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La SSC alerta de los falsos hacks de videojuegos que ponen en riesgo a menores

La Policía Cibernética de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) ha advertido sobre el aumento de las estafas relacionadas con supuestos hacks, trucos y herramientas gratuitas para videojuegos. Niñas, niños y adolescentes son los principales objetivos de estas campañas, que pueden terminar en el robo de cuentas, la instalación de malware o la pérdida de dinero.

El reclamo suele ser sencillo: conseguir monedas virtuales, skins, personajes, armas, vidas o ventajas dentro de un juego sin pagar. Para lograrlo, los ciberdelincuentes publican enlaces y vídeos que prometen desbloquear contenido exclusivo mediante programas modificados, generadores de códigos o aplicaciones aparentemente gratuitas.

El riesgo va más allá de hacer trampas en una partida

Muchos de estos falsos hacks conducen a páginas que imitan el aspecto de plataformas oficiales. En ellas se solicita introducir el nombre de usuario, la contraseña, el correo electrónico o incluso códigos de verificación. Con esos datos, los atacantes pueden hacerse con el control de la cuenta y utilizarla para acceder a otra información personal.

En algunos casos, la descarga incluye archivos maliciosos capaces de infectar el dispositivo. El programa puede registrar las pulsaciones del teclado, mostrar publicidad de forma constante, espiar la actividad del usuario o facilitar el acceso a otros servicios vinculados al teléfono, la tableta u ordenador.

La Policía Cibernética también alerta de las posibles pérdidas económicas. Algunas páginas exigen pequeños pagos para activar el supuesto hack o piden datos bancarios con la excusa de verificar la identidad. Aunque la cantidad inicial sea reducida, la información puede acabar utilizándose para realizar cargos no autorizados.

Cómo funcionan estas estafas

Los fraudes suelen difundirse a través de vídeos, publicaciones y mensajes en redes sociales, plataformas de vídeo, foros y chats de jugadores. Las campañas emplean expresiones como hack 100 % funcional, monedas ilimitadas o método secreto para generar urgencia y animar a descargar el archivo sin comprobar su procedencia.

Otra táctica habitual consiste en pedir al jugador que complete una encuesta, comparta el enlace con sus contactos o instale varias aplicaciones antes de recibir la recompensa prometida. El proceso nunca termina o redirige continuamente a nuevas páginas, mientras los responsables recopilan datos y aumentan el alcance de la estafa.

Los menores pueden ser especialmente vulnerables porque conocen bien el lenguaje de los videojuegos, pero no siempre identifican los riesgos asociados a una descarga o a la entrega de credenciales. Además, la presión por obtener un objeto exclusivo o seguir el ritmo de sus amistades puede llevarles a actuar sin consultar a una persona adulta.

Recomendaciones para jugar con seguridad

La SSC recomienda evitar cualquier hack, generador o programa que prometa ventajas fuera de los canales oficiales del videojuego. Las plataformas legítimas no solicitan las contraseñas mediante enlaces compartidos en redes sociales ni requieren instalar aplicaciones de origen desconocido para entregar recompensas.

  • Descargar juegos, actualizaciones y complementos únicamente desde tiendas y páginas oficiales.
  • No introducir contraseñas, códigos de autenticación o datos bancarios en enlaces recibidos por mensajes.
  • Comprobar la dirección de la página antes de iniciar sesión y desconfiar de errores ortográficos o dominios extraños.
  • Utilizar contraseñas diferentes y activar la verificación en dos pasos cuando el servicio lo permita.
  • Mantener actualizados el sistema operativo, el navegador y el antivirus del dispositivo.
  • No compartir con desconocidos información personal, fotografías, ubicación o datos sobre la familia.

La supervisión familiar resulta clave

La prevención no pasa por prohibir los videojuegos, sino por establecer unas normas claras de seguridad digital. Es aconsejable hablar con los menores sobre las promesas demasiado buenas para ser verdad y explicarles que ningún premio virtual justifica poner en riesgo una cuenta o un dispositivo.

También conviene revisar los permisos de las aplicaciones, limitar las compras integradas y activar los controles parentales disponibles en cada consola, juego o tienda digital. La supervisión debe adaptarse a la edad, pero siempre desde la confianza y la comunicación para que el menor pueda pedir ayuda si algo le parece sospechoso.

Qué hacer si se ha descargado un falso hack

Si se ha instalado un archivo dudoso o se han introducido datos en una página sospechosa, la recomendación es actuar con rapidez. Primero hay que desconectar el dispositivo de Internet, eliminar la aplicación o archivo malicioso y realizar un análisis de seguridad. Después, se deben cambiar las contraseñas desde otro dispositivo confiable y cerrar las sesiones abiertas.

Si se han facilitado datos bancarios, es necesario contactar cuanto antes con la entidad financiera y revisar los movimientos de la cuenta. También conviene guardar capturas, enlaces y mensajes relacionados con el fraude para facilitar la denuncia ante las autoridades competentes.

La alerta de la Policía Cibernética recuerda que los videojuegos deben disfrutarse en entornos seguros. Ante cualquier promesa de ventajas ilimitadas, la mejor defensa es detenerse, comprobar la información y no entregar datos ni instalar programas cuya procedencia no esté verificada.

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