La lucha contra la crisis sanitaria requiere no solo de una actitud responsable por parte de la población, sino también del cuidado especializado por parte de los profesionales sanitarios encargados de tratar a los pacientes infectados con el virus que está acechando al mundo. Por suerte, se disponen de herramientas y procedimientos especialmente diseñados para garantizar la correcta higienización y reducir, así, las posibilidades de contagio.

En este artículo procederemos a explicarte algunas de las medidas y herramientas de protección a las que recurren los profesionales sanitarios para asegurar la prevención y evitar contraer enfermedades infecciosas.

El uso de productos desechables de protección

Uno de los mayores aliados de los profesionales sanitarios a la hora de tratar con pacientes infectados con agentes contagiosos son los Equipos de Protección Individual, conocidos también como EPIs. Los EPIs desechables se usan una o muy pocas veces para proteger al usuario de contagios, suciedad, partículas ambientales…etc., evitando así los contagios por usos continuos del mismo. Sin embargo, tal y como estipula la Organización Mundialde la Salud, la efectividad de estos productos desechables, en gran parte, de la existencia de suministros adecuados y constantes, así como de la correcta capacitación del personal.

A la hora de comprar este material sanitario desechable, debe recurrirse a plataformas especializadas tales como la de productosdehigiene.es, portal web de referencia que distribuye estos productos desechables tanto a profesionales como empresas y particualres.

Dentro de esta categoría de equipo para sanitarios encontramos:

  • Trajes: las batas empleadas por los profesionales de salud juegan un papel fundamental en la protección contra la transmisión de enfermedades. Para casos como los del coronavirus, se requiere del uso de batas de aislamiento limpias para entrar y salir de la habitación del paciente o del área de cuidado.
  • Guantes: empleados para entrar y salir de la habitación de los pacientes o de las áreas de cuidado.
  • Protección respiratoria: también se utilizan para entrar y salir de la habitación del paciente o del área de cuidado. Tras usarse, deberán ser retirados y desechados.
  • Protección para ojos: ya sean gafas protectoras especiales o un protector facial que cubra tanto la frente como los lados de la cara, estos son de uso obligatorio para todo el personal de salud.

La importancia de lavarse las manos

Las infecciones asociadas con la atención sanitaria se trata de uno de los problemas más recurrentes, tanto en la atención hospitalaria como dentro de la atención primaria. Es precisamente por ello que una de las prácticas más realizadas para evitarlas se basa en la higienización de las manos.

Lavarse las manos con frecuencia es una práctica que deben llevar a cabo con bastante frecuencia los profesionales sanitarios que buscan evitar los riesgos de contagio de cualquier tipo de enfermedad. La Organización Mundial de la Salud estipula que el personal médico deberá limpiarse las manos tras hacer alguna de las siguientes cinco acciones:

  • Antes de tocar a un paciente
  • Antes de realizar cualquier tipo de procedimiento que requiera limpieza o condiciones asépticas
  • Tras estar en exposición a fluidos corporales
  • Tras tocar a un paciente
  • Tras tocar el entorno de un paciente

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades también recomiendan higienizar las manos tras mantener contacto con material infeccioso y antes de utilizar un Equipo de Protección Personal, con guantes incluidos. Para la limpieza de las manos se puede emplear un desinfectante a base de alcohol, o bien utilizar agua con jabón durante 20 segundos (este método es el más recomendado para aquellos que tengan las manos visiblemente sucias).

Sobre la higienización de las instalaciones de los sanitarios

Otro de los aspectos a considerar para asegurar la protección de los sanitarios frente a los contagios es la higienización de los entornos que frecuentan. Tal y como advierte la Organización Mundial de la Salud: «es importante asegurar que los procedimientos de limpieza y desinfección ambiental se sigan de manera consistente y correcta».

La higiene ambiental ha sido una de las medidas más recomendadas para mitigar, entre otras cosas, el riesgo de infección por COVID-19 dentro de las instalaciones de los profesionales sanitarios. Tanto el sector público como el privado dedican gran parte de sus esfuerzos a proteger a la ciudadanía y a sus trabajadores a través del mantenimiento de un ambiente limpio, algo que cobra especial importancia en el contexto de crisis sanitaria que estamos viviendo.

Para llevar a cabo esta higienización del ambiente, resulta vital llevar a cabo la limpieza con agua y detergente, así como la aplicación de agentes desinfectantes de nivel hospitalario (entre ellos el hipoclorito de sodio). Además, con la finalidad de evitar casos de propagación, los equipos, lavandería,utensilios de alimentos y desechos médicos deberán ser gestionados bajo los procedimientos de desinfección pertinentes.

Dado el estrecho contacto que mantienen los profesionales de sanidad con los pacientes afectados por enfermedades infecciosas, resulta fundamental que éstos cuenten con las herramientas y protocolos adecuados que garanticen su seguridad laboral.