Tecna 2026: Chumillas apuesta por la tecnología cerámica y los procesos en seco
La industria cerámica afronta una etapa marcada por la necesidad de reducir el consumo de agua, energía y materias primas. En este contexto, Chumillas presenta en Tecna 2026 una propuesta centrada en la fabricación cerámica mediante procesos en seco, con tres soluciones orientadas a distintas fases de la producción: Mikros, Enamill y Colorjet 20.
La compañía sitúa estas tecnologías como una vía para avanzar hacia plantas más eficientes, flexibles y adaptadas a las nuevas exigencias ambientales. El objetivo es reducir la dependencia de operaciones húmedas sin renunciar al control sobre la preparación, el acabado y la decoración de las piezas cerámicas.
Qué aportan los procesos en seco a la fabricación cerámica
La fabricación tradicional de baldosas y otros productos cerámicos utiliza agua en diferentes etapas, especialmente durante la preparación de las materias primas y la generación de suspensiones. Ese consumo implica también costes asociados a la gestión, el tratamiento y la recuperación del agua empleada.
Los procesos en seco plantean una alternativa basada en la manipulación y el tratamiento de los materiales sin recurrir, o reduciendo de forma significativa, a fases húmedas. Para los fabricantes, este enfoque puede traducirse en una menor demanda de recursos, una simplificación de determinadas instalaciones y una reducción de los residuos líquidos.
La transición no consiste únicamente en sustituir una máquina por otra. Requiere adaptar la línea productiva, revisar la preparación de las materias primas y garantizar que el producto final mantiene las propiedades exigidas por el mercado. Por eso, las soluciones presentadas en Tecna 2026 tienen relevancia como parte de una estrategia industrial más amplia.
Mikros: preparación de materiales con una visión más eficiente
Dentro de la propuesta de Chumillas, Mikros se integra en la fase de preparación y tratamiento de los materiales cerámicos. Su presencia en la oferta de procesos en seco responde a una de las principales prioridades del sector: conseguir una materia prima homogénea y adecuada para las etapas posteriores sin depender de una preparación basada en agua.
El control de esta fase resulta determinante para mantener la estabilidad de la producción. Una preparación más precisa puede ayudar a reducir variaciones entre lotes, mejorar la repetibilidad y facilitar el ajuste de los parámetros de fabricación. En una planta industrial, estos factores influyen directamente en la calidad, el desperdicio y la productividad.
La tecnología aplicada a la molienda, el tratamiento y la clasificación de los materiales también puede favorecer una gestión más ajustada de las materias primas. Esto permite a los fabricantes trabajar con mayor control sobre las formulaciones y responder con más rapidez a cambios en los formatos, acabados o diseños demandados.
Enamill y el control de los acabados cerámicos
Enamill está orientada al ámbito de los esmaltes y los acabados. En una industria en la que el aspecto superficial tiene un peso cada vez mayor, controlar la aplicación y la uniformidad del material es esencial para ofrecer productos consistentes.
La integración de soluciones para trabajar con esmaltes dentro de un enfoque en seco puede ayudar a reducir operaciones auxiliares y a optimizar el uso de materiales. El reto está en asegurar una distribución uniforme y una respuesta estable durante la cocción, dos aspectos clave para evitar defectos y mantener la apariencia prevista.
Para los fabricantes, el interés de este tipo de tecnología va más allá del ahorro de agua. También se relaciona con la posibilidad de mejorar el control del proceso, reducir mermas y adaptar la producción a series más cortas o a catálogos con una mayor variedad de acabados.
Colorjet 20: más flexibilidad en decoración digital
La tercera solución destacada es Colorjet 20, vinculada a la decoración y a la aplicación de color en el proceso cerámico. La decoración digital se ha convertido en una herramienta estratégica para diferenciar productos, reproducir diseños complejos y responder a tendencias con ciclos de lanzamiento más rápidos.
En combinación con una línea orientada a procesos en seco, una solución de este tipo puede contribuir a una fabricación más flexible. Los fabricantes pueden ajustar diseños y referencias con mayor agilidad, reducir la dependencia de cambios físicos en la línea y producir colecciones más personalizadas.
La gestión del color seguirá siendo uno de los aspectos críticos. La uniformidad entre piezas, la estabilidad de los tonos y la coordinación entre decoración, esmalte y cocción son elementos que determinan el resultado final. Por ello, la tecnología de impresión debe integrarse con el resto de la planta y no funcionar como un sistema aislado.
Qué cambia para los fabricantes
La propuesta de Chumillas en Tecna 2026 refleja un cambio de prioridades en la industria cerámica. Las empresas ya no valoran únicamente la capacidad de producción de una máquina, sino también su impacto sobre el consumo de recursos, la automatización y la capacidad de adaptación.
- Menor consumo de agua: la reducción de operaciones húmedas puede aliviar la demanda de este recurso y simplificar su tratamiento.
- Más control del proceso: la preparación de materias primas, esmaltes y colores se convierte en un factor decisivo para mejorar la estabilidad de la fabricación.
- Reducción de residuos: una gestión más precisa de los materiales puede limitar mermas y productos fuera de especificación.
- Mayor flexibilidad: las soluciones digitales facilitan cambios de diseño, series más cortas y una oferta más personalizada.
- Adaptación ambiental: las plantas pueden avanzar hacia objetivos de eficiencia y reducción de su huella industrial.
Una transformación que exige planificación
Adoptar procesos en seco implica estudiar cada línea de producción y valorar la compatibilidad entre equipos, materias primas y productos finales. También es necesario analizar la inversión inicial, la formación de los operarios y los posibles ajustes en mantenimiento y control de calidad.
La principal ventaja será para aquellas empresas capaces de integrar estas tecnologías dentro de una estrategia global. Mikros, Enamill y Colorjet 20 representan distintas piezas de un mismo objetivo: fabricar cerámica con un uso más eficiente de los recursos, mayor capacidad de personalización y un control más preciso de cada etapa.
Con esta apuesta, Tecna 2026 se presenta como un escaparate de la evolución tecnológica del sector. La fabricación cerámica del futuro estará condicionada por la eficiencia energética e hídrica, pero también por la rapidez para crear nuevos diseños y responder a un mercado cada vez más exigente.