se ha justificado por motivos de seguridad, tanto para proteger las instalaciones cercanas como para evitar que los asentamientos continuasen creciendo en un espacio sin condiciones adecuadas para la permanencia de personas.

El desalojo también pone de relieve la presión migratoria que soporta Ceuta y la necesidad de mantener una vigilancia constante en sus zonas costeras. La ciudad afronta de forma periódica la llegada de personas procedentes de Marruecos, muchas de las cuales intentan acceder por vía marítima o permanecer ocultas en distintos puntos del litoral.

Por el momento, el dispositivo se ha saldado con el regreso a Marruecos de más de 200 inmigrantes y con el desmantelamiento de los asentamientos situados junto a la Planta Desalinizadora. La evolución de la situación en la playa de Benítez determinará si se refuerza la vigilancia para evitar nuevas ocupaciones.

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