Yibing Wu, el rival de Alcaraz en el US Open que empezó a jugar al tenis para perder peso
Durante décadas, el tenis masculino chino apenas tuvo presencia en el circuito ATP. Mientras el país destacaba en disciplinas olímpicas como el bádminton, el tenis de mesa o la gimnasia, sus representantes encontraban muchas dificultades para abrirse camino entre los mejores. Yibing Wu cambió esa percepción y se convirtió en uno de los nombres más importantes de la historia del tenis chino.
Este viernes, Wu se mide a Carlos Alcaraz en el US Open. El partido enfrenta a dos jugadores con trayectorias muy diferentes: el español llega como una de las grandes estrellas del circuito y el chino afronta el desafío de consolidar una carrera marcada por los avances, las lesiones y la presión de representar a todo un país.
Una raqueta para cambiar de vida
La relación de Yibing Wu con el tenis no comenzó con la ambición de ganar un Grand Slam. En sus primeros años, la raqueta fue sobre todo una herramienta para mejorar su estado físico. El jugador de Hangzhou empezó a practicar este deporte con el objetivo de perder peso y adquirir hábitos más saludables.
Aquella decisión terminó transformando su vida. Lo que comenzó como una actividad extraescolar se convirtió poco a poco en una vocación. Wu destacó por su coordinación, su velocidad de manos y una capacidad técnica poco habitual para un jugador de su edad. Con el tiempo, el tenis dejó de ser un método para ponerse en forma y pasó a convertirse en su profesión.
Su progresión fue especialmente visible en la etapa júnior. En 2017 conquistó el título individual júnior del US Open, un triunfo que le situó en el radar internacional y confirmó que China podía producir jugadores capaces de competir al máximo nivel.
El pionero del tenis masculino chino
Wu tuvo que esperar varios años para trasladar sus éxitos de la categoría júnior al circuito profesional. El salto no fue sencillo. Las lesiones y los problemas físicos interrumpieron su crecimiento, pero el jugador mantuvo la determinación hasta lograr varios hitos inéditos para el tenis masculino de su país.
- Fue el primer tenista chino en ganar un partido del cuadro principal masculino del US Open en la era abierta.
- Se convirtió en el primer jugador de China en conquistar un título individual ATP.
- Alcanzó el mejor puesto de su carrera en el ranking mundial en 2023.
Su victoria en el torneo de Dallas en 2023 representó un momento histórico. Wu superó a rivales de primer nivel y levantó el trofeo después de una semana de gran tenis. Aquel triunfo no solo le permitió entrar en los libros de historia, sino que también aumentó la atención sobre un deporte que busca crecer en China.
El éxito tuvo además un valor simbólico. Wu pasó a ser una referencia para las nuevas generaciones de jugadores chinos, en un país con una enorme población y una creciente afición por el tenis. Su recorrido demostró que el circuito masculino podía dejar de ser una asignatura pendiente.
Un estilo basado en la variedad
Sobre la pista, Yibing Wu es un jugador difícil de encasillar. Cuenta con golpes planos y potentes, especialmente desde el fondo, pero también sabe cambiar el ritmo con dejadas, subidas a la red y variaciones de altura. Su talento le permite competir en intercambios rápidos, aunque su rendimiento depende en buena medida de mantener la regularidad física.
Frente a Alcaraz tendrá que hacer frente a uno de los jugadores más completos del circuito. El español destaca por su velocidad, su capacidad para defender y su facilidad para convertir cualquier intercambio en una situación ofensiva. Para Wu, el reto pasa por mantener la iniciativa, proteger su segundo servicio y evitar que el partido se convierta en una sucesión de carreras de fondo.
El tenis y los videojuegos, dos pasiones
Lejos de la pista, Wu también ha mostrado su afición por los videojuegos. El ocio digital forma parte de su rutina cuando dispone de tiempo libre y le permite desconectar de la exigencia del calendario profesional. En su caso, la imagen del deportista concentrado exclusivamente en los entrenamientos convive con la de un joven muy ligado a la cultura tecnológica.
Ese perfil ayuda a entender la personalidad de un jugador que no siempre encaja en los estereotipos del tenis tradicional. Wu combina la disciplina necesaria para competir al más alto nivel con intereses habituales entre los aficionados de su generación. El deporte y los videojuegos representan dos espacios distintos, pero ambos forman parte de su día a día.
Un desafío de máxima exigencia en Nueva York
El duelo contra Alcaraz llega en uno de los escenarios más exigentes del calendario. El US Open obliga a resistir el calor, el ruido y la presión de un público que convierte cada partido en un espectáculo. Para Wu, además, supone una nueva oportunidad de demostrar que su presencia entre los mejores no es fruto de una sola semana de inspiración.
Independientemente del resultado, el chino ya ha dejado una huella profunda en el tenis de su país. Su historia empezó con el propósito de perder peso y terminó llevándole a ganar un título ATP y a enfrentarse a las grandes figuras del circuito. Ahora, ante Alcaraz, busca escribir otro capítulo en una carrera que abrió un camino hasta entonces inexplorado.



