El CNI alertó a España y Marruecos de una entrada masiva en Ceuta durante el Día del Trono
Los documentos desclasificados por el Consejo de Ministros sobre la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta los días 30 y 31 de julio revelan que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) comunicó sus advertencias tanto a las autoridades españolas como a los servicios de inteligencia marroquíes.
La información trasladada el 29 de julio anticipaba un escenario concreto: una llegada numerosa de personas a la ciudad autónoma desde Marruecos, mediante el acceso a nado y a través de la valla fronteriza. La alerta estaba relacionada con la celebración del Día del Trono, una fecha de especial relevancia en el calendario marroquí.
La advertencia llegó a varios organismos españoles
Según la documentación, el CNI puso los datos a disposición de la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Delegación del Gobierno en Ceuta. De esta forma, los principales cuerpos de seguridad y la representación del Ejecutivo en la ciudad conocían con antelación la posibilidad de una entrada masiva.
El aviso describía el riesgo de manera directa y señalaba tanto el momento como las vías de acceso previsibles. La previsión no se limitaba a un movimiento puntual en la frontera, sino que apuntaba a una operación de gran magnitud, con participantes dispuestos a entrar en Ceuta por el mar o superando el perímetro fronterizo.
La difusión de esta información permite reconstruir parte de la cadena de avisos previa a los acontecimientos. También sitúa al CNI como el organismo que centralizó y trasladó la alerta a las autoridades con competencias operativas sobre la seguridad fronteriza y el control de la ciudad autónoma.
También fueron informados los servicios secretos marroquíes
Una de las principales novedades que se desprenden de los documentos es que la información no se quedó en el ámbito español. El CNI comunicó igualmente la advertencia a los servicios de inteligencia de Marruecos.
En concreto, el aviso llegó a la DGST, la Dirección General de Vigilancia del Territorio, responsable de la inteligencia interior marroquí, y a la DGED, la Dirección General de Estudios y Documentación, encargada de la inteligencia exterior del país.
Ambos organismos dispusieron, por tanto, de la misma previsión que manejaban las autoridades españolas el 29 de julio. El contenido alertaba de que, con motivo del Día del Trono, podía producirse una entrada masiva en Ceuta a nado y por la valla.
Una previsión concreta antes de la crisis fronteriza
La relevancia de la documentación radica en el grado de precisión de la advertencia. No se trataba únicamente de una evaluación general sobre la posibilidad de tensión en la frontera, sino de una previsión que identificaba el momento asociado al riesgo, la dimensión potencial del movimiento y los principales itinerarios de entrada.
La alerta se produjo dos días antes de los acontecimientos registrados en Ceuta. Esa proximidad temporal refuerza el valor de los documentos para analizar cómo se gestionó la información disponible y qué organismos fueron avisados antes de que se produjera la llegada masiva.
La documentación también muestra que la cooperación entre los servicios de inteligencia españoles y marroquíes incluía el intercambio de información sensible sobre posibles movimientos en la frontera. La comunicación a la DGST y a la DGED indica que Rabat conocía la previsión manejada por Madrid antes de que se materializara el episodio.
El alcance político y operativo de los documentos
La desclasificación abre nuevas preguntas sobre la respuesta posterior de las autoridades y sobre el uso que se hizo de la información recibida. Conocer con antelación un riesgo de estas características permitía activar medidas de vigilancia, reforzar los dispositivos fronterizos y preparar una respuesta coordinada entre los distintos cuerpos de seguridad.
Los documentos acreditan la existencia de los avisos y la identidad de sus destinatarios, pero por sí solos no detallan todas las decisiones operativas adoptadas después. Tampoco permiten determinar, únicamente a partir de estas comunicaciones, si las medidas aplicadas fueron suficientes para evitar o contener la entrada masiva.
El episodio vuelve a poner el foco sobre la gestión de la frontera de Ceuta, la coordinación entre los servicios de información y la relación con Marruecos. La existencia de una alerta previa, distribuida entre organismos españoles y marroquíes, será un elemento central para evaluar las responsabilidades y la actuación de cada administración.
Una alerta compartida el 29 de julio
- El CNI advirtió de una posible entrada masiva en Ceuta.
- La previsión contemplaba accesos a nado y por la valla fronteriza.
- La alerta estaba vinculada a la celebración del Día del Trono.
- La información fue trasladada a la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Delegación del Gobierno.
- También recibieron el aviso la DGST y la DGED, los servicios de inteligencia interior y exterior de Marruecos.
Los documentos desclasificados sitúan así el 29 de julio como una fecha clave para entender la crisis posterior. Ese día, los principales actores de seguridad de ambos países ya disponían de una advertencia clara sobre la posibilidad de una entrada masiva en Ceuta.


