El 112 Canarias aborda la evolución de la gestión integral de las emergencias
El director del 112 Canarias, Moisés Sánchez, y la jefa del Servicio de Protección Civil y Atención en Emergencias, Montserrat Román, participaron en un encuentro científico centrado en la evolución de la gestión integral de las emergencias en las islas.
La sesión permitió analizar cómo han cambiado los sistemas de respuesta ante catástrofes y cuál debe ser el papel de las administraciones públicas, los servicios de emergencia y la ciudadanía ante situaciones de riesgo. El debate puso el foco en la coordinación, la prevención y la capacidad de reacción.
Una mirada conjunta al sistema de emergencias
Durante el encuentro, Moisés Sánchez y Montserrat Román expusieron la experiencia acumulada por los servicios públicos de Canarias en la atención de incidentes. Ambos responsables abordaron la necesidad de mantener una visión global, capaz de integrar la alerta temprana, la intervención operativa, la comunicación con la población y la recuperación posterior.
La gestión integral de las emergencias exige que cada organismo conozca sus funciones y actúe de forma coordinada. En este modelo, el 112 Canarias desempeña un papel esencial como punto de recepción y canalización de las llamadas de auxilio, mientras que los servicios de Protección Civil intervienen en la planificación y organización de la respuesta ante los distintos escenarios de riesgo.
La coordinación resulta especialmente relevante en un territorio insular como Canarias, donde las emergencias pueden afectar de manera simultánea a varios municipios y requieren la colaboración de recursos autonómicos, insulares y locales.
La memoria del aluvión de 1826 como punto de partida
El encuentro científico fue organizado por la Asociación por la Memoria del Aluvión de 1826, una iniciativa orientada a preservar el recuerdo de uno de los episodios naturales más graves registrados en Canarias. La jornada se desarrolló en la Real Sociedad Económica de Amigos del País, en un espacio dedicado al análisis histórico y científico de aquel desastre.
La referencia al aluvión de 1826 permitió conectar la memoria histórica con los actuales sistemas de protección y respuesta. El estudio de los acontecimientos del pasado aporta información sobre la exposición de las islas a fenómenos meteorológicos adversos y ayuda a reforzar la cultura de la prevención.
Recordar estos episodios no se limita a recuperar testimonios o documentos. También sirve para identificar patrones de vulnerabilidad, mejorar la planificación territorial y preparar a las instituciones y a la población ante futuras emergencias.
Prevención, información y respuesta coordinada
Uno de los principales retos de la gestión de emergencias es trasladar a la ciudadanía información clara y útil antes, durante y después de un incidente. Las recomendaciones oficiales, los avisos de riesgo y las instrucciones de autoprotección pueden reducir las consecuencias de una catástrofe cuando llegan a tiempo y se difunden por los canales adecuados.
En este ámbito, el 112 Canarias actúa como una pieza de conexión entre la población y los diferentes servicios operativos. Bomberos, cuerpos policiales, personal sanitario, Protección Civil y otros equipos especializados deben compartir información y trabajar con protocolos comunes para ofrecer una respuesta eficaz.
La evolución tecnológica también ha transformado la forma de gestionar las emergencias. Las herramientas de comunicación, los sistemas de localización y el análisis de datos permiten mejorar la toma de decisiones, aunque su eficacia depende de la preparación de los profesionales y de la actualización permanente de los procedimientos.
La importancia de aprender de los episodios históricos
La participación de responsables de emergencias en este tipo de foros refuerza la conexión entre el conocimiento histórico, la investigación y la gestión pública. El análisis de catástrofes anteriores permite comprender mejor sus efectos sociales y territoriales, así como las dificultades que tuvieron que afrontar las comunidades afectadas.
Ese aprendizaje resulta útil para diseñar políticas de prevención más eficaces. También ayuda a promover una ciudadanía más consciente de los riesgos y de la importancia de seguir las indicaciones de las autoridades en situaciones de peligro.
La jornada puso de relieve que la seguridad ante las emergencias no depende únicamente de la actuación de los servicios especializados. Requiere planificación, recursos, cooperación institucional y participación ciudadana. La experiencia del 112 Canarias y de Protección Civil se incorpora así a un debate más amplio sobre cómo preparar a las islas para los desafíos presentes y futuros.

