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Zapatero atribuye a un regalo del rey de Arabia Saudí las joyas halladas en su despacho

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha ofrecido finalmente al juez una explicación concreta sobre el origen de las joyas valoradas en 1,3 millones de euros que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) localizó en la caja fuerte de su despacho de la calle Ferraz.

En un escrito remitido al instructor, Zapatero sostiene que una parte de las piezas fue un regalo recibido durante su etapa al frente del Ejecutivo. En concreto, atribuye su procedencia al entonces rey de Arabia Saudí, Abdala bin Abdelaziz, fallecido en 2015.

El expresidente reclama al juez José Luis Calama que solicite información a las autoridades saudíes para tratar de confirmar esta versión. Su petición pretende que la investigación incorpore documentación o testimonios que permitan verificar si las joyas fueron entregadas como obsequio institucional o personal hace aproximadamente 19 años.

Una explicación por escrito ante el instructor

La declaración de Zapatero llega después de que la Policía encontrara las piezas en una caja fuerte ubicada en su despacho de la calle Ferraz. El hallazgo puso el foco en el origen, la titularidad y la valoración del conjunto, cifrado en 1,3 millones de euros.

Hasta ahora, el expresidente no había concretado ante el juez una explicación sobre la procedencia de las joyas. En su escrito, según ha trascendido, defiende que al menos una parte de ellas fue entregada por el monarca saudí durante los años en los que ocupaba la Presidencia del Gobierno.

La versión planteada no se limita a identificar al supuesto donante. Zapatero pide que la investigación se dirija también hacia Arabia Saudí, con el objetivo de obtener elementos externos que puedan respaldar la existencia del regalo y precisar las circunstancias en las que se produjo.

El origen de las piezas, en el centro de la investigación

La principal cuestión que debe aclararse es si las joyas fueron efectivamente recibidas como un obsequio y cuál era su naturaleza. La investigación tendrá que determinar, entre otros aspectos, si se trató de un regalo personal, de una atención vinculada a la actividad institucional o de una entrega realizada en el marco de las relaciones entre ambos países.

También deberá establecerse cuándo se produjo la entrega, qué piezas concretas estarían incluidas y quién ostenta actualmente su propiedad. La valoración de 1,3 millones de euros añade relevancia a estas cuestiones, especialmente por la necesidad de conocer el valor individual y la procedencia de cada objeto.

La solicitud dirigida a las autoridades saudíes abre una posible vía de comprobación internacional. Para que resulte útil a la causa, la información tendría que permitir relacionar las joyas con una visita, una reunión oficial o cualquier otro acto celebrado durante el mandato de Zapatero.

Una investigación pendiente de acreditar la versión

La explicación del expresidente constituye, por ahora, una alegación que deberá ser contrastada dentro del procedimiento. La localización de las piezas y su elevada tasación no prueban por sí mismas la existencia de una irregularidad, pero obligan a precisar su origen y las circunstancias de su custodia.

El juez José Luis Calama deberá valorar si acepta las diligencias solicitadas y si considera necesario recabar información de las autoridades saudíes. También podrá pedir documentación adicional, informes periciales o cualquier otro elemento que permita comprobar la trazabilidad de las joyas.

La investigación se centra así en reconstruir la historia de unas piezas que permanecían guardadas en un despacho situado en la calle Ferraz. La respuesta ofrecida ahora por Zapatero sitúa el supuesto regalo del rey Abdala bin Abdelaziz como la explicación principal sobre su procedencia, aunque todavía queda por determinar si existen pruebas documentales que la respalden.

El valor económico eleva la relevancia del caso

La cifra atribuida al conjunto, 1,3 millones de euros, convierte la tasación en otro de los elementos esenciales de las pesquisas. Además de verificar el origen, será necesario confirmar la autenticidad, la composición y el valor real de las joyas encontradas.

Mientras el instructor decide los próximos pasos, la versión del expresidente queda pendiente de verificación. La eventual respuesta de Arabia Saudí podría aportar nuevos datos sobre el supuesto obsequio y ayudar a determinar si las piezas encajan con algún regalo realizado durante la etapa de Zapatero en La Moncloa.

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