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Cómo prevenir el dengue y otras enfermedades transmitidas por mosquitos

La detección de focos del mosquito Aedes aegypti en el radio urbano de Antofagasta ha reforzado la vigilancia sanitaria en el norte de Chile. Este insecto puede transmitir enfermedades como el dengue, el virus Zika, el chikungunya y la fiebre amarilla, por lo que la prevención resulta esencial tanto en los hogares como en los espacios comunitarios.

La presencia del mosquito no significa necesariamente que exista transmisión activa de estas enfermedades. Sin embargo, sí constituye una señal de alerta: cuando encuentra agua acumulada y temperaturas favorables, puede reproducirse con rapidez y aumentar el riesgo de contagio si pica a una persona infectada.

Eliminar los criaderos es la medida más eficaz

El Aedes aegypti suele reproducirse en pequeños recipientes con agua estancada, incluso en cantidades muy reducidas. Puede encontrarse en cubos, platos de macetas, neumáticos, bidones, canalones, bebederos de animales o cualquier objeto capaz de acumular agua durante varios días.

Para reducir su presencia, conviene revisar periódicamente el interior y el exterior de la vivienda y aplicar medidas sencillas:

  • Vaciar, limpiar y dar la vuelta a recipientes que puedan acumular agua.
  • Mantener tapados los depósitos, bidones y aljibes.
  • Cambiar con frecuencia el agua de los bebederos de animales y lavar sus recipientes.
  • Limpiar canalones, desagües y patios para evitar encharcamientos.
  • Eliminar neumáticos, botellas, latas y otros objetos abandonados al aire libre.
  • Renovar el agua de los floreros o sustituirla por arena húmeda.

No basta con retirar el agua visible. También es importante cepillar las paredes de los recipientes, ya que los huevos del mosquito pueden quedar adheridos y resistir durante un tiempo en superficies secas. La limpieza frecuente ayuda a interrumpir el ciclo de reproducción.

Protegerse de las picaduras durante todo el día

A diferencia de otros mosquitos que suelen picar principalmente por la noche, el Aedes aegypti puede estar activo durante el día, especialmente a primera hora de la mañana y al final de la tarde. Por eso, las medidas de protección deben mantenerse durante toda la jornada.

  • Utilizar repelentes autorizados y seguir las indicaciones del envase.
  • Vestir ropa holgada que cubra brazos y piernas, sobre todo en zonas con mosquitos.
  • Instalar mosquiteras en ventanas y puertas y reparar cualquier rotura.
  • Usar aire acondicionado cuando sea posible, ya que dificulta la actividad del insecto.
  • Emplear mosquiteras sobre las cunas y camas, especialmente en bebés y personas enfermas.

En niños pequeños, embarazadas y personas con piel sensible, es recomendable consultar previamente cómo aplicar los repelentes. Estos productos no deben utilizarse sobre heridas, mucosas ni cerca de los ojos, y tampoco conviene aplicarlos en las manos de los menores para evitar que se los lleven a la boca.

Qué síntomas pueden causar estas infecciones

El dengue suele comenzar con fiebre alta, dolor de cabeza intenso, molestias detrás de los ojos, dolor muscular y articular, cansancio, náuseas o erupciones en la piel. En algunos casos, la enfermedad puede evolucionar hacia formas graves con sangrado, dolor abdominal intenso, vómitos persistentes o dificultad para respirar.

El Zika puede producir fiebre leve, sarpullido, conjuntivitis, dolor articular y malestar general. En muchas personas pasa de forma moderada o incluso sin síntomas, pero adquiere especial importancia durante el embarazo por el riesgo de complicaciones para el feto. El chikungunya, por su parte, suele provocar fiebre y dolor articular intenso, que en ocasiones puede prolongarse durante semanas o meses.

Cuándo acudir a un centro sanitario

Ante la aparición de fiebre después de una picadura o de un viaje a una zona donde circulen estas enfermedades, es aconsejable contactar con un profesional sanitario. La valoración médica es especialmente importante en bebés, personas mayores, embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas.

Se debe buscar atención urgente si aparecen dolor abdominal intenso, vómitos repetidos, sangrado de encías o nariz, sangre en las heces o el vómito, somnolencia, irritabilidad, confusión, dificultad respiratoria o un empeoramiento repentino tras varios días de fiebre.

Mientras se recibe atención, es importante beber líquidos y evitar la automedicación. Si existe sospecha de dengue, no se deben tomar aspirina ni antiinflamatorios como el ibuprofeno sin indicación médica, porque pueden aumentar el riesgo de sangrado. Para controlar la fiebre, el personal sanitario puede recomendar el tratamiento más adecuado.

La prevención requiere colaboración

La lucha contra las enfermedades transmitidas por mosquitos no depende únicamente de las autoridades. La eliminación de criaderos en viviendas, centros educativos, lugares de trabajo y espacios públicos reduce las posibilidades de que el insecto se reproduzca.

También es importante comunicar a los servicios de salud la presencia de mosquitos inusuales, picaduras masivas o posibles focos de agua estancada. La detección temprana permite actuar antes de que aumente la población del vector y ayuda a prevenir la transmisión del dengue, el Zika y otras infecciones.

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