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Incautados más de 1.000 kilos de hachís en una furgoneta en Marbella

La Guardia Civil ha intervenido más de 1.000 kilos de hachís en una furgoneta en Marbella, después de detectar una operación de transbordo de droga en el mar. Los agentes observaron cómo una narcolancha trasladaba la carga a una embarcación recreativa a unas 13 millas de la costa y aguardaron el momento adecuado para actuar en tierra.

La actuación permitió seguir el recorrido de la droga desde el litoral hasta su llegada a la zona de Marbella. La vigilancia se mantuvo durante el operativo para evitar una intervención prematura que pudiera frustrar la aprehensión de la sustancia estupefaciente.

Seguimiento desde el mar hasta Marbella

La investigación comenzó cuando los agentes detectaron movimientos compatibles con una operación de narcotráfico frente a la costa malagueña. En concreto, una embarcación vinculada al transporte de droga, conocida habitualmente como narcolancha, realizó un transbordo con una embarcación recreativa.

El intercambio se produjo a aproximadamente 13 millas de la costa, una distancia que permitió a los responsables intentar alejar la mercancía de la vigilancia habitual en el litoral. Tras recibir la carga, la embarcación recreativa continuó su navegación hacia tierra.

Los investigadores optaron por realizar un seguimiento discreto de los movimientos posteriores. El objetivo era identificar el punto de llegada y localizar el vehículo que previsiblemente se encargaría de trasladar el hachís por carretera.

La droga estaba en una furgoneta

La operación culminó con la localización de una furgoneta en Marbella que transportaba más de una tonelada de hachís. La Guardia Civil procedió a la incautación de la sustancia, evitando que la carga pudiera continuar su recorrido hacia otros puntos de distribución.

La cantidad intervenida confirma la dimensión de la operación y el papel de la costa malagueña como posible vía de entrada para cargamentos de droga procedentes del norte de África. El hachís suele introducirse mediante embarcaciones rápidas y, posteriormente, se traslada en vehículos terrestres hacia almacenes o puntos de reparto.

Una estrategia basada en la vigilancia

El dispositivo se apoyó en la coordinación entre la vigilancia marítima y las actuaciones desarrolladas en tierra. En lugar de intervenir durante el transbordo, los agentes esperaron a que la mercancía llegara a tierra firme y estuviera localizada en el vehículo utilizado para su transporte.

Esta estrategia permitió asegurar la carga y disponer de más información sobre el itinerario seguido por la droga. La detección de la embarcación recreativa resultó clave para reconstruir el trayecto y establecer el vínculo entre la operación en el mar y la furgoneta localizada posteriormente en Marbella.

  • Droga incautada: más de 1.000 kilos de hachís.
  • Lugar de intervención: Marbella.
  • Operación marítima detectada: transbordo entre una narcolancha y una embarcación recreativa.
  • Distancia aproximada de la costa: 13 millas.
  • Vehículo utilizado para el traslado: una furgoneta.

El litoral malagueño, bajo vigilancia

La intervención se enmarca en la vigilancia de las rutas marítimas utilizadas para introducir hachís en España. Las organizaciones dedicadas al narcotráfico recurren con frecuencia a embarcaciones rápidas para aproximar la droga a la costa y emplean vehículos terrestres para completar el traslado.

El uso de embarcaciones recreativas en este tipo de maniobras puede dificultar la detección de los movimientos ilícitos, al tratarse de barcos que, en apariencia, desarrollan una actividad habitual. Por este motivo, los dispositivos policiales analizan tanto la navegación como los encuentros entre embarcaciones y sus desplazamientos posteriores.

La investigación permanece abierta para determinar todas las circunstancias de la operación y esclarecer la posible participación de otras personas. La Guardia Civil continúa trabajando para identificar la estructura encargada de la recogida y el transporte del cargamento intervenido.

Con esta actuación, los agentes han impedido que más de una tonelada de hachís llegue a los circuitos de distribución y han puesto de manifiesto la importancia de la vigilancia conjunta del mar y la costa en la lucha contra el narcotráfico en Málaga.

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