Ojos en alerta este verano: riesgos ocultos del sol y la playa
Durante los meses de verano, muchas personas disfrutan de las playas y el sol, sin embargo, esta época también trae consigo un aumento en las enfermedades oculares derivadas de la exposición solar y otros factores ambientales propios de la temporada. En especial, las zonas costeras del país registran un notable incremento en consultas oftalmológicas debido a estas afecciones.
¿Por qué el verano afecta la salud ocular?
La radiación ultravioleta (UV) del sol es el principal agresor en esta época. Exponerse prolongadamente a estas radiaciones sin una adecuada protección puede generar daños en los ojos a corto y largo plazo. Además, el contacto con el agua de mar, arena, polvo y el viento puede irritar y agravar problemas oculares preexistentes o provocar nuevas enfermedades.
De qué manera la radiación solar impacta en nuestros ojos
- Lesiones en las capas superficiales del ojo, como la conjuntiva y la córnea.
- Inflamación y enrojecimiento ocular, comúnmente conocida como conjuntivitis.
- Fotokeratitis, una quemadura similar a la solar pero en la córnea, que causa dolor intenso y sensación de arenilla.
- Enfermedades crónicas como cataratas o degeneración macular asociadas con la exposición acumulada a la radiación UV.
Enfermedades oculares más comunes en verano
Conjuntivitis por irritantes y alérgenos
El sol, el viento y los agentes como la arena y el agua salada pueden causar conjuntivitis irritativa o alérgica. Los síntomas incluyen picor, enrojecimiento, lagrimeo y sensación de cuerpo extraño.
Fotokeratitis o “ceguera de la nieve”
Esta condición aparece tras una exposición intensa y prolongada a la radiación UV y provoca síntomas molestos como ardor, dolor, visión borrosa y sensación de arenilla en los ojos. Aunque suele ser reversible en pocos días, puede ser muy incómoda y requerir atención médica.
Queratitis por contaminación o infecciones
El contacto con agua contaminada o la arena puede favorecer el desarrollo de queratitis, inflamación de la córnea que puede llegar a ser grave si no se trata de forma adecuada y rápida.
¿Quiénes están más en riesgo?
- Personas que permanecen largas horas bajo el sol sin protección ocular adecuada.
- Niños y adultos mayores, por tener ojos más sensibles o factores asociados a la edad.
- Individuos con antecedentes de enfermedades oculares o tratamientos previos.
- Personas que practican actividades acuáticas o trabajan en ambientes de alta exposición solar.
Medidas prácticas para proteger la salud ocular en verano
Uso adecuado de lentes de sol
Es fundamental usar lentes de sol que bloqueen el 100% de los rayos UV, preferiblemente con certificaciones respaldadas. Los lentes deben cubrir bien los ojos, evitando que la radiación pase por los costados.
Evitar la exposición directa en las horas pico
Entre las 10 a.m. y las 4 p.m. la radiación UV es más intensa. Durante este tiempo, lo ideal es limitar la exposición directa y usar sombreros o gorras para generar sombra en el rostro y los ojos.
Protegerse durante actividades acuáticas
Al nadar o practicar deporte en la playa, se recomienda el uso de gafas especializadas para proteger los ojos del agua salada, arena y otros agentes irritantes.
Higiene ocular constante
Después de estar en la playa o al aire libre, limpiar suavemente los ojos con agua potable puede ayudar a eliminar irritantes. Evitar frotarse los ojos para prevenir infecciones.
La atención temprana, clave para evitar complicaciones
Si los síntomas oculares persisten, como enrojecimiento intenso, dolor, visión borrosa o secreción, es vital acudir al especialista. El diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado pueden evitar complicaciones y preservar la salud visual.
Conclusión: ojos saludables para disfrutar el verano
El verano es sinónimo de alegría y relajación, pero no debemos olvidar que la salud de nuestros ojos está en juego. Adoptar medidas sencillas de protección, mantener buenos hábitos y estar atentos a cualquier signo de alerta nos permitirá gozar del sol y la playa sin poner en riesgo nuestra visión.
Proteger nuestros ojos es un acto de cuidado personal que nos invita a ser responsables y conscientes, para disfrutar plenamente de cada verano con una mirada clara y saludable.


